10 junio 2009
María Teresa Campos vuelve a acudir al programa de Ana Rosa Quintana
10 Junio 2009
Marujas asesinas
«Los ahorcados siempre tienen erección», aseguraba una Ana Rosa Quintana que, la verdad, sabe de todo un poco. «Sí, hasta tienen una canción», corroboraba Nacho Abad, su sicario de cabecera, en alusión al clásico de Siniestro Total. Excelente nivel cultural, queridos lectores, en el programa de una escritora cada vez más deteriorada físicamente. ¿Se aflojan las costuras? ¿Caduca el bótox? Se encuentra tan acartonada que ayer se le cayeron unos papeles al suelo y tuvo que esperar a la publicidad para no descoserse al recogerlos. «Y luego dicen que yo me hago el photoshop», aseguró, agresiva, nada más ver la portada del libro de su invitada, una María Teresa Campos que, a su lado, parecía una cheerleader de los Lakers. De los de Wilt Chamberlain, allá por los 60, pero cheerleader.
Perdonen que utilice el enfoque y el lenguaje clásico del marujeo, pero es que hoy la cosa va de eso. De marujas asesinas. «Bueno, las mañanas de Hermida eran más de marujas», se defendió la Campos. Y es que los combates Quintana-Campos se han convertido en un clásico de Telecinco. El primer asalto se produjo el pasado noviembre, y desde entonces espectadores y profesionales del medio esperaban un nuevo enfrentamiento. Siete meses después, la presentación del nuevo libro de Campos, titulado ‘Historias de mi tele’, sirvió de excusa para reunir a los dos conflictivos talentos literarios. «Es un placer y alimentamos el morbo», aclaró Campos. Cuestión de mutua animadversión, dicen. Aunque alguien podría pensar que estos encuentros tienen su lógica, cómo la tiene reunir a todas las momias egipcias en una misma sala del Museo Británico: concentran y aumentan el interés del público.
Como era de esperar, no sucedió nada interesante: la sangre no llegó al río. Entre otras cosas porque María Teresa Campos dormida es más lista que Ana Rosa Quintana despierta. Se tiraron flores (muertas), promocionaron el libro, Campos pidió un horario mejor («dónde mi público pueda verme») y se quejaron amargamente de que el público no valorase su capacidad periodística. «Lo de reina de las mañanas da risa», dijo Mari Tere, «porque nosotras queremos ser periodistas, que es lo que somos». En fin, que trataron de justificar sus miserias: «Lo rosa es sólo el 20% de mi programa», aseguró Quintana. Lo que no dijo es que otro 40% es crónica negra, otro 20% debate político sensacionalista y el 20% restante politonos.
Un encuentro espeluznante que tuvo un momento especialmente desagradable. «Tú y yo ganaríamos mucho en pelotas», le soltó Ana Rosa a Mari Tere. Contengan su imaginación, piensen en una operación de fimosis, háganse las ingles brasileñas con cola de contacto… ¿Ana Rosa Quintana y María Teresa Campos en pelotas? Ni ahorcando a Nacho Vidal encontraríamos una respuesta positiva.