14 octubre 2006

Las críticas de Peñafiel a que los príncipes Felipe y Letizia concedieran una entrevista a EL PAÍS Semanal desataron el conflicto

Trifulca en ‘Sábado Dolce Vita’ (TELECINCO): Luis María Anson entra en directo por teléfono para replicar a Jaime Peñafiel por sostener este que los príncipes daban un trato de favor al diario EL PAÍS

Hechos

  • El 14.10.2006 D. Jaime Peñafiel fue entrevistado en el programa ‘Sábado Dolce Vita’ que Mandarina hacía para TELECINCO para que opinara sobre la entrevista del Príncipe Felipe y la Princesa Letizia al diario EL PAÍS. D. Luis María Anson entró por teléfono en el programa para rebatir algunos de sus argumentos.

Lecturas

EL ORIGEN DEL DEBATE PERIODÍSTICO: UNA ENTREVISTA DE LOS PRÍNCIPES A EL PAÍS. 

El 15 de ocubre de 2006 el periódico EL PAÍS, a través de su suplemento dominical EL PAÍS SEMANAL, publicó la primera entrevista a los príncipes herederos D. Felipe de Borbón y Dña. Letizia Ortiz desde que ambos contrajeran matrimonio en 2004 en lo que suponía un éxito para el diario EL PAÍS por conseguir algo que ningún otro medio de comunicación había logrado conseguir.

 El programa ‘Sábado Dolce Vita’ del día anterior, del 14 de octubre de 2006, que produce Mandarina para TELECINCO y presenta D. Santiago Acosta, realizó una tertulia especial con D. Jaime Peñafiel (diario EL MUNDO), Dña. María Eugenia Yagüe (diario EL MUNDO) y Dña. Paloma García Pelayo (Agencia Korpa) en la que criticaron duramente a la Familia Real por dar un trato de favor al diario EL PAÍS en lo que, según ellos, era incompatible con la neutralidad mediática que debían mantener los príncipes. El Sr. Peñafiel, enemigo declarado de Dña. Letizia Ortiz, fue el más duro contra la entrevista.

LA LLAMADA DE ANSON

anson_la_razon El veterano periodista monárquico D. Luis María Anson, presentado por el programa como ‘presidente de EL CULTURAL’, entró por teléfono para desautorizar las palabras del Sr. Peñafiel. El Sr. Anson considera que el juego periodístico obliga a respetar la decisión de los príncipes de elegir a EL PAÍS por una entrevista.

Luis María Anson – «Lo que han hecho los príncipes es algo normal, tienen derecho a conceder entrevistas de acuerdo a sus intereses, al igual que es normal cuando hacen una visita a un medio de comunicación».

Jaime Peñafiel – «Te quería hacer una pregunta, Luis. Dices que tienen derecho a conceder una entrevista de acuerdo a sus intereses más convenientes. ¿Y qué intereses  convenientes son esos?».

Luis María Anson – «Porque lo que hay que hacer es respetar la decisión del Príncipe y no tener, como tenéis algunos, esa insidia permanente y esa fijación de ir a por él y enturbiarlo, y faltarle al respeto. Es es lo que te parece a ti y cualquier otra cosa es sacar los pies del tiesto».

Jaime Peñafiel – «Si no se le falta el respeto, ellos están en su derecho de tomar esa decisión y nosotros…»

Luis María Anson – «Tú estás en tu derecho de decir lo que quieras, como yo lo estoy en el mío. Y el príncipe está en su derecho de conceder la entrevista al medio que quiera.  Y no le des la vuelta al asunto».

Jaime Peñafiel – «¿Y por qué ha tenido que ser el diario EL PAÍS? ¿Por qué no ha hecho un comunicado o por qué no ha concedido la entrevista a la agencia EFE que acaba de ser su aniversario?»

Luis María Anson – «No empieces, Jaime, no empieces conmigo y menos aquí. Porque tú eres un periodista igual que yo y te dedicas a esta profesión como yo y aquí no es el sitio donde tienes que explicar tus tácticas. Respeta al príncipe, que no le has presentado y habla con sentido».

Paloma García Pelayo – «Luis María, yo puedo decirte que hay directores de periódicos muy molestos por el trato de favor del príncipe al diario EL PAÍS…»

Luis María Anson – «Pero tenía que elegir a uno. Y EL PAÍS es el gran periódico de España, el que más lectores tiene. Y no hay que hacerle daño, es absurdo. No hay que hacerle daño al príncipe por esto».

Santiago Acosta – «Aquí no se está haciendo daño a nadie. Aquí lo único que se hace es sacar a relucir un tema que nos parece interesante».

María Eugenia Yagüe – «Yo coincido con Luis  María, que el príncipe conceda una entrevista a un medio no supone discriminación a los otros».

22 Octubre 2006

A Luis María Anson

Jaime Peñafiel

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¿Qué te sorprende? ¿Que sea leal - entendiendo como tal escribir y decir lo que creo que el Rey, la Reina, el Príncipe y Letizia deben conocer- y no cortesano, que sólo lo hacen sobre aquello que gustan de oír y leer?

Querido Luis María:

lo de querido no es un eufemismo sino un sentimiento, posiblemente, no correspondido. Nunca olvidaré que viajaste hasta Miami para ser testigo de mi boda en una época en la que no abandonabas el ABC ni para dormir. Por todo esto y porque la ofensa ha sido tan pública como para que en España no se hablara de otra cosa (que dirías tú), deseo puntualizar, si lo permites, algunos extremos del violento ataque a mi persona en tu sorprendente comparecencia telefónica en el programa ‘Dolce Vita’ de TELECINCO, la semana pasada, cuando se debatía sobre la exclusiva del Príncipe a EL PAÍS Semanal. Nunca esperé tal cosa. Preferí no contestar.

Hoy me alegro y se alegra el personal cuyo afecto y solidaridad no me ha compensado del disgusto. Me dolió, sobre todo, el ataque profesional, sin consideración al ejercicio de mi libertad de expresión que hasta la Casa Real ha respetado siempre. Porque lo hago sin la insidia que me atribuiste y sí con el respeto debido a la Institución y a las personas que a ella pertenecen. Posiblemente tenemos dos conceptos, dos baremos diferentes sobre el particular. Va a resultar que, no siendo en absoluto monárquico como tú eres, parece que defiendo, sin pretenderlo, la monarquía de Don Juan, la tuya en un tiempo, aunque hoy lo seas más de la del Príncipe que la de Don Juan Carlos. Nada que ver con la de su abuelo quien, de haber vivido, sabes muy bien, no hubiera autorizado la boda. A Don Felipe, ni se le hubiese ocurrido. Tampoco al malogrado Alfonso de Borbón Dampierre casarse, en vida de su abuela la reina Victoria, con la nietísima del General, María del Carmen Martínez Bordiú.

Pero, los tiempos cambian. También las monarquías, tan necesarias de cierta modernidad, que una serie de jóvenes (Letizia, Máxima, Mary, Matilde y Mette Marit…) están aportando. En algunos casos, vulgaridad.

Me pregunto qué te sorprende. ¿Que sea leal – entendiendo como tal escribir y decir lo que creo que el Rey, la Reina, el Príncipe y Letizia deben conocer- y no cortesano, que sólo lo hacen sobre aquello que gustan de oír y leer? Ni el uno ni el otro pueden considerarse insidiosos. Al menos por mi parte. Simple y sencillamente, dos formas de ejercer el constitucional derecho de la libertad de expresión

Jaime Peñafiel

17 Octubre 2006

Una portada con truco

Víctor de la Serna Arenillas

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La llamada de Luis María Anson a TELECINCO durante la emisión de La Dolce Vita – es algo desvaído programa de cotilleo que sucede a Salsa Rosa – para echarle un tremendo rapapolvo a Jaime Peñafiel en torno a la portada de los Príncipes de Asturias en EL PAÍS Semanal ha resultado lo bastante sonada como para que todo el mundo opine en un sentido u otro en torno a este asunto. Es decir, las relaciones prensa / Familia Real y la licitud (o la conveniencia) de que sus miembros puedan conceder entrevistas en exclusiva a un medio o a otro.

Tras aparecer los sonrientes Príncipes en la última portada de EPS bajo el ambiguo titular ‘el sueño del Príncipe’, Peñafiel criticaba con dureza en el programa rosa de TELECINCO la concesión de exclusivas a un medio específico, cuando Anson llamó para reprenderle, afirmando que nada de nuevo hay en ello y que el Príncipe ya dio una entrevista a ABC cuando el propio Anson lo dirigía.

Aparte de que la polémica entre dos firmas de EL MUNDO ratifica un saludable pluralismo en el elenco de columnistas de este periódico, a uno lo que más le llama la atención de todo el episodio son datos que poco tienen que ver con los reproches de Peñafiel ni con la defensa de Anson. Esencialmente, lo que uno ve como más notable es la cuquería de los responsables de EL PAÍS Semanal para dar la impresión de una exclusiva con los Príncipes a partir de una foto (o de una serie de tres instantáneas tomadas consecutivamente para ser más exacto).

17 Octubre 2006

El posado exclusivo

José Luis Roig

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Gracias a la envidia nacional, tan frecuente en España el domingo pasado casi todo el mundo sabía que el dominical de EL PAÍS ofrecía unas fotos exclusivas de los Príncipes de Asturias. El sábado, TELECINCO aprovechó su programa ‘Dolce Vita’ para polemizar durante dos horas sobre el primer posado exclusivo que ofrecían don Felipe y dola Ñeitzia a un medio español. En el programa estaban Jaime Peñafiel, María Eugenia Yagüe y Paloma García Pelayo, entre otros. Y allí se enzarzaron en un ácido vaivén de críticas y defensas sobre el favoritismo demostrado hacia EL PAÍS y el derecho que tiene este medio a conseguir exclusivas.

Peñafiel, que escribe en EL MUNDO, fue el invitado que criticó con más dureza a los Príncipes, a la Casa Real, a EL PAÍS y a todos los que habían participado en esta alta traición periodística. Se quejaba Peñafiel de que no había necesidad de premiar a una publicación en detrimento del resto de la prensa que se´gun él es tan respetuosa y, a veces, tan cortesana, y romper así el exquisito fair play mantenido por la Casa Real. Algo de razón tiene Peñafiel. Ya que también se rompió una norma no escrita pero si practicada hasta la fecha: la Familia Real no concede exclusivas.

Sin embargo, la crítica olía a envidia profesional. Nadie cuestionó el contenido el contenido del reportaje, o si era o no oportuno; lo que se reprochaba era que otro medio (más listo, más pesado, con más influencia real) se llevara el gato al agua. ¿Hubiera sucedido lo mismo si la exclusiva la hubiera dado ABC?

En España, cuando alguien salta más que los otros, en vez de comprarnos un trampolín para brincar más alto, preferimos cortarle las piernas al saltador. En lugar de molestarnos por la posible ofensa, habría que estudiar las ventajas de este cambio de actitud, para, en un futuro, sacar provecho del mismo.

La polémica se calentó tanto, que en Dolce Vita recurrieron a la voz de la sabiduría monárquica, la de Luis María Anson, para saber si había motivos suficientes para rasgarse las vestiduras. La característica voz de Anson, que en algún momento sonó a indignada, fue como un jarro de agua fría para los críticos de la exclusiva principesca y como un trago doble de whisky para todos los que oyeron al ex director de ABC y fundador de LA RAZÓN defender el derecho que tiene EL PAÍS a conseguir exclusivas. “Desde el punto de vista periodístico es la cosa más normal. Y hay que respetar la libertad de los Príncipes, es una cuestión elemental. La Casa Real sabrá por qué le ha dado la exclusiva a EL PAÍS”.

Pero sí quieren que les diga la verdad, la portada más atractiva de los dominicales no fue la de los Príncipes, sino la de Miguel Delibes, charlando con su nieta Ángeles. Los privilegios no lo son todo.

José Luis Roig