28 marzo 1990

Ambos periodistas serán condenados por el Supremo a pagar 10 millones de pesetas a la familia de Fernando Múgica -asesinado por ETA en febrero de 1996-, dado que la noticia sobre la denuncia contra el político vasco "carecía de veracidad" y era "una tergiversación".

Los periodistas Pablo Sebastián y José Luis Lobo demandados por acusar a Fernando Múgica (amenazado por ETA) de estafa

Hechos

  • El 28.03.1990 el periódico EL INDEPENDIENTE dirigido por D. Pablo Sebastián publicó una noticia firmada por D. José Luis Lobo que vinculaba a D. Fernando Múgica o D. Nicolás Franco por estafa.

Lecturas

El artículo de EL INDEPENDIENTE que motivó la demanda del Sr. Múgica contra ellos.

EstafaMugica

esús Royuela, uno de los denunciantes de la presunta estafa en la venta de los terrenos del casino «Costa Blanca», en el que se implica a Fernando Múgica, hermano del ministro de Justicia, afirma que viene siendo amenazado de muerte por miembros del Consejo de Administración del citado casino desde el quince de mayo del año pasado. Royuela indicó que se reunió en Madrid, en la casa de José Anastasio Moreno Martín, presidente del Consejo de Administración del casino, con éste y con Nicolás Franco. «Me presionaron -afirmó- y el 15 de mayo se me citó en Madrid, y ante mi postura inflexible se me vino a decir que usan el nueve largo para resolver estos asuntos, y yo les dije que con el nueve corto ya tengo bastante, pero la verdad es que me fuí impresionado». Por otra parte, el presidente del consejo de Administración del casino Costa Blanca, José Anastasio Moreno, implicó a la Generalitat valenciana, y afirmó que «ésta conocía todas las operaciones realizadas con unos terrenos por cuya venta han sido denunciados Fernando Múgica Herzog y Nicolás Franco, acusados de un fraude fiscal que asciende a 552 millones de pesetas».

Anunció que la entidad que preside se propone ejercitar las acciones pertinentes, tanto de tipo civil como penal, contra las personas que denunciaron un presunto delito de estafa contra la Hacienda valenciana en la venta de parte de los terrenos que su compañía tiene en la localidad de Villajoyosa. El casino Costa Blanca, ubicado en Villajoyosa (Alicante), está siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad valenciana por denuncias presentadas al no declarar la totalidad de lo ingresado por la venta de unos terrenos que ocupan 87.000 metros cuadrados en el polígono 19 de este municipio, al lado del edificio en donde está ubicado el casino. Por otra parte, Fernando Múgica, hermano del ministro de Justicia, en conversación sostenida con el periódico EL MUNDO, justificó ayer su implicación, junto a Nicolás Franco Pascual del Pobil, sobrino del anterior jefe del Estado, en una denuncia por presunta estafa y fraude fiscal «por ser uno hermano del ministro y otro, sobrino de un personaje importante en la historia de España. Aquí -dijo- lo que se persigue es el claustro materno». Múgica, visiblemente contrariado por los acontecimientos, se encontraba ayer reunido en Villajoyosa con los miembros del consejo de administración de la sociedad «Casino Costa Blanca S.A.», concesionaria de este local de juego y propietaria de los terrenos en litigio, «recabando datos sobre los denunciantes, a los que no he visto en mi vida, para presentar una querella criminal por los delitos de calumnias, injurias y falsa denuncia e invertir, de esta manera, la prueba y no sólo demostrar que soy inocente».

Los denunciantes, el abogado Jesús Royuela y el aparejador Francisco Cortina, promotores inmobiliarios valencianos, se sienten estafados por incumplimiento de contrato y por haber declarado a Hacienda que la venta posterior de los terrenos sólo ascendió a 397 millones de pesetas, en vez de los 950 que les habrían pedido Múgica y Franco en agosto de 1988 por los 127.000 metros cuadrados de terreno anejos al Casino, que estaban listos para urbanizar y estaban ubicados entre Villajoyosa y Benidorm, «como así consta en un documento privado de compraventa con esa fecha». Fernando Múgica, secretario del consejo de administración de «Casino Costa Blanca S.A.», es señalado por los denunciantes como interlocutor de la mercantil junto al consejero delegado, Nicolás Franco Pascual del Pobil, sobrino del anterior Jefe del Estado, y ambos como responsables de no haber respetado el documento privado que le daba una opción de compra a Royuela y Cortina al precio estipulado.

Fernando Múgica, que tacha a Royuela de «jugador moroso y perdedor» y a Cortina de «profesional desprestigiado», calificó las denuncias de «mentiras con fines propagandísticos, quizás de origen político, conectado con propósitos desestabilizadores». La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha abierto una investigación después de que Royuela y Cortina se ratificaran en la denuncia. La consellería de Hacienda de la Generalitat, gobernada por el PSOE, a su vez, ha abierto un expediente al ser advertida de la posibilidad de que exista una operación de especulación urbanística con una venta oficial, realizada muy por debajo del precio real del mercado. A Fernando Múgica, presidente del PSE-PSOE de Guipúzcoa se le relaciona, en algunos sectores económicos de Alicante, con el cauce de muchas de las importantes inversiones vascas en la Costa Blanca y, más concretamente, en Benidorm. De hecho, frecuenta esta ciudad con regularidad por motivos de negocios.

29 Marzo 1990

Múgica también tiene un hermano

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

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Fernando Múgica, hermano del ministro de Justicia, ha sido denunciado, junto a Nicolás Franco, sobrino del anterior jefe del Estado, por fraude fiscal tras falsear presuntamente el importe de una venta de terrenos en Villajoyosa, valorados en casi 2.000 millones de pesetas. Según los denunciantes, Fernando Múgica, que fue hasta enero miembro del Consejo de Administración de la sociedad que vendió los terrenos, realizó con ellos un primer contrato de 900 millones de pesetas y posteriormente otro distinto y con otra empresa por valor de 397 millones, lo que supone una diferencia de más de 500 millones de un contrato a otro y una tarifa de saldo para una zona en la que los precios del suelo alcanzan cotas de vértigo. Sin entrar a prejuzgar aún la moralidad de Múgica, que ya ha presentado una querella contra sus denunciantes, es significativo que coincida con Juan Guerra al atribuir a «maniobras de determinados círculos políticos» las informaciones que la prensa ofrece sobre sus negocios.

31 Marzo 1990

Vivan los novios

José Luis Balbín

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NI por asomo se me ocurrirá incidir en sangrantes heridas para aludir el caso que ahora comienza -y deseo de todo corazón que bien termine- a propósito de una posible estafa en cierta transacción comercial del casino «Costa Blanca». Tampoco aludí en su momento a la utilización del «Azor» posterior a Franco, ni en general lo hago con respecto a la vida privada de los políticos, salvo en aquello que tenga directamente que ver con la administración de lo público. Como esto de «Costa Blanca» no es precisamente privado y como también espero que acabe bien para los implicados (o sea, por repercusión, para nosotros mismos), para otro tipo de comentario va a tener que esperar. Ocurre sin embargo, que la noticia me parece muy divertida, y ya era hora de que llegar alguna que no provocara en nosotros la amargura. Independientemente de cual sea la participación de cada uno en el «affaire», resulta una delicia saber que Nicolás Franco, sobrino del general, y Fernando Múgica, hermano del ministro de justicia del PSOE, se sientan juntos en el mismo consejo de administración de cierta empresa: el uno, como consejero delegado del consejo; el otro, como secretario. Basta con la letra grande del asunto. En realidad es algo que no debería sorprendernos. ¿Quienes trabajan alrededor de la misma mesa? Lógicamente los del poder, que siempre son los mismos. En contadas ocasiones los del poder se hallan en la oposición, aunque parezca paradójico. Siempre durante un limitado espacio de tiempo. Pero, por encima de las ideologías, están los gremios. Los policías municipales, por ejemplo, se sienten más identificados con los policías de otra ciudad en otro país, que con sus conciudadanos interiores. Lo mismo ocurre con los curas, los abogados del Estado o los bomberos. Cuando llega el momento, «los del poder» de ayer o de hoy se entienden a las mil maravillas. ¡Ojala que sus hijos se casen entre sí y tengamos retoños de ideologías cruzadas en la base y unívocas en la cumbre! Para una nueva dinastía.