24 junio 1996

Muere el histórico líder socialista de Grecia, Andreas Papandreu

Hechos

Falleció el 23 de junio de 1996.

24 Junio 1996

Vacío en Grecia

EL PAÍS (Director: Jesús Ceberio9

Leer

ANDREAS PAPANDREU ha sido un hombre combativo a lo largo de toda su vida. Nunca ha renunciado a dar la batalla para defender la democracia en Grecia, para combatir la dictadura, para lavar su propia imagen o incluso para sobrevivir a la enfermedad. Su forma de gobernar ha estado rodeada de polémica, especialmente en los últimos años. Pero ha dominado como nadie la política griega tras la restauración de la democracia. Creador del Partido Socialista Panhelénico (Pasok), se le identifica con el socialismo a la griega.

Hijo de un popular primer ministro, Andreas Papandreu fue bien recibido en EE UU, adonde regresó tras su expulsión de la Grecia de los coroneles, lo que no le impidió ser siempre un crítico profundo de la política norteamericana. Enfant terrible en el panorama europeo, alentó un cierto radicalismo árabe, abogó por un tercermundismo y, a pesar de ciertos atisbos de acercamiento, nunca logró mejorar las relaciones de su país con el gran vecino turco. Internamente, bajo sus mandatos se desarrollaron en Grecia buena parte de los servicios sociales que hoy forman el Estado de bienestar en aquel país. Pero fuera de sus fronteras, nunca gozó de gran credibilidad, aunque sí de respeto. Reticente ante la integración europea, acabó siempre siguiendo el camino trazado por la mayoría de sus socios comunitarios, aunque sacando siempre el cepillo.

Carismático y a menudo demagogo, era el único político de la democracia griega que levantaba pasiones entre sus ciudadanos. Triunfador de las elecciones de 1981, sus mandatos se han visto envueltos en escándalos de corrupción. E incluso personales cuando, a la vera de su poder, su segunda esposa, Dimitra Liani, 36 años más joven que él, intentó buscar una influencia política propia. Los partidos griegos inventaron la pinza de comunistas y conservadores para intentar acabar con él. Pero Papandreu no sólo salió absuelto de los cargos de corrupción que se le imputaban, sino que ganó las siguientes elecciones en 1993. Sólo la mala salud le obligó finalmente el pasado año a retirarse. El hueco que deja Papandreu en la política y en el socialismo griego es aún demasiado grande para que lo llene una sola persona.

El Análisis

El adiós a Andreas Papandreu, arquitecto y mito de la política griega

JF Lamata

El 23 de junio de 1996 murió en Atenas Andreas Papandreu, la figura más determinante y polémica de la política griega de la segunda mitad del siglo XX. Su trayectoria fue inseparable de los vaivenes del país: hijo de Georgios Papandreu, primer ministro en los años sesenta, fue confinado junto a su familia tras el golpe de los coroneles en 1967, mientras él mismo se exiliaba en Estados Unidos, donde consolidó su formación académica y política. Regresó con la restauración democrática en 1974 y, con la fundación del PASOK, se convirtió en líder indiscutible de la izquierda. Su triunfo en las elecciones de 1981, con una mayoría absoluta inédita, marcó el ascenso de Grecia a una nueva era de bienestar social y protagonismo internacional, aunque también sembró las semillas de tensiones económicas que nunca se disiparon.

Su vida política estuvo plagada de luces y sombras. Carismático y combativo, Papandreu fue el gran artífice de la modernización social griega, pero su largo gobierno quedó ensombrecido por escándalos de corrupción, en especial el caso Koskotas, que en 1989 provocó una inédita “pinza” entre conservadores y comunistas para apartarlo del poder. A nivel personal, su divorcio de Margaret Chant, con la que había compartido años de lucha y exilio, y su matrimonio con Dimitra Liani, treinta años más joven, alimentaron polémicas y tensiones internas en el partido, donde muchos vieron un intento de ella de jugar un papel político impropio. Su regreso al poder en 1993 fue una demostración de la resiliencia del personaje, capaz de renacer tras cada caída. Sólo su deteriorada salud, que lo obligó a dimitir en enero de 1996, consiguió apartarlo de la primera línea.

Su muerte abre un vacío incierto. El PASOK, partido creado a su medida y bajo su férrea dirección, enfrenta el desafío de reinventarse bajo el liderazgo de Costas Simitis, un perfil tecnocrático muy distinto. La duda es si el socialismo griego podrá emanciparse de la figura de Papandreu o si seguirá marcado por la impronta de su apellido, ahora encarnada en su hijo George Papandreu, llamado a heredar el capital simbólico de la familia. Grecia despide así a su último gran caudillo político, un hombre que, con aciertos y errores, logró dejar su huella indeleble en la historia contemporánea del país.

JF Lamata