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A Bassat le toca intentar ser 'el Trump' español

LA SEXTA trae a España ‘El Aprendiz’ de Donald Trump utilizando al publicista Lluís Bassat como estrella y seleccionador de talento, pero se estrella en audiencia

HECHOS

El 28.09.2009 LA SEXTA estrenó ‘El Aprendiz’.

El 28 de septiembre de 2009 se estrenó en España el reality ‘El Aprendiz’ en LA SEXTA, el programa que triunfó en Estados Unidos a través de la NBC utilizando al millonario Donald Trump como seleccionador de talentos. En la versión española será el publicista D. Lluís Bassat el encargado de hacer el papel de Trump.

BASSAT: «JAVIER, ESTÁS DESPEDIDO»

Siguiendo completamente el formato del Sr. Trump en la NBC, el Sr. Bassat al acabar cada programa eliminatorio, se dirige al derrotado por su nombre de pila, le señala con el dedo y exclama: «estás despedido», para escenificar que queda eliminado del programa.

Benjamín, el jugador que más juego daba al programa, abandonó por sorpresa ‘El Aprendiz’ el 13 de octubre de 2019. Se había hecho popular por sus frases despiadadas del tipo: «Soy al mejor. Si alguien se opone a mi lo aplastaré».

Otros concursantes del programa fueron Paco, Natalia o Elena.

 

29 Septiembre 2009

El tiburón

Javier Pérez de Albéniz

Trabaja niño no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso, ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos. Te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.

Me lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más

'Me lo decía mi abuelito'. José Agustín Goytisolo

La Sexta estrenó anoche ‘El aprendiz’, un programa de televisión sobre depredadores superiores. No se confundan, no es el clásico documental de National Geographic sobre tiburones, sino un reality para triunfadores, esa subespecie humana tan abundante en la España de nuestros días. La idea es magnífica. Los ejecutivos que han diseñado el formato habrán pensado que a usted, querido telespectador, nada le gustaría más que ser como ellos. Un triunfador. Un ser superior, alguien con clase, con categoría, muy por encima de sus propios amigos, familiares y vecinos. Así podría tener su Rolex, su Visa platino, su Audi, su restaurante en el que le llamen «señor», su cuenta en las islas Caimán… Incluso, ¿por qué no?, su carné del PSOE. ¡Qué coño, usted se merece eso y más!

Supongo que los telespectadores tendrán muy claro que ese nivel de vida no se consigue trabajando ocho horas de manera humilde y honrada, ¿no es así? Bien, pues ahí es cuando aparece ‘El aprendiz’, un programa que le ayudará a convertirse en un miserable bastardo sin escrúpulos. Lo que es un trepa hijo de la gran puta. ¿Un aprendiz? No, un tiburón. El sueño de buena parte de los españoles de bien.

En La Sexta compraron el formato, que ha sido un éxito en diferentes países, y buscaron un empresario-presentador al nivel del archimillonario Donald Trump, anfitrión de la versión norteamericana del programa. Cuentan que no fue fácil. ¡Pero si no tenían que haber salido de casa! En el mundo de la televisión das una patada a un bote y te salen tres tiburones, seis hienas y catorce buitres. Corderos ni uno, pero pirañas, a patadas. Ahí tenían a Jaume Roures, el empresario de moda, dueño de esos atributos con lo que todos soñamos: pasta, éxito, buenos contactos, una gran imagen, facilidad de palabra, una TDT de pago… «Queremos romper con la imagen denostada del empresario, ese hombre avaro que se quiere hacer rico a costa de pagar poco a sus empleados», dijeron desde la cadena al anunciar a Luis Bassat, magnate de la publicidad, como presentador. Allá ellos…

El programa se desarrolla en una ‘lujosa mansión’ donde permanecen recluidos e incomunicados, en áspera convivencia, 16 concursantes de diferentes perfiles que luchan por ganar (¿les suena de algo todo esto?). Licenciados en marketing, en empresariales, ingenieros… El presentador plantea una serie de pruebas que los candidatos tienen que solventar. La primera es fascinante: vender 500 kilos de encurtidos. Y así, poco a poco, mediante un melodramático «Estás despedido», el presentador irá poniéndoles de patitas en la calle. Quedará sólo uno, que recibirá el gran premio: trabajar en la empresa de Bassat. Ser el aprendiz. Es decir, el tiburón.

Los concursantes son como los de ‘Gran Hermano’ pero con una carrera universitaria (algunos). Bazofia. «No son frikis, son 16 profesionales que se están jugando su carrera», asegura Sonia Barros, la directora del engendro. Bazofia, insisto. Y si no, escuchen sus pensamientos:

  • «Quiero ser no ya rico, sino millonario».
  • «Sería capaz de pisar a alguien».
  • «Éste es mi momento, y si alguien se interpone le aplastaré como a una uva».

Buena gente ¿verdad? Afortunadamente la excelente realización les aleja de la realidad y les convierte en actores. Técnicamente el trabajo que han hecho con ‘El aprendiz’ es impecable, pero el resultado visual es muy frío: parece que estamos viendo un gran anuncio, una promo de hoteles de lujo, el tráiler de una película de arte y ensayo, las carreras de ‘Pekín Express’… Un coñazo sin alma.

¡A la mierda los triunfadores! Me he criado en la cultura de la derrota. Esos «maravillosos perdedores» a los que cantaban Elliott Murphy, Tom Waits y Baudelaire. Prefiero a Quique González que a Alejandro Sanz, a Poe que a Antonio Gala, al Atlético de Madrid que al Real Madrid. Ya lo dijo Mao: «de derrota en derrota llegaremos a la victoria final».

O no. En cualquier caso siempre nos quedará Johnny Thunders…

19 Octubre 2009

El Aprendiz de Lluis Bassat le sale rana a La Sexta

Sara Rojas

La cadena lo cambia de día y encima pierde espectadores

n lunes no tuvo éxito y en domingo tampoco. La gran apuesta de La Sexta para esta temporada, El Aprendiz, fue seguido ayer por un 4,2% de la audiencia, es decir, 800.000 espectadores aproximadamente.

El reality show conducido por Lluis Bassat, que ha tenido una gran aceptación en otros países como Reino Unido, consiguió ayer su peor registro de la temporada. Hasta el momento reunía en torno al 5% del share, siempre por debajo de la media de los programas de La Sexta.

DOMINGO, DÍA COMPLICADO

Los directivos de la cadena pensaban que el cambio de día podría mejorar sus cifras, pero se equivocaron. La noche del domingo tiene dos actores principales: Sin tetas no hay paraíso (Telecinco) y Doctor Mateo (Antena 3).

Después de que actores de las dos series españolas recibieran el Premio Ondas (María Castro para la ficción de Telecinco y Gonzalo de Castro para la de Antena 3), sus cifras de telespectadores siguen subiendo.

Este domingo ha sido Doctor Mateo la vencedora de la noche, con 3,2 millones de espectadores y un 17,6% de share. Sin tetas no hay paraíso parece echar de menos al Duque, aunque congregó frente al televisor a más de 2,7 millones de seguidores, un 16% de la audiencia española.

03 Mayo 2010

Entrevista a Enrique Ordóñez, finalista de El Aprendiz: «Se cometieron muchas irregularidades durante el programa»

Blog Diario de Nunca Jamás (Raúl Ordoñez)

Hace ya unas semanas que terminó «El Aprendiz», un programa de La Sexta en el que, como os había comentado, participó mi primo Enrique Ordóñez.

La fórmula elegida tenía, a priori, interesantes ingredientes para convertirlo en un éxito de la temporada: 16 jóvenes con formación, talento, iniciativa, idiomas y cualidades para competir y triunfar en el mundo de los negocios, convivirían en una casa durante tres meses, realizando todo tipo de pruebas empresariales, bajo la atenta batuta del ínclito Lluis Bassat, uno de los publicitarios más conocidos del mundo. El premio para el ganador consistiría en un contrato de un año dentro de la empresa del señor Bassat con un sueldo de seis dígitos.

Su homólogo y antecesor norteamericano arrasó en audiencia durante varios años en la cadena NBC. Sin embargo, la primera edición española de «El Aprendiz» impulsada por la cadena La Sexta no consiguió la cuota de pantalla esperada y muy pronto fue desterrado por sus dirigentes a un horario indecente dentro de la parrilla televisiva. El programa, aún así, se emitió al completo pero no ha estado exento de polémica. Muchos de sus participantes han denunciado irregularidades y manipulaciones por parte de la producción del programa. Lo peor, es que a día de hoy, el ganador sigue sin premio.

He querido que Quique nos contara como vivió todo este proceso desde dentro y que nos confirme qué hay de cierto en torno a todas las incógnitas que rodean al programa. Atención, porque hay algunas respuestas que no tienen desperdicio:

¿Quién es Enrique Ordóñez y cómo llego hasta «El Aprendiz»?

R: Soy una persona entusiasta, con ganas de llegar a lo más alto, que se desvive por una buena oportunidad de demostrar su valía y que por motivos personales y profesionales conocía el formato americano de «El aprendiz». Tuve la opción de realizar una entrevista de trabajo muy completa y mostrar a un gran público algo imposible de alcanzar de forma individual. Llegue al aprendiz con la ÚNICA intención de mejorar profesionalmente.

P: Al proceso de selección se presentaron más de dos mil candidatos. Cuéntanos, ¿en qué consistían las pruebas?

R: Lo cierto es que el proceso de selección en ocasiones fue más duro que el propio programa. Fueron diferentes fases, comenzaba con una carta y envío de curriculum, y seguía con interminables test psicológicos, entrevistas con consultores laborales, head-hunters, debates entre aspirantes o dinámicas de grupo. Tampoco faltaban las pruebas puramente televisivas, de luz y cámara, entrevistas con los responsables de la productora, la cadena… Para terminar, en los últimos momentos de este proceso, cuando quedábamos menos de 500, tomaba las riendas Luis Bassat. Semanas de mucha incertidumbre, de inquietud (la que te genera tener que mantener la confidencialidad) y por supuesto, de sueños e ilusiones desde el momento en que te dicen que vas a ser uno de los aprendices de Bassat.

P: «El Aprendiz» fue una de las grandes apuestas de La Sexta para su nueva temporada, anunciado a bombo y platillo, pero sin embargo no terminó de cuajar en audiencia. ¿cuál crees que ha sido la razón?

R: Bien, se me ha tachado en muchas ocasiones durante el programa de «ser políticamente correcto»; sin duda procuro serlo, pero hay realidades como esta, que son incuestionables. El problema de la audiencia, creo que comienza con una débil campaña publicitaria, sin la innovación que requería un formato tan innovador en nuestro país. También me decepcionó la imprecisión de los dirigentes de la sexta para manejar la parrilla. Y todo ello motivado por el miedo a romper los moldes que triunfan en la televisión actual; miedo a competir con los «grandes»: grandes hermanos, generaciones del 63 y esperpentos parecidos (si bien desde el punto de vista del negocio, máquinas de hacer dinero). Y da miedo competir con ellos, por que tenemos que ser realistas, y saber que al gran público, a la masa española, no le gusta llegar a casa y ver a personas haciendo las cosas bien, o más bien haciendo cosas mejores de las que ellos hacen. Quieren ver a gente peor que ellos, para poder criticarlos, y ahogar sus penas en la desgracia de los demás. Es una realidad que genera que MILLONES de espectadores prefieran ver discusiones «barriobajeras», antes que un formato de carácter formativo-empresarial. Perdón por alargarme pero tenía muchas ganas de decir todo esto.

P: ¿Crees que los responsables del programa y la cadena se precipitaron al cambiar la hora de emisión de «El Aprendiz» durante las primeras semanas?

R: Sin duda el miedo les llevo a precipitación. En su versión americana, en EE.UU (con una media de 28 millones de espectadores) El Aprendiz no se comenzó a ver hasta el 5º capítulo. En la versión española para ese momento, ya habían desterrado el programa a los domingos a las 12:00 de la noche. No soy un gran experto en televisión, pero creo que les faltó garra a la hora de arriesgar y apostar fuerte. La manera de gestionar el programa desde el principio fue inversamente proporcional a los costes y la supuesta importancia del mismo.

Enrique Ordóñez

P: ¿Cómo fue tu relación con los compañeros?¿Existía en realidad tanto «pique» como parecía?

R: Entre compañeros había el roce lógico de una competición, ni más ni menos. Es cierto que de repente encuentras a 15 personas diferentes, y no son todas plato de tu gusto, ni en las formas, ni en la manera de pensar ni en la de trabajar. Entonces con unos te sientes mejor que con otros, pero así es la vida. Hay que saber separar lo profesional de lo personal. Sin embargo, la realidad que mostraba el programa era otra: a post-producción parecía que le preocupaba más enseñar nuestras peleas y «piques» internos que el auténtico trabajo que ocupaba largas horas de nuestra jornada. Nada que ver con la realidad.

P: ¿Con cuál de ellos te llevabas mejor y con cuál peor?

R: Desde el primer momento me llevé muy bien con Benjamín. Lo encontré una persona excepcional, que sabía donde estaba y lo que hacía. Con Juancho mantuve muy buena relación que aún perdura. Al igual que con Manu, Anahí, Teresa… Ahora estoy lejos y me cuesta un poco más mantener el contacto, pero estoy seguro que si estuviera allí, mantendría buena relación con muchos de ellos.


Los aspirantes de El Aprendiz, frente a Lluis Bassat, en un momento del programa

P: ¿Y Lluis Bassat, qué te parece como persona y cómo empresario?

R: No me cabe la menor duda de que Luis es una buenísima persona. Por lo general considero que el éxito que cultivas en tu vida profesional se refleja en los éxitos que consigues como persona. Cultivar unos valores y una calidad humana, es quizá la clave para conseguir crecer en el resto de aspectos de la vida.

¿Cómo «empresario»? Esa palabra es muy grande. Sin duda le fue bien en sus negocios y la razón es por que es un gran «publicitario». Pero si alguien me pide que diga el nombre de tres grandes empresarios, probablemente el de Bassat no esté en esa lista.

P: Dicen las malas lenguas que se produjeron algunas irregularidades durante el rodaje del programa. ¿Puedes confirmar esto?

R: Irregularidades no fueron algunas, fueron muchas, pero creo que hay diferenciar entre dos momentos. Los problemas que surgen durante la grabación, en los que las personas que trabajan en la productora cometen fallos, que no hay previsión de reacciones espontáneas de los concursantes etc… y las irregularidades que se cometen intentando desvirtuar la realidad, esas son a conciencia y se dan en la fase de post-producción.

Para que te hagas una idea, cada prueba duraba una media de dos días, durante los cuales, siete equipos de cámara grababan unas 12 horas al día, por lo tanto hablamos de unas 168 horas grabadas que han de ser comprimidas en sólo 60 minutos que dura el programa. Cortar y pegar donde no corresponde, voces en off que destrozan la realidad, subtítulos insultantes comparados con la calidad de trabajo que allí se realizaba… Esas son las irregularidades que hay que denunciar. Cuando salimos y nos veíamos a nosotros mismos, cada capítulo era nuevo para nosotros, no sabíamos lo que íbamos a ver, nos llamábamos sorprendidos de la manipulación.

Enrique Ordóñez

P: Fuiste uno de los cinco finalistas de la edición y por muy poquito te quedaste fuera de la gran final. ¿Fue justo?

R: Vaya por delante, que es una respuesta muy subjetiva, pero sinceramente creo que no fue justo que me quedara ahí. Creo que mi lugar estaba al menos en Estambul, la prueba antes de la final. Respetándolos a ambos, creo que lo merecía más que Natalia o Paco. Si bien también he de ser consecuente: ese día el trabajo salió fatal, lo realmente justo ese día hubiera sido marcharnos los dos. Pero la audiencia manda.

P: Juancho se proclamó ganador del programa. Sin embargo parece que no recibió el gran premio consistente en un puesto de trabajo en la empresa de Lluis Bassat. ¿Es cierto?¿sabés cómo está Juancho?

R: Bien, he de decir que la situación que se está viviendo después del programa es triste. Efectivamente creo que Juancho aún no ha recibido premio alguno, y es mucho lo que arriesgábamos cada uno como para ver un resultado global tan pobre. Sinceramente no entiendo que algo así fuera tan chapucero, con un puesto de trabajo reservado, o con Luis o con cualquiera de las multinacionales que trabajan con Bassat-Ogilvy. Sinceramente, suelo decir que se les quedó todo muy grande, pero por desgracia, queramos o no, lo que sucede en nuestro país se refleja en cada uno de los detalles de la sociedad, hasta en el intento desesperado de cambiar nuestra televisión.

Muchas gracias por tus respuestas, Quique.

Para terminar, comentaros que, tras su periplo en El Aprendiz, Quique ha vuelto a retomar su vida profesional en el prolífico mercado centro americano. Actualmente se encuentra en Panamá, donde trabaja como Manager de ventas de Zoom Development, un potente grupo de promoción inmobiliaria, y Playa Blanca, uno de los Resorts más lujosos e importantes de la costa panameña.

04 Mayo 2010

‘El Aprendiz’ en paro

Sofia Carmona

El Grupo Bassat Ogilvy se desmarca del programa de laSexta

l 28 de septiembre de 2009, laSexta estrenaba el programa El Aprendiz. En él, 16 jóvenes sobradamente preparados (sabían idiomas, habían realizado varias carreras, tenían masters…) debían luchar y competir por conseguir un contrato laboral en un puesto directivo con un sueldo de 100.000 euros al año en una de las empresas del Grupo Bassat Ogilvy España. Finalmente el pasado 20 de diciembre, Juan Ignacio Lanchares, tras pasar diferentes e intensas pruebas se alzó con el triunfo.

«Juancho, estás contratado», dijo el publicista Luis Bassat al vencedor del concurso. Para Bassat, «Juancho ha sido un aspirante que ha demostrado tener cualidades suficientes para satisfacer a cualquier jefe y ha destacado su versatilidad, ya que ha sabido ser jefe y subordinado». Además el publicista ha resaltado de Juancho que «es una persona que ha demostrado que tiene una perseverancia y resistencia muy grandes así como una gran capacidad de trabajo».

Pero Juancho nunca llegaría a ser contratado por «el señor Bassat» como le llamaban los concursantes al publicista.  El blog Diario de Nunca Jamás ha publicado una extensa entrevista con Enrique Ordóñez, uno de los participantes del programa que bajo el título Entrevista a Enrique Ordóñez, finalista de El Aprendiz: «Se cometieron muchas irregularidades durante el programa», desgrana cómo fue ‘realmente’ el concurso.

¿FALSA OFERTA DE TRABAJO?

Ordóñez ha señalado que el ganador del concurso Juan Ignacio Lanchares ‘Juancho’, «está viviendo una situación triste».

«Efectivamente creo que Juancho aún no ha recibido premio alguno, y es mucho lo que arriesgábamos cada uno para ver un resultado global tan pobre. Sinceramente no entiendo que algo así fuera tan chapucero, con un puesto de trabajo reservado, o con Luis o con cualquiera de las multinaciones que trabajan con Bassat-Ogilvy».

Fuentes de laSexta han informado a Periodista Digital que ‘Juancho’, como así se le conocía en el programa, recibió dos ofertas que se adaptaban a las condiciones estipuladas en las bases del concurso pero éste las rechazo. Igualmente se intentó llegar a un acuerdo con él pero ha sido imposible. Preguntadas sobre las empresas que se pusieron en contacto con él, laSexta no ha querido pronunciarse.

Juan Ignacio, desde el perfil que se hizo en Facebook con motivo de su participación en el concurso, comentó el pasado 14 de abril que no estaba trabajando en Bassat Ogilvy y que se había embarcado en un proyecto a nivel internacional:

«Siento no haber podido contestar antes a todos. A partir de ahora intentaré contestar a todos y cada uno de vosotros de manera individual, es lo minimo que puedo hacer después de ver el apoyo y el ánimo que me habeís dado hasta el día de hoy.

La palabra GRACIAS se me queda pequeña para agradeceros todo, no sabeís lo importante que es para mi. Sobre mi estado laboral os comentaré que no estoy trabajando con Bassat. Los motivos son sencillos, lo que se me ofrecía no estaba al nivel de «el Puesto de El Aprendiz», así que mejor llegar a un acuerdo entre las partes y…. ahora estoy inmerso en un proyecto a nivel Internacional, que os contaré con detalle en poco tiempo.

Gracias a todos y aunque tarde (desde aquí mis disculpas), os seguiré informando de todo y contestando a todo lo que queraís saber….y pueda contestar. GRACIAS – – Juancho Lanchares»

Consultado sobre la situación laboral del ganador de El Aprendiz, el Grupo Bassat Ogilvy ha enviado a Periodista Digital este comunicado donde puntualiza que «en ninguna fase del mismo Bassat Ogilvy ha suscrito compromiso alguno con las partes implicadas.»

Ante las informaciones publicadas tras la entrevista a Enrique Ordóñez, finalista del programa El Aprendiz de La Sexta, en las que se alude al incumplimiento del premio pactado para el ganador, el Grupo Bassat Ogilvy quiere aclarar:

§ El Grupo Bassat Ogilvy ha estado y está totalmente al margen de todo lo relacionado con el programa El Aprendiz de La Sexta. En ninguna fase del mismo el Grupo Bassat Ogilvy ha suscrito compromiso alguno con las partes implicadas.

§ El acuerdo para la contratación del ganador fue suscrito entre la cadena de televisión y el propio Luis Bassat, quien actuó en todo momento a título personal y no como presidente de Honor del Grupo Bassat Ogilvy.

§ En la actualidad, este asunto se encuentra en manos de los asesores legales de la cadena de televisión responsable de la producción del programa. Por tanto, el Grupo Bassat Ogilvy -salvo como damnificado por este error informativo-, se encuentra completamente al margen de esta situación y, por añadidura, de las acusaciones vertidas.

§ Llevamos con orgullo en nuestra marca los apellidos de nuestro fundador y del creador de la red mundial en la que nos integramos, y lamentamos que este hecho haya podido inducir a error.

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