20 mayo 1977

La maoista Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT) concurrirá a las elecciones como «Candidatura de los Trabajadores» encabezados por Amancio Cabrero

La maoista Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT) concurrirá a las elecciones como «Candidatura de los Trabajadores» encabezados por Amancio Cabrero

Hechos

El 20 de mayo de 1977 fueron proclamadas todas las candidaturas aceptadas para las elecciones generales del 15 de junio de 1977.

Lecturas

El Gobierno de D. Adolfo Suárez González no ha legalizado ningún otro partido comunista que no sea el PCE de D. Santiago Carrillo, por lo que el partido Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT), maoista, no podrá concurrir con sus siglas a las elecciones del 15 de junio de 1977 al no estar legalizado. La ORT ha decidido concurrir bajo la fórmula de las agrupaciones de electores. Su líder, D. José Sanroma Aldea, no formará parte de ninguna candidatura, pero sí lo hará en su nombre D. Amancio Cabrero Ledesma, dirigente de la ORT, que encabezará la agrupación de electores de Madrid que usará el nombre de ‘Candidatura de los Trabajadores de Madrid’.

Principales candidatos de la ORT:

Madrid – Amancio Cabrero Ledesma, Francisca Sauquillo Pérez del Arco (6) (Candidatura de los Trabajadores de Madrid). Juana Doña Jiménez (Senado)

Alicante (Alacant) – José Luis Berenguer Navarro (Agrupación Electoral de los Trabajadores de Alicante)

Asturias – Francisco Luis Roma Pontigo (Agrupación Electoral de Trabajadores de Asturias)

Ávila – María del Pilar Fernández Arribas, Luis Suárez Machota (Agrupación Electoral de los Trabajadores de Ávila)

Badajoz – Juan Camet Kolar (Candidatura de los Trabajadores de Badajoz)

Barcelona – Avelino Hernández Lucas (Candidatura de los Trabajadores de Barcelona)

Burgos – José Antonio González Gómez

Cantabria – Manuel González Morante (Agrupación de los Trabajadores de Santander)

Ciudad Real – Isaac Hidalga Cano (Agrupación Electoral de Trabajadores de La Mancha)

A Coruña – Manuel Monge González (Agrupación Electoral de los Trabajadores)

Guipúzcoa (Gipuzkoa) – Juan José Martínez Leunda (Agrupación Electoral de Trabajadores de Guipúzcoa)

Huelva – Juan Ceada Infantes (Agrupación Electoral de los Trabajadores de Huelva)

Islas Baleares (Illes Balears)

Lleida – Miguel Dueñas Muñoz (Candidatura Independiente de los Trabajadores de Lérida)

Murcia – José Antonio Piñero Gómez (Agrupación Electoral de los Trabajadores de Murcia)

Navarra (Nafarroa) – Francisco Javier Iturbe Ecay (Agrupación Electoral de Trabajadores de Navarra)

Pontevedra – Abilio Villena Pérez

La Rioja – Francisco Sáez Porres

Santa Cruz de Tenerife

Sevilla – Juan Vera Moreno (Agrupación Electoral de los Trabajadores de Sevilla)

Valencia (València) – Ramón Ibarrola Sanmartín (Agrupación Trabajadores de Valencia)

Valladolid – José Ángel Aguirre González (Agrupacion Electoral de los Trabajadores de Valladolid)

Vizcaya (Bizkaia) – Marío José Grande Esteban (Agrupación Electoral de Trabajadores de Vizcaya)

Zaragoza – Fernando Gimeno Marín (Agrupación Electoral de Trabajadores de Zaragoza)

Amancio Cabrero Ledesma

12 Junio 1977

La candidatura de los Trabajadores

Amancio Cabrero Ledesma

Leer

El país llega a las elecciones en un momento crítico. No sólo no estamos unidos los partidos de los trabajadores y el pueblo, sino además las dos grandes formaciones defensoras de los grandes capitalistas, Alianza Popular y Unión de Centro Democrático, se preparan para cerrar el camino de la democracia, contando con la unidad que ellos sí tienen y que ha de ser rota para abrir ése camino.

Nadie discute que la unión da la fuerza, y todos admiten que las libertades y demás reivindicaciones populares no se regalan, que se conquistan. Pero a la vista de los resultados, se puede afirmar que algunas de las fuerzas políticas con incidencia en el movimiento obrero y popular no han sido consecuentes extrayendo una conclusión lógica: Sólo la lucha unida del pueblo nos permitirá obtener la libertad y demás objetivos populares.

Mi partido, la Organización Revolucionaria de Trabajadores, recogiendo lo que es un unánime clamor, se ha pronunciado claramente por que todos los partidos, sindicatos y organizaciones de los trabajadores y el pueblo nos presentáramos a las elecciones unidos en un frente popular. Esto que no hemos conseguido en
las elecciones esperamos poder conseguirlo en el Parlamento y en la lucha diaria de los trabajadores y el pueblo. No cabe duda que cuantos más votos nos dé el pueblo, mayor será nuestra fuerza para conseguir la unidad con aquellos que ahora se niegan a ella.

II

Los obstáculos que las fuerzas del franquismo han levantado para impedir que nuestras soluciones pudieran ser conocidas y hechas suyas por los trabajadores han sido innumerables. Empezando por la
tozuda negativa del Gobierno a reconocer la existencia legal de la ORT, que nos ha privado el poder participar en las elecciones con nuestro propio nombre y emblema y tener que presentarnos como
agrupación Primer candidato dé la Candidatura de los Trabajadores de Madrid electoral o candidatura de los trabajadores. Pero ahí no ha acabado la cosa. Nuestros candidatos han sido detenidos y nuestro
programa ha sido secuestrado en varias provincias. Se nos ha tratado de arrebatar nuestro derecho a participar en los programas de RTVE y la prensa no ha declarado prácticamente el boicot, llegando al
extremo de dividir por tres y por cuatro el número de asistentes a nuestros actos. Pero a pesar de todos estos obstáculos, nuestros candidatos se han abierto camino con fuerza. Y la prueba de ello es que el pueblo acude masivamente a las convocatorias de la Candidatura de los Trabajadores. Y en los mítines se manifiesta su disposición a darnos su apoyo con el voto. El que quiera saber la razón de ello debe buscar la respuesta en nuestro programa.

III
El programa de la Candidatura de los Trabajadores tiene como característica que ofrece soluciones realistas y posibles a los problemas que tiene el pueblo. Los hombres y mujeres que componen las candidaturas de los trabajadores son, además, gentes experimentadas en la defensa de los intereses populares en las duras condiciones de la dictadura franquista, lo que se convierte en la mejor garantía de su fidelidad a este programa en el Congreso o en el Senado.

Nuestro programa es realista porque se pronuncia por las cuestiones más importantes que afectan a la vida del pueblo. Recoge las aspiraciones más sentir das, pero no se limita a ello, también presenta cuáles son las soluciones para hacerlas realidad.

Para avanzar en la democracia, exigimos el protagonismo del pueblo en la política, reclamamos que sea el pueblo el que adopte por él mismo la decisión de si España ha de ser una monarquía o república.

Queremos acabar con la crisis económica, pero no nos limitamos a manifestar esa intención, decimos cómo: decimos que las consecuencias de la crisis económica, para solucionarla efectivamente, no la tienen que pagar los trabajadores y el pueblo, sino sus causantes: los grandes capitalistas y terratenientes; que es empezando a arrebatar el control que sobre toda la economía éstos ejercen, como podemos ir erradicando las mismas causas de la crisis.

Frente a la confusión, la claridad, aunque sea al preció de detenciones, aunque eso suponga ganarse las enemistades de aquellos que prefieren las medias verdades o las mentiras a secas, pero con la confianza de que es así y no de otro modo como contribuiremos a solucionar los problemas del pueblo. Esa ha sido nuestra filosofía en las elecciones.