25 enero 1947

Muere el gánster Al Capone en Miami

Hechos

El 25.01.1947 falleció Alfonso Capone.

Lecturas

En la ciudad norteamericana de Miami, Florida, ha muerto este 25 de enero de 1947 el gángster Alfonso Capone, el célebre mafioso cuyas hazañas conmovieron durante años a Estados Unidos y se hicieron famosas en todo el mundo.

Al Capone, también llamado ‘Scarface’ (cara cortada) comenzó su carrera en Chicago, en 1920; la prostitución, los  juegos de azar clandestinos y el tráfico de bebidas durante la vigencia de la Ley Seca le sirvieron para acumular 100 millones de dólares y organizar un verdadero ejército de mafiosos que llegó a dominar gran parte de la vida civil de muchas ciudades y en articular la ciudad de Chicago.

Considerado responsable de asesinatos, robos y sobornos consiguiendo quedar impone por falta de pruebas, pero fue la evasión de impuestos el delito que no pudo esquivar y el que le llevó a la cárcel en octubre de 1931 poniendo fin a su carrera criminal.

El Análisis

La muerte de Al Capone: el ocaso del gánster que reinó en los años del caos

JF Lamata

Ha muerto Alphonse Gabriel Capone, más conocido como Al Capone. Tenía 48 años, pero llevaba mucho tiempo siendo apenas una sombra de lo que fue. La sífilis y la demencia lo habían dejado irreconocible, confinado en su mansión de Florida tras haber salido anticipadamente de prisión por razones de salud. Moría ayer el hombre que, durante la década de 1920, simbolizó el rostro más desvergonzado del crimen organizado en Estados Unidos. Pero lo hacía en un tiempo y en un país que ya no se le parecen.

Capone dominó Chicago cuando la Ley Seca convirtió el contrabando de alcohol en la gran industria clandestina del país. Su poder no se limitaba a las tabernas: corrompió policías, alcaldes y jueces. Era temido, pero también célebre. Su caída, en 1931, llegó no por sus crímenes violentos, sino por evasión de impuestos, en lo que fue una lección de justicia paradójica pero firme. Desde entonces, el mundo cambió. El alcohol volvió a ser legal, el FBI de Hoover profesionalizó la lucha contra el crimen y la Segunda Guerra Mundial barrió cualquier nostalgia por aquellos años de gánsters de película.

Hoy, con Estados Unidos liderando el mundo libre en plena Guerra Fría, la figura de Capone aparece casi arcaica, como una reliquia turbia de los años del desorden. Murió sin poder, sin respeto y casi sin memoria. Su leyenda, inflada por el cine y los periódicos, queda ahora como advertencia: el crimen puede reinar un tiempo, pero nunca construye imperios duraderos. Con su muerte se cierra, de forma definitiva, uno de los capítulos más oscuros y fascinantes del siglo XX americano.

J. F. Lamata