2 abril 1998
"¡Abstente Pedro Jota, abstente!", bramó ante los aplausos de sus fieles
José Borrell presenta su candidatura para liderar el PSOE arremetiendo contra Pedro J. Ramírez (EL MUNDO) por apoyarle
Hechos
- El 2 de abril de 1998 en uno de sus primeros discursos como aspirante a las primarias del PSOE para designar a su líder, D. José Borrell dedicó gran parte a calificar la actitud del director del diario EL MUNDO, D. Pedro J. Ramírez, que le apoyaba editorialmente.
Lecturas
Nada gusta más a un grupo de comunicación que demostrar su poder de influencia entre la militancia de su partido político afín. En 1998 el PSOE convocó por primera vez en su historia unas primarias para elegir quien sería el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno en las elecciones generales del año 2000. Era una idea de D. Joaquín Almunia para potenciar su imagen como líder. Las primarias fueron posibles porque hubo un candidato alternativo, D. José Borrell. Desde el PP se dijo desde el principio que las primarias eran un fraude y que todos sabían que el Sr. Almunia ganaría “por el 70% de los votos”, según dijo bravuconamente el entonces portavoz del Gobierno Aznar, D. Miguel Ángel Rodríguez.
El Grupo PRISA decidió respaldar abiertamente a D. Joaquín Almunia presentándolo como el perfecto hombre ‘moderado’ frente al radical D. Josep Borrell, como sostenía entre otros D. Javier Pradera.
En cambio EL MUNDO de D. Pedro J. Ramírez quiso jugar a tener fichas interlocutoras en el PSOE (la táctica que PRISA había hecho con figuras como D. Miguel Herrero primero o D. Alberto Ruiz Gallardón después en el PP) y se puso a elogiar al Sr. Borrell como el hombre que podía limpiar al PSOE de las influencias del felipismo y de PRISA.
Pero lejos de agradecer ese apoyo, el Sr. Borrell daría un mitin contra su ‘elogiador mediático’.
“¡Abstente, Pedro Jota, abstente! ¡Eres un amoral, un mentiroso! ¡No quiero el apoyo de Pedro Jota, porque es un regalo envenenado y envuelto con jirones de piel arrancados a compañeros socialistas con sus mentiras! ¡Pedro Jota no vota!”.
Sus palabras demostraban lo que representaba para muchos dirigentes del PSOE aún la figura del director de EL MUNDO hasta el punto de expresar repugnancia a un apoyo. El más incómodo debía ser el columnista D. Raúl del Pozo, en la nómina de D. Pedro J. Ramírez, presente en aquel acto que intercambió unas palabras con el Sr. Borrell.
Después de gritar su célebre ‘abstente Pedro J.’ contra el director del diario EL MUNDO, el político tuvo un intercambio de palabras con D. Raúl del Pozo, periodista de EL MUNDO ahí presente
–
- Raúl del Pozo – Soy de EL MUNDO
- Josep Borrell – Buenas noches
- Raúl del Pozo – ¿Por qué ha sacado a Pedro J. al centro de las primarias?
- Josep Borrell – Pedro J. es muy poco querido en los ambientes socialistas, pero ya he dicho en el Hotel de Chamartín que una cosa es EL -MUNDO y otra Pedro J. Que Pedro J. se dedique a lo que le gusta y nos deje en paz. El apoyo de Pedro J. No lo quiero.
- –
El Sr. Ramírez respondió con un ingenioso artículo titulado ‘animo, Borrell’:
“Mira Pepe, si tú quieres que yo me abstenga, yo me abstengo. Acababa de darme de alta en la agrupación para no perderme esta explosión de democracia interna, pero oye, tú mismo, yo hago lo que más convenga a la causa”.
“Gánate a los felipistas de corazón. Hazte pasar por uno de ellos. Para desmontar un régimen es imprescindible hacerlo desde dentro. Suárez lo hizo extraordinariamente bien con el franquismo. Ha llegado tu hora. Vuelve a jurar los Principios Fundamentales, invoca por última vez el nombre del Ausente, preséntate como su heredero y entiérralo luego para siempre. Animo, Borrell”
Es verdad que el Sr. Borrell tampoco ocultaba sus malas relaciones con el Grupo PRISA, en el mismo acto en el que gritó ‘abstente Pedro Jota’, recriminó al Grupo PRISA que diera una imagen repelente de él desde el programa ‘Las Noticias del Guiñol’ de CANAL PLUS. Pero a PRISA no les insultó.
05 Abril 1998
¡Ánimo, Borrell!
Ánimo, Borrell, que vamos ganando porque no son pocos pero sí peores, mientras que tú estás hecho de la materia con que se fabrican los héroes y gracias a tu talento, audacia y elocuencia cada día que pasa son mayores las posibilidades de que puedas protagonizar esa renovación del Partido Socialista que tanto deseamos quienes creemos que la alternancia es la base de la vida democrática.
El balance de esta primera semana de campaña interna no ha podido ser más positivo. En Sevilla -como ha escrito el maestro- saliste a hacer un quite y te quedaste con la plaza, diciendo delante de González eso tan inspirado de que la política no debe ser «un refugio de mafiosos». Al día siguiente proclamaste aquello de «¡yo soy el mejor!» como si fueras Cassius Clay o tu añoradísima Lola que en paz descanse. Y es que es verdad, es que estás hecho un mulo, es que estás hecho una bestia, es que estás que te sales y, por eso, no puedes tener abuela. Gloria a tí, oh joven Indiana Jones del 82, con «la misma ambición» que aquél por el que ya debemos dejar de suspirar, en bandolera.
Lo mejor de todo ha sido la forma en que entre todos hemos conseguido que Almunia tuviera que envainársela en lo de pedir el apoyo de la Ejecutiva. Una operación magnífica en la que tú has echado el resto, pero los medios afines no nos hemos quedado a la zaga. Lo único que te reconozco es que tenemos que andar con cuidado, porque como se entere Rubalcaba de que fue en el despacho de Anson donde nos reunimos unos cuantos periodistas y decidimos «elevar el listón de la crítica» contra la adulteración que supondría que la Ejecutiva se pronunciase, se va a armar la de Dios es Cristo. Pero de sobra sabemos ambos que sin conspiración, al felipismo no hay quien le gane.
En todo caso la apoteosis del jueves en el Hotel Chamartín -ah, aquellos viejos buenos tiempos en los que Joaquín y tú formabais parte de un mismo clan sólo comparable al de la tortilla- te la labraste tu solito. Y tengo que decirte que me pareció muy inteligente y oportuno que dedicaras gran parte de tu intervención a vituperar a mi modesta persona. Los dos hemos salido ganando. Tú, porque así te evitaste tener que explicar tu programa alternativo al de Almunia, que naturalmente que tienes uno, pero no es cuestión de ir contándolo, no vaya a ser que te lo copien. Yo, porque al ser interpelado en segunda persona del singular -fantástico eso de «¡Abstente, Pedro J.!», muy en la línea del «¡detente, flecha!»- me he encontrado con el artículo de hoy resuelto.
Mira Pepe, si tú quieres que yo me abstenga, yo me abstengo. Acababa de darme de alta en la agrupación para no perderme esta explosión de democracia interna, pero oye, tú mismo, yo hago lo que más convenga a la causa. Lo único que no puedes pedirme es que deje de ser notario de esta mayor ocasión que vieron los tiempos, pues hazañas como las tuyas no se pueden cantar todos los días. En todo caso, tú no te cortes un pelo. Sigue por ahí. Juega con sus mismas armas. Arrebátales el espantapájaros con la efigie del malvado periodista. Gánales en su terreno. Si tienes que insultar, insulta. Ya viste que al cabo de tantos años de moverse al toque de campana, los cuadros del partido son como el perro de Paulov y basta mentar la bicha para que prorrumpan en aplausos. No te importe pasarte cuatro pueblos. Las paridas que se dicen en campaña siempre se las lleva el viento, y si es preciso ya arreglaremos cuentas cuando, después de ganarle a Almunia, le ganes también a Aznar y cumplas el destino manifiesto de quien, como tú, sólo ha nacido para mandar.
Tú mejor que nadie sabes cómo está la tropa. Encierra por unos días el despótico Coriolano que llevas dentro. Rebájate a su altura. Humilla tu cabeza. Pídeles el voto. Adúlales. Engáñales. Miente cuanto te haga falta…
Pero miente mejor que ellos. Ponme de chupa de dómine si te conviene, pero no vuelvas a decir ni que nosotros te atribuimos un falso jacuzzi ni que nos negamos a publicar tu desmentido, no vaya a ser que a los sabuesos de Gobelas se les ocurra tirar de hemeroteca, encuentren la crónica firmada por Antonio Campos el martes 17 de septiembre de 1991, en la página 19 de EL MUNDO y -ya hemos dicho que en campaña todo vale- te recuerden que fueron las secciones sindicales de UGT y Comisiones Obreras del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, y no éste o ningún otro periódico, quienes denunciaron tu tendencia al boato y despilfarro, atribuyéndote haber instalado «una bañera de hidromasaje» y tildando tu actitud de «inmoral». Fíjate lo que es la vida: utilizaron contra ti el mismo epíteto que tú me dedicaste el jueves y con el que lograste arrancar, entre otros, los aplausos fraternos de Méndez y Gutiérrez.
Ten cuidado con estos detalles, que si no cualquier día se les puede ocurrir a tus enemigos empezar a distribuir fotocopias del periódico del día siguiente en el que, sin quitar ni poner una coma, se reproducía íntegro un largo comunicado de tu entonces y ahora jefe de prensa matizando unas cosas y desmintiendo la existencia de la supuesta bañera en la que tú pretendes ahora ahogar la credibilidad de las denuncias sobre la corrupción y el crimen de Estado que, esas sí, ha ido desgranando y demostrando EL MUNDO.
Y que conste que sólo te estoy pidiendo una pizca de sindéresis. Por lo que se refiere al fondo del asunto, de momento no te queda otra que seguir negando la mayor. Oye, si te hace falta abrazar a Barrionuevo, abrázalo. Súmate a la recogida de firmas en favor de la prescripción de sus delitos. Ya tendrás tiempo de marcar distancias cuando hayas ganado. Lo importante ahora es que este asunto de las primarias se les ha ido a ellos de las manos y tú estás tocando la gloria con los dedos. Has hecho muy bien en criticar que la Ejecutiva haya encargado y filtrado una encuesta que te perjudica. Pretenden dejarte en el treinta y pico por ciento. No se lo creen ni ellos. Cuidado con la que te preparan en el escrutinio. Pide interventores. Pon gente tuya en todas las mesas. No te dejes arrebatar lo que estás ganando en buena lid.
Y un último consejo: aunque los felipistas por cartera y conveniencia no están a tu alcance, gánate a los felipistas de corazón. Hazte pasar por uno de ellos. Para desmontar un régimen es imprescindible hacerlo desde dentro. Suárez lo hizo extraordinariamente bien con el franquismo. Ha llegado tu hora. Vuelve a jurar los Principios Fundamentales, invoca por última vez el nombre del Ausente, preséntate como su heredero y entiérralo luego para siempre. Animo, Borrell. Tú escribes los renglones torcidos de Dios. Tú eres el hermano listo de Frankenstein. Animo, animal. Contamos contigo.
Pedro J. Ramírez