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Francisco Umbral y EL PAÍS acusan a Encarna Sánchez de haber elogiado 'la gallardía' del golpista Tejero

La emisora pública ‘La Voz de Madrid’ (RCE-RNE) deja de emitir el programa ‘Encarna de Noche’ por su actuacción durante el 23-F

HECHOS

  • El 27.03.1981 el periódico DIARIO16 publicaba una nota que aludía a ‘la expulsión de Encarna Sánchez’ de ‘La Voz de Madrid’.
  • El 14.03.1982 el periódico EL PAÍS en otra nota se hacía eco de ‘La Voz de Madrid’ dejó de emitir aquel programa en 1981 por una ‘»justificación del intento de golpe de Estado».

El programa ‘Encarna de Noche’ de la emisora Radio Miramar de Catalunya que dirigía Dña. Encarna Sánchez, se emitió también a través de los micrófonos de ‘La Voz de Madrid’ en los años 1980 y 1981. ‘La Voz de Madrid’ era un medio que había pertenecido a la Prensa del Movimiento y después había quedado adscrito a Radio Cadena Española (RCE), perteneciente a Radio Televisión Española (RTVE) y, años más tarde, integrado en Radio Nacional de España (RNE).

Los medios de comunicación ligaron la decisión de las emisoras públicas madrileñas de ‘La Voz de Madrid’ de dejar de conectar con aquel programa, con las acusaciones de sobre como actuó la tarde del 23-F, durante el intento de golpe de Estado.

¿Qué dijo Encarna Sánchez aquel 23-F?

Dado que en aquella época los archivos radiofónicos no eran conservados y lo que se decía podía acabar en el aire. Es difícil establecerlo al 100% de seguridad. Las versiones van desde quiénes señalaron que durante aquel golpe la prestigiosa locutora de Radio Miramar puso música en vez de informar del tema, a los que dicen que directamente se solidarizó con los militares implicados en el Golpe de Estado.

En un artículo de D. Francisco Umbral en EL PAÍS la acusaba de apoyar al fascismo y ‘la gallardía’ del teniente coronel Tejero.

La nota de DIARIO16 firmada por Luis C. Cuenca, que se define como ‘estudioso de la radio en España’ se limita a decir que el programa de Dña. Encarna Sánchez fue ‘expulsada de manera fulminante’  de las emisoras de ‘La Voz de Madrid’ por exponer sus ideas. (sin detallar cuales fueron las ideas).

El diario EL PAÍS un año después apunta claramente cuales fueron esas ideas:  «El programa Encarna de noche se emitió durante algunos meses el año pasado también en la Voz de Madrid hasta que algún periódico criticó a Encarna Sánchez por lo que consideró «justificación del intento de golpe de Estado» realizado aquella noche a través de este programa».

El investigado D. Juan Pedro Alcázar, autor de una tesis sobre Dña. Encarna Sánchez explicó al coordinador de La Hemeroteca del Buitre que la Sra. Sánchez nunca apoyó el 23-F y que su único error es que el programa dio paso a música en vez de informar de lo que estaba pasando.

¿Otros programas fueron retirados?

Según la nota de D. Luis C. Cuenca en DIARIO16, la retirada del programa ‘Encarna de Noche’ de ‘La Voz de Madrid’ (aunque no de Radio Miramar) no fue la única represalia contra alguien de la radio por el 23-F. Asegura que D. Francisco Cano fue ‘defenestrado’ de RADIO INTERCONTINENTAL por una entrevista al escritor D. Ángel Palomino, columnista de EL ALCÁZAR y uno de los acusados de ser ‘Almendros’.

27 Febrero 1981

26 millones

Francisco Umbral

Encarna Sánchez, locutora en Barcelona de una emisora que paga el Estado, para una red que paga el Estado, y que mantiene el fuego sagrado del fascismo en la noche catalana hizo anoche sus estrofas sáficas contra el Estado, cantando la gallardía de Tejero. ¿Y cómo se va a investigar a nadie si ni siquiera se investiga a Encarna Sánchez?

Ya sabemos lo que cuesta España, lo que vale España, que está en rebajas de febrero: 26 millones de púas, veintiséis kilos, que es, según uno de los flecos informativos que me han llegado, la pastizara que cierto financiero madrileño le había pasado a Tejero para montar un Valle-Inclán apresurado y malo en el teatro nacional del Congreso.Por veintiséis millones querían quedarse con España. Comprarla o venderla en veintiséis millones de pesetas. Ya el historiador Garriga sacó a la luz de las linotipias, en su día, los cheques a Franco. Pero, claro, por veintiséis millones sólo se compra un coronel que no tiene quien le escriba, ni quien le llame por teléfono, y se va quedando solo en su capítulo de novela hispanoamericana. Ni por veintiséis ni por todos los millones del mundo se compra al Ejército español. No se compra ni se vende la mística militar y dandy, la ética vertical de quien, como he escrito el otro día, sabe ser demócrata con una pistola en el bolsillo. Cuando todo sube en España, resulta que España está muy barata. Por veintiséis modestos millones -Y seguramente en cómodos plazos- puede quedarse usted, desocupado lector, con el Parlamento, con las Cortes, con la Cámara, con el Gobierno y la oposición, con los diputados y los camareros, con el bote del bar -gracias- y con la paja de relleno de las sillas isabelinas e isabelonas. Cuando rajaron una silla isabelina y le sacaron la paja, era como si estuvieran cazando la cabellera de la propia Isabel II. Un regicidio. Pero ahí estaba su nieto para mantenerles quietos parados, a los extras de coro del género chico del golpismo nacional. Por veintiséis millones iban a quedarse con la Monarquía y la democracia en un mismo lote. A lo mejor creían que el golpismo desgrava.

Encarna Sánchez, locutora en Barcelona de una emisora que paga el Estado, para una red que paga el Estado, y que mantiene el fuego sagrado del fascismo en la noche catalana y morandiana (de Paul Morand), como sacerdotisa espúrea de los peores sacerdocios, hizo anoche sus estrofas sáficas contra el Estado, cantando la gallardía de Tejero. Si gallardía viene de gallo, que no lo sé, debo recordar a Ramón en aquello de que «el sifón es el gallo de las botellas». Mientras Tejero galleaba como un sifón de fuego, sus patriotas fatigaban botellas del bar constitucional. Este periódico y otros piden la investigación exhaustiva de responsabilidades. ¿Y cómo se va a investigar a nadie si ni siquiera se investiga a Encarna Sánchez, que arenga virilmente a las multitudes sin opinión del no sabe / no contesta, para recaudar luego, telefónicamente, el eco torpe y múltiple del mediocre mensa je que ella misma acaba de distribuir, como rancho ideológico para los que viven por sus manos en la noche de los tiempos y del señor Hertz? Eduardo Sotillos y Garrigues-Walker, cada uno por su lado, han hablado estos días de «radio total», en cuanto que la radio sigue siendo el periodismo celérico y di recto por antonomasia. Lo de Encarna Sánchez sí que es radio total, pero totalmente funesta. Si Tejerose ha vendido por veintiséis millones, ¿en cuánto estará hoy esa locutora locaza? A no ser que la Sánchez no se compre ni se venda, como Manuela la de Jerez. España, que sí es Manuela la de Jerez, no se compra ni se vende, y los hombres que la acrisolan, de uniforme o de paisano, lo han demostrado en la noche triste de ese Hernán Cortés de cine mudo que quemó sus naves al amanecer, o que, sin naves para quemar, iba a quemar una silla. A veintiséis millones está España en el mercado golpista. Es momento de comprar, El precio de una parcela en la sierra (esta mañana había inquietud incluso en el quietista Ministerio de Cultura). Tamames echó una vez la cuenta y me parece que le salía a una peseta la bala disparada en la guerra civil. Hoy, los españoles, peatonales o mílites, se lo han puesto caro a los agiotistas de patrias. Caro y difícil. O sea.

Francisco Umbral

El Análisis

SONIDOS QUE SE LLEVA EL AIRE

JF Lamata

«Encarna Sánchez hizo anoche sus estrofas sáficas contra el Estado, cantando la gallardía de Tejero», aseguró D. Francisco Umbral en EL PAÍS. En aquella época cualquier cosa publicada en una columna, en una Tercera de ABC o PUEBLO, en un editorial de EL PAÍS o un recuadrito en DIARIO16, o un huecograbado en DIARIO DE BARCELONA tenía consecuencias. Pero en aquella España de 1981 la radio era otra historia. No había Internét y, en aquel momento, los periódicos no prestaban demasiada atención a los que los amos de la radio del momento (D. Luis del Olmo, D. Joaquín Prat, D. José María García, D. Alejo García, D. Manuel Antonio Rico o Dña. Encarna Sánchez) decían en sus programas. Lo que dijeran, teóricamente, se lo llevaba el aire, al menos más fácilmente que un artículo.

El Sr. Umbral al citar a Dña Encarna Sánchez en su artículo la puso en el disparadero y consiguió que ‘desconectaran’ las emisoras de Madrid que conectaban por ella. No se atrevieron a echarla de la radio pública, sólo de Madrid, que siguiera oyéndose en Catalunya. La Sra. Sánchez no volvería a ser escuchada en Madrid hasta un año después, cuando conectaron con ella las emisoras privadas de RADIO ESPAÑA. Y un año después pasaría directamente a trabajar en Madrid en la nueva Cadena COPE,  una emisora privada – al menos oficialmente –  creada a partir de la emisión en cadena de las cadenas de la Iglesia encabezadas por Radio Popular. Desde emisora, años después, dedicaría algún que otro ataque a su ‘amigo’ D. Francisco Umbral.

J. F. Lamata

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