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DIARIO16 y YA mantienen un enfrentamiento claro desde hace dos años a raíz de los pleitos del columnistas Ricardo de la Cierva

José Luis Gutiérrez (DIARIO16) replica a un ataque del director del YA, José María Castaño: «Esto pasa de Castaño oscuro»

HECHOS

El 20 de marzo de 1983 el columnista de DIARIO16, D. José Luis Gutiérrez, dedicó su columna al director del periódico YA, ‘La YA y el Castaño oscuro’

castaño_ya D. José María Castaño, director del YA en 1983

 

21 Junio 1982

CAMBIOS EN LA YA

José Luis Gutiérrez

Yo tengo un amigo que, en aquellos años del franquismo, solía decir: “A mí lo que más me gustaría es ser gobernador civil de burgos y leer la YA”. Eran entonces los paradigmas del sosiego y la vida retirada de provincias, donde nunca pasaba nada. Beatus ille…

Y la YA no era otra cosa que el diario YA, el en otros tiempos moderado, prestigioso y respetado diario de la jerarquía eclesiástica, del que hoy les voy a hablar un poco, porque se avecinan cambios. Resulta que los obispos se han decidido ya a hacerse con la mayoría absoluta de las acciones del periódico, para lo cual desembolsarán, en diversos plazos, la requerida cifra de 600 millones de pesetas. Una vez sustanciada la operación, la Conferencia Episcopal Española tomará directamente las riendas del rotativo para intentar salvarlo… y comenzarán a cambiar las cosas que no les gustan, que son muchas. La primera de ellas, eliminar ese tufillo involucionista y golpoide que a veces tienen algunas páginas señeras del periódico de la calle Martínez Inurria, por lo que, tras el previsible cambio de director, José María Castaño, a algunos colaboradores ya les huele el pelo a pólvora.

Y es que este diario está empeñado, a través de ciertas plumas, en reinventar todos los días el sistema democrático a través de estrambóticas terceras vías, que pasan por la reforma de la Constitución a castañazos y el golpismo de salón.

Ahí está, como ejemplo más claro, el caso de Ricardo de la Cierva.

El ultraderechista Cierva no pierde ocasión, en las mañanas, cuando hace su deposición, para negancharse a la involución de cada día. Naturalmente cuando DIARIO16 tuvo su conflicto en la sala del juicio del 23-F, añadió leña al fuego hablando suciamente de provocación y demás. Luego, el Tribunal Constitucional le cerraría la boca. Y es que Ricardo de la Cierva no es ni historiador ni periodista. Es un cachivache, un artefacto. Es una rotativa de cuatricomía, una Uniman, que lo mismo imprime fascículos que papel de envolver. Tengo por aquí un libro de Cierva que se llama ‘Turismo, Teoría. Técnica. Ambiente”. Lo firma don Ricardo de la Cierva y Hoces, químico del Equipo Técnico Móvil del Instituto de Medicina y Seguridad del Trabajo, del fallecido Instituto Nacional de Previsión. No me extrañaría nada que Cierva estuviera trabajando por las noches para Johnson y Johnson frabicando raids y ambipurs. ¿A qué huele don Ricardo? ¡A flores…! ¿Y Cierva? ¡A flores…! Bonito spot.

Pero volviendo al YA – porque Cierva es un asunto menor, yo, en ocasiones, le suministro un pequeño linternazo, en respuesta a las maldades que, de cuando en cuando, filtra contra mí, sin nombrarme, en su columna – los obispos intentarán ahora reformar los estatutos de la casa, que tiene una organización endiablada, maquiavélica. Son esas cosas siniestras y retorcidas que a veces hacen los curas. En lugar de un consejo de administración como Dios manda, el YA tiene una todopoderosa Junta de Gobierno, que no es representativa del accionariado, que funciona como un politburó comunista, donde sus miembros son elegidos por cooptación por ellos mismos y, por tanto, no se renueva. Dicha junta desparrama sus poderes sobre el consejo de administración, que se ocupa de la gestión económica, y el consejo editorial, que se encarga de la línea ideológica.

José Luis Gutiérrez

17 Marzo 1983

La Cierva y la YA

José Luis Gutiérrez

Ya saben, lectores, que el presunto historiador Ricardo de la Cierva nos trae en jaque a base de querellas criminales a unos cuantos periodistas de esta casa. El otro día, Paco Umbral hablaba de ello, diciendo que él ni entraba ni salía en la cuestión. Pena. Porque en estas cosas, Paco, hermoso, siempre hay que entrar.

El caso es que a De la Cierva parece que le queda ya poco tiempo en el diario de la Santa Casa, en cuyas páginas de opinión depone cada mañana.

La situación de la YA es desesperada. Hace escasas semanas, un alto directivo del periódico solicitaba varios miles de millones de pesetas de la Moncloa, se supone que a cambio de moderar sus berridos antiabortistas, en particular, y antigubernamentales en general.

La situación del diario de la calle de Mateo Inurria es sencillamente catastrófica, con pérdidas en el año 1982 que rondan los dos mil millones de pesetas, y los enfrentamientos entre los consejeros, más agrios y cainitas que nunca. La selvática línea editorial y de opinión que siguen crea auténticos sonrojos en áreas como La Zarzuela, Conferencia Episcopal, Banca, etcétera. Los obispos no quieren ni oír hablar del diario, ni de los encontronazos a muerte entre los dos grandes bloques, los ‘algoristas’ y los ‘jiménezquilistas’ – Algora y Jiménez Quílez – versión remozada de los viejos enfrentamientos en el seno de la casa entre los conservadores y reformistas, que en otros tiempos protagonizaron Artajo contra Ruiz Giménez o Morcillo contra Rioja. Hoy los acenedepistas moderados de Algora batallan contra elala dura de Jiménez Quílez, entre los que anidan la flor y nata del conservadurismo más reaccionario e involucionista. Uno de estos altos dirigentes además de ir siempre armado, guarda un pequeño revólver en el cajón derecho de la mesa de su depacho.

Pues bien, los obispos se sienten tan horrorizados del producto periodístico que se elabora en la Santa Casa, que durante la visita del Papa no permitieron que Wotjyla se detuviera en la sede del periódico donde se esperaba que bendijera un busto realizado por el escultor Santiago de Santiago.

Así las cosas, el diario sigue perdiendo venta y es rebasado incluso por EL ALCÁZAR. Y las demás publicaciones llevan un camino similar. EL IDEAL GALLEGO – tras una turbia y rocambolesca operación de venta a una empresa ninot, Ediciones Celta – cerrará previsiblemente la próxima primavera, y hay rumores de que EL IDEAL DE GRANADA puede correr una suerte parecida el próximo año. Los otros periódicos de la cadena atraviesan asimismo, situaciones críticas

La sobrecarga de altos directivos es tal que los salarios de veinte altos cargos suman casi el doble del resto de la masa salarial de la casa.

Ante situación tan desesperada se mueve el consejo de administración, que dimite, y se renueva la junta de gobierno.

Vienen gentes más presentables, como Eugenio Nasarre o García Escudero, y a personajes como Castaños o De la Cierva les huele el pelo a pólvora. Sube la cotización del marxista Apostua – la indización ideológica que utilizan los ultras de la YA es realmente curiosa: Apostua es un rojo y este periódico es el Grapo16 – que podría ser el nuevo director, pero la mejora de la situación económica no se vislumbra por ningún lado.

De modo que atentos todos a la YA, que puede haber movimientos en breve. Por ejemplo, despidos masivos para intentar mitigar la grave situación económica.

José Luis Gutiérrez

18 Marzo 1983

Cuestión de Higiene

YA (Director: José María Castaño)

Para el articulista debe ser muy duro tener que inventar cada día un nuevo plato valiéndose de confusiones deliberadas, sugerencias maliciosas y despistes informativos

Cierto articulista que vive del escándalo – esta referencia nos exime de la obligación de nombrarle- nos ha dedicado su atención. La circunstancia de que uno de nuestros colaboradores haya decidido desde hace tiempo y por asuntos particulares suyos situar el diálogo con él en el único cauce de los tribunales, parece haberle soliviantado hasta hacerle buscar a costa de lo que sea un nuevo interlocutor. Comprendemos la desazón del articulista. Debe ser muy duro tener que inventar cada día un nuevo plato valiéndose de confusiones deliberadas, sugerencias que quieren maliciosas, noticias oídas a medias y sin digerir y despistes informativos suficientes para hundir en el bochorno a un periodista deseoso de este nombre. Todo eso mal mezclado y peor condimentado, pero ese es, en definitiva, su problema y el de los que se atrevan con su periódico de manjar. Por nuestra parte creemos haber cumplido con acusar recibo de la agresión, quizá más pintoresca que otra cosa, para que nadie pueda interpretar equivocadamente nuestro silencio. No, desde luego, quienes nos conozcan. Ellos saben mejor que nadie que en esta casa ni vendemos nuestros principios, ni hemos escrito nunca al dictado de ningún Gobierno. Pero basta ya. Siempre hemos tenido sumo cuidado en no descender a ciertos niveles y no vamos a romper ahora una higiénica tradición.

20 Marzo 1983

La YA y el Castaño oscuro

José Luis Gutiérrez

Hay que tener la cara muy dura para escribir semejante editorial. Que Castaño se permita el lujo de dar lecciones de periodismo a nadie resulta de una osadía inigualable.

El pasado jueves, lectores, hablaba yo en esta columna de ciertos conflictos económicos que atribulan a la empresa editora del diario YA, de Madrid, ¿verdad? Y, como respuesta, recibo una editorial en la primera página de tipografía, en el que, sin nombrarme, se dicen una serie de mamarrachadas embustes y descalificaciones que este humilde lapicero no va a dejar sin respuesta, porque yo, lectores, ustedes que ya me conocen, soy un mamífero de sangre caliente, al que se le nubla la vista ante la golfería perpetua, la simulación o la confusión deliberada, sea cual sea el hábito que las cubra.

El editorial de la YA dice, entre otras cositas, que yo utilizó las ‘confusiones deliberadas, sugerencias que quieren ser maliciosas, noticias oídas a medias y sin digerir, y despistes informativos para hundir en el bochorno a un periodista celoso de este hombre’. Etecé.

Desde luego, lectores, hay que tener la cara muy dura para escribir semejante editorial. Porque nos encontramos ante una pieza característica de ese tenebroso cinismo ensotanado amamantado de mentiras y oscurantismo, esa hipocresía de clerigón barojiano que tan frecuentemente utilizan algunas de las plumas del diario de la calle de Mateo Inurria.

Ese viejo truco de sochantre puñetero y luciferino, consistente en intentar desmotar los hechos esgrimidos por el adversario con descalificaciones de mera forma, ya no engaña a nadie.

Reaccionarismo

Que Castaño – director y, por tanto, responsable del editorial – se permita el lujo de dar lecciones de periodismo a nadie resulta de una osadía inigualable. El, que pierde lectores a chorros cada mes. Aün recuerdo una vieja anécdota que ilustra muy bien la hondura profesional de este personaje. En cierta cena, hace ya algunos años, a la que asistimos varios periodistas, entre ellos él mismo, nos enteramos algunos – dos o tres colegas – de una noticia trascendental en aquellos dramáticos días del 23-F: EL procesamiento del general Armada. Nuestros respectivos periódicos lo contaron al día siguiente, menos la YA de Castaño. En lugar de reconocer el pisotón con elegancia, Castaño la emprendió a mandobles con los anfitriones porque a él no le habían informado. Es decir, que Castaño confunde el periodismo con el oficio de hacer recados.

Pero es que, últimamente, este caballero se está pasando de Castaño oscuro, para adentrarse ya en los límites cromáticos del más negro reaccionarismo, en las aguas turbias y revueltas de la confusión y la insidia intencionada. El editorial de viernes exhalaba un olor similar al que pudiera desprender una casquería perfumada con incienso. Es decir, a víscera maloliente disimulada tras esa piedad de bisutería.

Así que, ‘cuestión de higiene’ y ‘agresión pintoresca’. ¿Eh, Castaño? Pues atento y lee, director. Punto y aparte.

La Conferencia Episcopal Española está auténticamente abochornada con la línea ultramontana y cavernícola que el diario sigue bajo el mando de los hombres de Jiménez Quilez y de su director, José María Castaño, según ha sabido este columnista de fuentes absolutamente fiables.

Las soflamas ultraderechistas que, día a día, escriben sus responsables – y muy especialmente Ricardo de la Cierva, quien, el pasado viernes, titulaba su columna ‘¿Problema social o situación prerrevolucionaria?- les ha decidido a tomar cartas en el asunto. Así las cosas, su director, José María Castaño será cesado en lso próximos quince días, según las mismas fuentes.

Aunque se pensó que uno de los candidatos a sucederle podía ser Luis Apostua, actual subdirector y antiguo diputado centrista, sin embargo, las citadas fuentes, próximas a la Conferencia Episcopal, señalan el mal sabor de boca que dejó Apostua durante su etapa de director general de Asuntos Eclesiásticos con Fernández Ordoñez. Según estas versiones, la fidelidad perruna de Apostua a Paco Ordoñez llegó incluso a ‘permitir que Fernández Ordoñez engañara y mintiera sistemáticamente a los obispos’ en la cuestión del proyecto de ley del Divorcio.

Así las cosas, el candidato a director con más posibilidades actualmente no es otro que Eugenio Nasarre, democristiano de tendencia moderada y avanzada, que fuera director general de RTVE en el último gobierno centrista.

Cuestión de dinero

Al fondo de la crisis de la Santa Casa se encuentra la gravísima situación económica que atraviesa la Editorial Católica. Se calcula que el ‘agujero’ de EDICA rebasa en estos momentos los cuatro mil millones de pesetas.

Asimismo, las pérdidas aproximadas en el ejercicio de 1982 alcanzan los dos mil millones de pesetas. La ampliación de capital solicitada, de casi ochocientos millones, será por tanto insuficiente, lo que le ha ocasionado que en cierta reunión de algunos responsables de EDICA se llegara a considerar la posibilidad de ir a la quiebra y la correspondiente suspensión de pagos. A esto hay que unir la imparable sangría de lectores, dándose la curiosa circunstancia de que el diario YA vende más en los extrarradios – cuyo público busca principalmente su sección de anuncios por palabras- que en barrios de gente acomodada y conservadora del centro de Madrid.

Por otra parte, el retroceso en ventas es muy alto. La conocida revista ‘Control’ – dirigida a los publicitarios – recoge en s número de febrero de 1983 al diario YA como uno de los retrocesos más singulares contabilizando cerca de 13.000 ejemplares de pérdidas en los últimos tres años. Junto a ellos, reseña el crecimiento más espectacular de toda la prensa española, que adjudica a DIARIO16, que en el mismo periodo de tiempo ha crecido un 155 por 100, hasta contabilizar cerca d 131.000 ejemplares de venta el pasado mes de junio.

La auditoría

Por ello, los responsables del YA encargaron una autoría a Antonio Ramón Tejerina Castellanos, censor jurado de cuentas, que entregó un informe de autoría al 31 de agosto de 1982, que recoge unas pérdidas para estos ocho meses auditados de cerca de mil cuatrocientos millones de pesetas; partidas mál contabilizadas, por un importe de más de 481 millones; libros invendidos – papel almacenado y no realizable – de 204 millones, más de 75 millones de deudas incobrables de México y Argentina; más de 132 millones – irrecuperables – de avales a la editorial Celta (‘Ideal Gallego’), Etcétera. El auditor, al final de tan sombrío panorama, firma un párrafo, un piadoso eufemismo, que augura lo más negros presagios:

‘…y como consecuencia de las fuertes pérdidas habidas en el periodo de ocho meses, terminado en treinta y uno de agosto de mil novecientos ochenta y dos, y el déficit de capital circulante con que viene operando la compañía, ésta se encunetra en una situación que pone en duda la viabilidad futura de la misma’.

Así que ‘agresión pintoresca’ y ‘despiste informativo’. ¿Eh, Castaño? Otro día nos ocuparemos de De la Cierva…

José Luis Gutiérrez

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