27 abril 2010

Sobre el retraso de la sentencia por el Estatut

La presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas denuncia una intolerable campaña de desprestigio contra ellos

Hechos

El 26.04.2010 denunció públicamente la existencia de una ‘intolerable campaña de desprestigio’ sobre el Tribunal Constitucional.

Lecturas

criticados por ir a los toros  Tres magistrados del Tribunal Constitucional, D. Guillermo Jiménez (conservador), D. Manuel Aragón (progresista) y D. Ramón Rodríguez Arribas (conservador) fueron identificados acudiendo a los toros el domingo 25.04.2010 en medio del intenso debate político-judicial sobre la sentencia por el Estatut, lo que incrementó la campaña contra ellos, especialmente desde Catalunya.

21 Abril 2010

Quién desprestigia al Tribunal Constitucional

Jesús Maraña

Leer

María Emilia Casas, presidenta del Tribunal Constitucional, denuncia la existencia de una “desproporcionada e intolerable campaña de desprestigio emprendida desde ciertos sectores políticos y mediáticos”. Reclama Casas “respeto a la institución y a las personas que ejercen la jurisdicción constitucional”. Admite la presidenta las críticas “razonadas y razonables” a las resoluciones del alto tribunal, pero no las “interesadas e irracionales”. Al no aportar más datos, se desconoce cuáles son las críticas que Casas considera “razonables” y cuáles “irracionales”, clasificación siempre subjetiva e “interesada”.

María Emilia Casas está, por supuesto, en su derecho al salir en defensa del órgano que preside y de la actuación de los magistrados que lo componen. Sin embargo, se equivoca al negar el origen “racional” del posible desprestigio que sufre el Constitucional. No busque campañas orquestadas o sectores políticos y mediáticos dedicados a una especie de “persecución” organizada. Es más sencillo: el desprestigio de este Tribunal Constitucional se debe a que durante tres años y medio no ha sido capaz de acordar una sentencia sobre el Estatut aprobado por el Parlamento catalán, por las Gortes Generales y por el pueblo de Catalunya. Y por el hecho añadido de que PP y PSOE tampoco sean capaces de acordar la renovación de un TC que tiene a cuatro magistrados con su mandato caducado. Y que no consideran “racional” plantearse siquiera la dimisión.