24 mayo 1986
El cantante había pedido una indemnización de 200 millones, aunque la justicia cifró la indemnización en uno
Miguel Bosé demanda a la locutora Encarna Sánchez, al periodista Jorge Fiestas y a la COPE por insinuar que tenía SIDA
Hechos
El 24.05.1986 y el 25.05.1986 distintos medios se hicieron eco de la condena a Dña. Encarna Sánchez, a D. Jorge Fiestas y a D. Miguel Bosé para que indemnizaran con un millón de pesetas al cantante D. Luis Miguel González Bosé.
Lecturas
«Se dice que Miguel Bosé está muy mal de la salud, sí, que tiene una enfermedad de moda…»
Los días 24 de mayo de 1986 y 25 de mayo de 1986 distintos medios de comunicación se hicieron eco de la condena contra Dña. Encarna Sánchez Jiménez y D. Jorge Fiestas Bonitz por haber dicho en antena que existía el rumor de que el cantante D. Luis Miguel González Bosé padecía una “enfermedad de moda” en aparente referencia al SIDA.
“Se dice que Miguel Bosé está muy mal de salud, sí, que tiene una enfermedad muy de moda”.
El comentario lo hizo el Sr. Fiestas Bonitz (periodista conocido por ser amigo de la Sra. Ava Gardner y que fallecería ese mismo año), y aunque la Sra. Sánchez pidió perdón ante el Sr. Bosé en antena y el propio ABC había publicado que ‘retiraba la querella’, el tema siguió presente.
El 17 de noviembre de 1992 Dña. Mercedes Milá recuperaría el tema en Antena 3 TV para hacer un programa especial de su ‘Queremos Saber’ contra las fake-news, contando con la presencia del propio D. Miguel González Bosé para que hablase de su experiencia con el bulo del SIDA.
Dña. Encarna Sánchez consideró eso un ataque personal y al día siguiente arremetió con dureza contra Dña. Mercedes Milá Mencos.
El Análisis
Durante los primeros diez años de democracia (1976-1986) hubo el mayor grado de liberad inimaginable, casi libertinaje, porque mientras que todo lo que se escribía quedaba en las hemerotecas y los que firmaban artículos de información o de opinión debían asumir la responsabilidad de sus palabras, todo lo que se decía por las ondas se lo llevaba el viento. No había acta alguna de lo que ahí pasaba, ni siquiera las radios conservaban sus emisiones por aquella época salvo programas especiales, por lo que se producía el mayor grado de libertad posible, el de la ausencia de responsabilidad. Pero esto iba a empezar a cambiar. Ciudadanos iban a empezar a «grabar» las cosas que se decían en la radio o a transcribirlas. Y, como era sabido que algunas de las personas de la radio como Encarna Sánchez, Luis del Olmo o José María García tenían dinero, algunos de los damnificados iban a empezar a pedir compensaciones por lo que ahí se decía.
Era un problema para los locutores, que tenían que tener cuidado con lo que sus colaboradores soltaban por sus boquitas. En especial los de cotilleos. El problema que Encarna Sánchez tuvo con Jorge Fiestas lo tendría también Luis del Olmo con Jesús Mariñas. Y es que los periodistas de cotilleos atraían audiencia, pero también atraían pleitos judiciales.
J. F. Lamata