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La diputada "descubrió" su incompatibilidad con este partido

La diputada Magdalena Contestí Roselló rompe con Vox denunciando que los valores de este partido sobre el aborto y los LGTB le parecen “una barbaridad”

HECHOS

  • El 1 de octubre de 2019 los medios informan de que la diputada en el Congreso Dña. Magdalena Margarita Contestí Roselló ‘Malena Contestí’ se da de baja en Vox.

El 1 de octubre de 2019 los medios informan de que la diputada en el Congreso Dña. Magdalena Margarita Contestí Roselló ‘Malena Contestí’ se da de baja en Vox y denuncia que no compartía los valores de este partido político de oposición al aborto o de crítica a los lobbys pro-LGTB, valores que la Sra. Contestí Roselló juzga de ‘barbaridad’.

El líder de Vox en Baleares, D. Jorge Campos Asensi, considera que la actitud de la Sra. Contestí Roselló es su reacción tras saber que al repetirse las elecciones ella no iba a repetir como cabeza de lista de Vox al Congreso por Baleares.

El 16 de octubre de 2020 Dña. Magdalena Margarita Contestí Roselló anuncia su afiliación a Ciudadanos, partido que abandonará al año para retirarse de la política.

02 Octubre 2019

"El extremismo de Vox sólo lo vi en las instituciones"

Álvaro Carvajal

La ex diputada de Vox por Baleares da un portazo y reniega de su partido con durísimas palabras. Le tacha de extremista y de proselitismo totalitario en una abrupta salida.

Pregunta.– ¿Qué ha visto en Vox ayer que no viera hace seis meses?

Respuesta.– La forma de hacer política, la agenda, temas que se han llevado a los extremos, cómo se comunican… Esto hace unos meses no era así. Yo vengo de un partido que es Actúa y he acabado de número uno por Baleares después de una coalición. En Actúa lo que se trabaja sobre todo eran los temas del nacionalismo catalanista, la unidad de España o la lengua. Todo esto para mí es fundamental pero luego se ha introducido en la agenda otras cosas. Tanto al extremo al que se han llevado temas como la forma en la que se ha hecho, como la importancia que se le ha dado, eso no se ha visto hasta que realmente se ha llegado a la instituciones.

P.– En esto que comenta, usted critica que Vox va contra el matrimonio homosexual, que vincula inmigrantes con el terrorismo y que criminaliza a las mujeres que abortan. También habla de «homofobia» y de «proselitismo totalitario» y «confesional». ¿Por qué denuncia todo esto ahora?

R.– No es lo mismo hacer un planteamiento de un tema en una perspectiva o en otra. Puede tener matices. No es lo mismo decir que vamos a hacer políticas positivas para las mujeres embarazadas o aludir a las políticas de aborto del 84 y luego que los temas provida vayan en dirección al aborto cero. Eso no es lo que se había hablado. En el tema de los homosexuales se dijo que no queremos que no se llame matrimonio y que se llame unión civil por un tema religioso. Dices esto y puedes estar más o menos de acuerdo, pero luego llegas allí y resulta que a una compañera acaba en la calle por salir con una bandera gay o que la bandera arcoiris se relacione con la comunista. O condicionar la Comunidad de Madrid, que estuvo de perderse por temas LGTBI. A ver, aquí hay muchos temas que solucionar. Estas cosas me enervan. Esto no es argumentario, es actitud política, y se ve andando, no en un libro.

P.– ¿Y la actitud que ha visto cómo la definiría?

R.– En determinados temas bastante extremista y de un proselitismo totalitario en el sentido de que hay dogmas de pensamiento. Se dice que esto tiene que ser así y no hay ningún tipo de libertad de conciencia. Y temas que son más sociales pues no. Es por aquí y por aquí tenemos que pasar todos. A veces no todo es tan blanco o negro, sino que hay que mirarlas de una manera más pausada o científica, y ser rigurosos y dar soluciones reales y coherentes y no soluciones emocionales y totalitarias.

P.– ¿Hay libertad en Vox para discrepar? ¿Tenía órdenes de callarse?

R.– No, no se puede discrepar. Una cosa es que tú digas que no te gustan los toros, y no pasa nada, pero hay otros temas que sí. Como que digas que el matrimonio homosexual no te parece tan mal o que digas que los datos que estamos dando de delincuencia e inmigración estén haciendo una relación directa entre uno y otro. Depende de cómo se planteen temas es que se están tergiversando.

P.– ¿Y su sensación es que en muchos temas se tergiversaba?

R.– Sí. O que se llevaba a un extremo sólo para coger determinados lemas. Ojo, que si hay gente que le gusta esto y les parece bien, no digo que no les voten, pero básicamente yo he cogido como base lo que he visto y lo que sé. He dado mi opinión y la razón por la que no voy a hacer campaña. No me siento a gusto con estas cosas. Si hay gente que le gustan las posiciones más radicales, pues vótenles. Hay temas que se han manejado de manera extrema e inadecuada.

P.– Cuando habla de «extremismos varios». ¿A cuáles se refiere?

R.– Por ejemplo, tenemos un discurso en el Congreso alabando a Salvini. Una cosa es hacer un comentario sobre una medida de Italia, y otra es estar alabándole. Un partido por y para España no debe estar alabando a un personaje como él, que por cierto es independentista catalanista y vasco. Qué contradicción.

P.– ¿Sus críticas son una venganza porque no iba a repetir en las listas? Es lo que se asegura desde el partido.

R.– El partido sostiene lo único que puede sostener porque no había publicado las listas oficiales. Esto tiene que quedar muy claro: no es verdad pero es la única excusa que tienen. Yo sabía que iba en listas porque nadie me dijo nunca que yo no fuera a ser número uno por Baleares. Hay declaraciones en medios en las que Abascal deja ver que los 24 de Vox repetimos. Aseguro que no había noticia ninguna de que no repitiera.

P.– Es cierto que estaba enfrentada a la dirección de Vox en Baleares…

R.– Es verdad, por supuesto. Porque dimití hace dos meses de mis cargo en Actúa y no les pareció bien. Oiga, mis razones tenía. Ni era una pataleta ni me he arrepentido. A mí se me hizo guardar silencio.

P.– ¿Hay irregularidades en las donaciones y en las cuentas de Vox?

R.– Pregúnteselo a Jorge Campos [líder de Vox en Baleares]. No soy yo quien tiene que responder.

P.– Pero sí habló de «descontrol» en las donaciones en Baleares…

R.– Esto salió de la contable, a la que machacaron injustamente. Sólo porque debía tener información o discordancias. Yo de las cuentas cero, no he manejado ninguna cuenta.

P.– Hay una frase suya en la que dice que «el dogmatismo golpea como un yunque los ideales de Vox». ¿Vincula a Vox con la secta El Yunque?

R.– No estoy dando una primicia de nada. Si uno busca en internet, en investigaciones periodísticas, hay gente que hace relación. Yo no digo que Vox sea El Yunque pero metafóricamente hay ciertos pensamientos que sí se acercan mucho a los dogmatismos de este tipo de personas.

P.– ¿Se marchará a otro partido?

R.– Esto lo hago sola. No tengo ninguna oferta. No sé qué me deparará el futuro, porque me gusta la política, pero sólo quiero volver a casa.

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