10 mayo 2010

Reemplaza al programa 'Mucho que decir'

INTERECONOMÍA TV tendrá su propio programa rosa ‘La Hora de Josemi’ con Josemi Rodríguez-Sieiro

28 Abril 2010

Josemi, 'teletrinchado'

Nico Rey

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Josemi. En un país avanzado Josemi, es decir, José Miguel Rodríguez Sieiro y Rodríguez-Vila, de los Rodríguez al cuadrado de toda la vida, se vería obligado a ganarse la vida como auxiliar de esteticién en contrato de prácticas por lanzamiento de nueva actividad. Eso, o se buscaría la vida como imitador de Truman Capote en una revista de corte y confección de tirada vecinal. Haría fanzines, el bueno de Josemi, fotocopiándolos él mismo y ocupándose también de colocar, en el centro del lomo, la grapa. Sería Josemi el Pequeño Escribiente Florentino de su escalera. Siempre vigilante. Atemorizando al vecindario dando pábulo, por escrito, a todo rumor que se cruzase en su camino.

Sin embargo, esto es España. Y aquí, además de escribir columnas de opinión en prensa, colabora Josemi en la radio con Carlos Herrera y hace lo propio en televisión en cadenas de lo más variado. Por orden de llegada: Telemadrid, Antena 3, Aragón Televisión e Intereconomía TV, donde se acaba de incorporar como colaborador habitual al magacín vespertino ‘Mucho que decir’. Ahí queda eso. Se ha convertido José Miguel Rodríguez-Siero y Rodríguez-Vila, vigués del mismo Vigo capital, cosecha del 50, en una especie de Monchito de sí mismo con una facturación mensual que, a buen seguro supera la suma del PNB de un buen número de países emergentes del mundo mundial.

Se las da de experto en cuestiones de protocolo y etiqueta, lo cual dice mucho acerca de la condición moral del señorito Rodríguez al cuadrado y sus ínfulas aristocráticas. Se las da, además, de millonario amigo de millonarios. Lo que le gustaría es vivir, ‘engilbiedmado’, cual noble arruinado entre las ruinas de su inteligencia. Pero fijo que el coeficiente intelectual no le da para tanto. Por mucho haberse dedicado a negocios petrolíferos durante su juventud (Wikipedia dixit).

A mí, lo que es este señorito vigués sosainas y descabalgado, no me hace ninguna gracia. Es más, me sigue llamando la atención, cada vez que lo veo, que alguien así ocupe un espacio en la televisión. Curioso tipo de friqui que, en mi opinión, apenas se diferencia en nada de Posí o de La Veneno. Llamémosle el friqui que se las da de glamuroso. Un noble televisivo. El conde duque de Higadillos. Tonto útil usado en beneficio de quienes lo contratan. Personaje finolis que oculta al bufón, a la marioneta de afectada expresión e incultura manifiesta. Cervantes hubiese puesto en su lugar adecuado, sin ninguna duda, a este hidalgo gallego. El problema es que Cervantes murió sin saber lo que era una pantalla de televisión. Y eso que se llevó en su haber el tío.

¡Tengan cuidado ahí fuera! Hay mucho listillo suelto.