10 julio 1979
Sentís fue acusado de ejercer el espionaje a favor de la dictadura franquista
La revista LA CALLE reprocha las vinculaciones franquistas del periodista y diputado de UCD, Carlos Sentís
Hechos
En 1979 La revista LA CALLE publicó un reportaje sobre D. Carlos Sentís.
Lecturas
EL REPORTAJE DE LA REVISTA LA CALLE
La revista LA CALLE está dirigida por D. César Alonso de los Ríos y está considerada afín al PCE. Su reportaje habla de D. Carles Sentís, cabeza de lista de UCD por Barcelona tanto en las elecciones de 1977 como en las de 1979.
–
Carlos, un escritor de moda – LA CALLE (1979)
La dilatada existencia de Carlos Sentís Anfruns, que hoy cuenta sesenta y ocho años de edad, es, si no densa en contenido, si varia en experiencias. Nacido en el seno de una familia barcelonesa de acendrada religiosidad, dos de sus tíos – hermanos de su padre – terminaron cura y una tía – también hermana paterna – monja. Estudiante de Derecho, se inició en el periodismo catalán republicano, colaborando en el diario LA PUBLICITAT y en el semanario MIRADOR.
LA PUBLICITAT era el órgano de Acció Catalana – grupo de catalanistas republicanos disidentes de La Lliga, a causa de la progresiva colaboración de este partido conservador con los Gobiernos de Madrid. Fundado en 1878, el diario LA PUBLICITAT salió redactado exclusivamente en catalán desde 1922 hasta enero de 1939, en que fue suprimido por las tropas de Franco. El semanario MIRADOR tenía también la misma tendencia.
Con el advenimiento de la República, Martí Esteve i Guay que había sido director de LA PUBLICITAT entre 1922 y 1926, llegó a concejal del Ayuntamiento barcelonés, luego a miembro de la comisión redactora del Estatuto y luego ‘conseller’ de finanzas de la Generalitat, hasta octubre del 34 en que fue encarcelado, igual que todo el Gobierno catalán, en la fallida intentona federalista y en apoyo de los mineros asturianos. Martí Esteve se confió en el joven Carlos Sentís y lo nombró secretario.
Luego, Manuel Brunet, otro redactor de LA PUBLICITAT – ex cura, influido primero por el trotskista Andréu Nin y más tarde retornado el catolicismo y marcado por el fascismo de la Actión Française – llama al joven Carlos Sentís para escribir en L´INSTANT, diario fomentado por La Lliga, el partido conservador de Cambó de 1933 a julio del 36, en que pasó a ser controlado por la CNT. Sentís siguió en el periódico en la etapa cenetista, que terminó en diciembre del 36 bajo la dirección de Ignacio Agustí, otro catalán que en 1939 se traspasó a la prosa castellana, escribiendo Mariona Rebull y El Viudo Rius.
Colaborador también en LA VEU DE CATALUNYA, diario de tendencia conservadora que terminó igualmente incautado por la CNT y que publicó su último número en enero de 1937, Carlos Sentís vio que las cosas se complicaban, y a fines de 1936, a los veinticinco años, junto con otros tres periodistas de LA VEU, se exilia a París, ofrece sus servicios al Gobierno de Burgos, va al frente y asciende a alférez provisional del ejército franquista. Terminada la guerra civil e iniciada la mundial, Carlos Sentís colabora en DESTINO es corresponsal del ABC de Madrid, viaja y pulula por la Francia de Vichy y sus inmediaciones, a uno y otro lado de la frontera. De esa época se ha contado recientemente la anécdota siguiente que ‘si non e vero e ben trobatto’: una personalidad del espionaje franquista debía tomar contacto con Carlos Sentís, por teléfono, en un hotel francés cercano a la frontera franco-española. La consigna secreta no debió de funcionar todo lo bien que se suponía, y el camarero entró en el salón y llamó: “monsieur l´espion de Franco, au telephone!” (Señor espía de Franco, le llaman al teléfono). La anécdota es excesivamente grotesca para resultar verídica, pero lo cierto es que se ha publicado recientemnete en letras de molde en una publicación catalana.
En 1938 en el San Sebastián (Donostia) ocupado por los franquistas – y donde los falangistas catalanes empiezan a editar el semanario DESTINO – Carlos Sentís conoce a la que sería su esposa a partir de 1943, doña María Casablancas Beltrán.
Con Franco, la carrera de Carlos Sentís es fulgurante: colaborador de EL CORREO CATALÁN (controlado por los carlistas), corresponsal en Nuremberg, agregado de prensa en la Embajada de Franco en Bruselas, director de la agencia EFE, director de Radio Barcelona, director general de Coordinación Informativa del Estado – que abandona a mediados del 76 – secretario del Centrosuárez de UCD en Cataluña, diputado a Cortes en 1977 y nuevamente en 1979, consejero político de la Generalitat provisional desde 1977, fue también el hombre que gestionó la primera entrevista de Josep Tarradellas con el Rey Juan Carlos.
Ha formado parte de Financiera Regional, sociedad controlada por la familia de su mujer; también del Banco Mercantil de Manresa, igualmente con su cuñado Juan Casablancas Beltrán, entidad que hoy está en la órbita de Banca Catalana.
A los sesenta y ocho años, cuidándose, practicando ejercicios respiratorios todas las semanas y viéndolas venir, el porvenir puede todavía dar mucho de sí. En octubre de 1965 en el diario TELE EXPRES del que fue director, Carlos Sentís alababa ‘el magnífico discurso’ de Manuel Aznar ante las Naciones Unidas, en Nueva York, con asistencia del ministro español, señor Solís, sobre ‘la labor civilizadora de España en América’. Desde entonces sólo han transcurrido catorce años. En octubre de 1979, y sobre todo en Cataluña, echan otra película. Pero una pluma experta siempre encontrará argumentos adaptables a la volubilidad de los tiempos.