25 agosto 1967
La empresa PESA, ante su éxito cosechado en la tarde con EL ALCÁZAR, apuesta ahora con repetirlo en la mañana con NUEVO DIARIO, que saldrá en septiembre
José Luis Cebrián Boné cede la dirección de EL ALCÁZAR a Luis Apostua para pasar a preparar un nuevo periódico matutino
Hechos
El 25.08.1967 el diario EL ALCÁZAR informó de que D. Luis Apostua Palos era su nuevo director en sustitución de D. José Luis Cebrián Boné
Lecturas
José Luis Cebrián era director de EL ALCÁZAR desde octubre de 1963.
Luis Apostua Palos asume la dirección del periódico privado de la tarde El Alcázar, propiedad de la Hermandad del Alcázar de Toledo, pero gestionado por PESA. El hasta ahora director José Luis Cebrián Boné está preparando un nuevo periódico de la mañana directamente propiedad de PESA.
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CAMBIOS EN PESA
La empresa Prensa y Ediciones S. A. (PESA, considerada aperturista y vinculada al Opus Dei) gestionaba el diario de la tarde EL ALCÁZAR, aunque no era de su propiedad (pertenecía a la Santa Hermandad del Alcázar de Toledo), ahora aspiraba a simultanear esa función con la gestión de un nuevo periódico, este de la mañana,y que sí sería de su entera propiedad: NUEVO DIARIO.
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El Análisis
Durante el tiempo en que fue director de EL ALCÁZAR de PESA José Luis Cebrián Boné logró los mejores datos de tirada del periódico en su historia. EL ALCÁZAR se había convertido en el principal medio aperturista, y defensor del liberalismo económico, la transición y la candidatura de Don Juan de Borbón a la Jefatura del Estado, con un tono juvenil y dicharachero que había logrado romper la hegemonía indiscutible del diario PUEBLO sacando de quicio a Emilio Romero. EL ALCÁZAR había ganado suficiente dinero como para que PESA se decidiera a sacar otro periódico por las mañanas para competir también con ARRIBA, ABC y YA. Por eso PESA decidió trasladar a Cebrián Boné, su mejor periodista, a la dirección de NUEVO DIARIO y seleccionaron a Luis Apostua nuevo director de EL ALCÁZAR.
El problema es que Apostua no sólo mantendría la línea aperturista agresiva de Cebrián Boné, sino que la multiplicará. Olvidando que en una dictadura, aunque se hubiera legalizado la libertad de prensa, esta debía irse ganando poco a poco, para no hacer saltar la inercia de los sectores más ‘ultras’. PESA tenía enemigos, y la línea de Apostua pondría el periódico en bandeja a sus enemigos.
J. F. Lamata