21 mayo 2002

Los enemigos de Jesús Polanco reprochan su proyecto de LOCALIA, una red de emisiones de teles en locales en cadena que funcionen como una nacional

Hechos

Fue noticia en mayo de 2002.

Lecturas

En mayo de 2002 tanto Libertad Digital como Época publicaron artículos contra la construcción de una red de televisiones locales por parte del Grupo PRISA a través de su filial Promotora de Emisoras de Televisión (Pretesa) bajo la marca de Localia.

31 Mayo 1996

LOCALIA, QUE ALGO QUEDA

Jesús Cacho

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Las cosas como son: el señor Polanco ha sabido jugar siempre a caballo ganador. Otra cosa son las artes desplegadas al servicio de esa estrategia, sin duda buenas para sus fines, que le han permitido siempre salir de los lances con tajada en boca. Con fama tan bien ganada, puede resultar ejercicio inútil debatir la suerte que pueden correr los negocios audiovisuales de su emporio mediático, aunque el envite lanzado al Gobierno popular a cuenta de las plataformas digitales han tensado demasiado la cuerda de sus intereses empresariales en el mundo catódico.

En primera línea de esa frente, don Jesús mantiene batallando al ultimo producto de su cuadra mediática. Alegal o ilegal, se sabe muy bien quién es el padre de la criatura bautizada como Localia. De las 64 emisoras de la cadena controladas por PRISA, cerca de la mitad están participadas por la filial Promotora de Emisoras de Televisión (Pretesa) mientras que el resto participa en régimen de asociación. Allí donde hay una mínima oportunidad de negocio que cuente con el beneplácito e interés del ayuntamiento de turno, allí aparece una antena de la Localia de Polanco.

Desde Vigo a Mazarrón, pasando por Badajoz, San Sebastián o Madrid. Una disparidad geográfica que no impide a don Jesús desarrollar una programación conjunta a través de su red de cadenas, informativos nacionales incluidos, vulnerando de facto la actual ley de televisiones privadas. No existe comparación entre el vacío legal y el laissez faire administrativo que permitía operar en régimen de alegalidad a las distintas televisiones locales o vecinales y la cadena nacional en abierto que el Grupo PRISA ha sacado adelante ante la inhibición del Ministerio de Dña. Anna Birulés, por cuyo pronto relevo suspira el sector.

Como ha señalado reiteradamente el diario LIBERTAD DIGITAL, la bola de nieve en que se ha convertido Localia ha adquirido ya unas dimensiones tales que el propio Gobierno, a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología y del vicepresidente Rodrigo Rato, ha expresado su disposición favorable a que se abra un debate en torno a la actualización del actual marco legislativo sobre televisiones, dando por sentado que se trata de un hecho saludable. Es decir, que la tropa de Aznar recoge velas y vuelve a sembrar la duda sobre el cumplimiento de programa electoral del Partido Popular en cuanto a su política de medios de comunicación.

Pero no sólo la trama de Localia sostiene al señor Polanco en un ejercicio de difícil equilibrio. El golpe de efecto que puede precipitar los acontecimiento está aún por llegar. La fusión, o absorción, para ser más exactos, entre CANAL SATÉLITE DIGITAL y VÍA DIGITAL anda en punto muerto. Últimas noticias hablan de que el inicial entusiasmo ha decaído mucho en Miguel Yuste, aunque no se sabe exactamente por qué. La patata caliente está, ciertamente, en manos del Gobierno. Don Jesús ya ha hecho lo que tenía que hacer para tensar al máximo, a su favor, se entiende, la decisión última que ha de tomar la Secretaría General de Política Económica y Defensa de la Competencia que comanda Luis de Guindos.

La alianza entre Polanco y Alierta ha dejado dos presidentes satisfechos y una sola plataforma digital para gestionar toda la oferta de televisión de pago por satélite, además de los derechos televisivos del fútbol.