19 febrero 2013

La apuesta de Oriol Junqueras se retira asegurando que prefiere contribuir a la independencia desde fuera

La escritora Eva Piquer Vinent (ERC) renuncia a su acta como diputada en el Parlamento catalán tras apenas dos plenos: «Me siento superada por estar en el lugar equivocado»

Hechos

El 19 de febrero de 2013 Dña. Eva Piquer Vinent anunció la renuncia a su acta como diputada de ERC en el Parlamento de Catalunya.

Lecturas

EL ARTÍCULO DE DIMISIÓN DE EVA PIQUER VINENT:

Mi sitio está fuera

El Parlamento de Cataluña es muy grande . Como todos los palacios con techos eternos, cuesta calentar, ya menudo hace frío. Los primeros días me perdía. Conseguía llegar hasta los despachos del grupo de Esquerra Republicana después de haber realizado una excursión improvisada por todo el edificio. He descubierto rincones y detalles que tarde o temprano escribiré y describiré.

Cada mañana, al entrar en el Parlamento por la puerta principal, me detenía algún mozo. «¿Adónde va?». Yo respondía con la boca pequeña, muerta de vergüenza: «Soy diputada». Y el mozo en cuestión ponía cara de perdón y se me cuadraba. Extrañeza absoluta.

Hasta que un martes aprendí a ir a mi despacho sin extraviarme por el camino. Al día siguiente, el mozo dejó de preguntarme dónde iba. Ya habría estudiado las fotos de los diputados de la nueva legislatura.

El jueves de esa semana entré en el Parlamento como si fuera mi casa. Empezaba a tener apamado el espacio y los pasillos. Hablaba con naturalidad de las “pe-erres” para referirme a las propuestas de resolución.

Y ahora que poco o mucho sé cuál es el lugar y el nombre de cada cosa, se me ha hecho aún más evidente que en un palacio siempre siempre me sentiré desubicada. Tenían razón los colegas periodistas que me advertían de que no sabría verme, ocupando un escaño del hemiciclo. Lo que nadie podía imaginar es que la angustia de saberme en el lugar equivocado me llegaría a superar del todo.

La decisión de dimitir (quizás la más difícil que he tomado nunca) puede parecer precipitada, pero es la única salida honesta que se me ocurre. Estoy inmensamente agradecida a los compañeros de Esquerra Republicana de Catalunya por haberme dado la oportunidad de probar la política en primera persona, como independiente dentro de sus listas. Sin duda, ERC es ahora y aquí la garantía de que nos encaminamos hacia la liberación nacional. Lo he confirmado de primera mano: los votantes de ERC-Catalunya Sí hicieron la apuesta adecuada, confiaron en la mejor opción posible. Pero a mí, si acaso, me toca entrar en el Parlamento por la puerta de la derecha, donde te escanean la mochila y te hacen dejar el documento de identidad de una nación que no es la nuestra. Más que votar, me toca escribir la crónica de las votaciones.

Por suerte, el proceso soberanista reclama que lo impulsemos entre todos , desde dentro y desde fuera. La política activa es hoy más necesaria que nunca, pero yo no soy de ese mundo. Me sabe un grave infinito y pido disculpas a todo el mundo que sea necesario, pero me veo incapaz de empujar a favor de la independencia desde la esquina errónea. Trabajo a hacer hay mucho y en todas partes, y he visto clarísimo que mi papel es presionar a los partidos políticos desde la sociedad civil. Tenemos un país por liberar y no es el momento de perder el norte.

Eva Piquer