14 diciembre 2024
Primarias de ERC
Oriol Junqueras logra mantener el liderazgo de ERC derrotando al sector de Marta Rovira que proponía como presidente a Xavier Godás
Hechos
El 14 de diciembre de 2024 se celebran la segunda vuelta de las primarias de ERC.
Lecturas
El 14 de diciembre de 2024 se celebra el congreso para renovar la dirección de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Durante las semanas previas hubo una importante tensión interna en el partido entre los sectores enfrentados, especialmente entre ‘Militancia Decidim’ y ‘Nova Esquerra Nacional’.
El momento más tenso se produjo el 9 de septiembre de 2024 cuando se filtraron unos mensajes privados que vinculaban a Marta Rovira Vergés (líder del sector Nova Esquerra Nacional) con la campaña de falsa bandera que lanzó ERC difundiendo carteles anónimos ofensivos contra su propio candidato para despertar empatía hacia él durante la campaña de 2023, u otro en el que Rovira Vergés reconocía la existencia de una estructura B de ERC para atacar a adversarios políticos de Junts, algo que públicamente Marta Rovira Vergés había negado (15-07-2024). Marta Rovira Vergés responde a las filtraciones con un comunicado en el que responsabiliza a Oriol Junqueras Vies de la difusión de esos mensajes.
En las primarias se presentan tres candidaturas. La del sector Militancia Decidim que propone a Oriol Junqueras Vies como presidente de ERC y a Elisenda Alamany Gutiérrez como nueva secretaria general, la del sector Nova Esquerra Nacional de Marta Rovira Vergés propone a Xavier Godás Pérez como presidente y a Alba Camps Roca como secretaria general y la del sector Foc Nou propone a Helena Solà como presidenta y a Alfred Bosch como secretario general.
Los resultados de la primera vuelta el 30 de noviembre de 2024 son los siguientes:
- Militancia Decidim – 3.157 votos – 48,3%
- Nova Esquerra Nacional – 2.308 votos – 35,3%.
- Foc Nou – 824 votos – 12,6%.
Los resultados de la segunda vuelta el 14 de diciembre de 2024 son los siguientes.
- Militancia Decidim – 3.427 votos – 52,2%
- Nova Esquerra Nacional – 2.777 votos – 42,2%.
Com estos resultados Oriol Junqueras Vies vuelve a la presidencia de ERC mientras que Elisenda Alamany Gutiérrez es la nueva secretaria general de ERC en sustitución de Marta Rovira Vergés.
16 Diciembre 2024
ERC, la cohesión interna y la gobernabilidad
Oriol Junqueras recuperó el sábado la presidencia de ERC, en la segunda vuelta de las elecciones internas para dilucidar quién debía dirigir el partido en adelante. Militància Decidim, la candidatura que encabezaba Junqueras, obtuvo 3.437 votos (el 52,3%) frente a los 2.777 (42,2%) de Novas Esquerra Nacional, la candidatura defendida por Xavier Godàs.
Estos comicios han sido consecuencia de la grave crisis que sufrió el partido republicano hace ahora medio año, después de que encadenara cuatro resultados electorales adversos – en las municipales del 28 de mayo de 2023, las generales del 23 de julio del 2023, las catalanas del 12 de mayo del 2024 y las europeas del 9 de junio del 2024 – y se alzaran voces que exigían la renovación de liderazgos. Ya entonces se manifestó la brecha abierta en la cúpula de ERC: Junqueras y Marta Rovira, presidente y secretaria general del partido en el periodo 2011-2024, durante el que lograron contener el viejo gen divisivo republicano, hicieron patentes las diferencias que les separaban. El primero no creyó que los mencionados reveses electorales le aconsejaran dar un paso al lado, a diferencia de Rovira, que se prestó a colaborar en el periodo de transición pero anuncio que no pensaba mantenerse en la dirección republicana. Así las cosas, los últimos seis meses han puesto punto final, para Rovira, a una etapa de trece años con altas responsabilidades en ERC, mientras que para Junqueras, ahora de nuevo encumbrado, han representado tan solo un paréntesis en la titularidad del poder.
Puede afirmarse que la elección del sábado marca el final de un período particularmente turbulento en ERC, pero no que cicatrice sus heridas. La distancia de diez puntos porcentuales entre Junqueras y Godàs ha sido clara, pero también lo es la división en el seno del partido, que tiene su origen en cuestiones de diverso orden, ya sean personales, programáticas o estratégicas. Hasta marzo los republicanos deben esforzarse en acercar posiciones, confeccionando una nueva ponencia política. Ahora mismo, las diferencias son importante, empezando por el afán de Junqueras por incrementar la fuerza de ERC abriéndola más allá del perímetro independentista, algo que no suscriben los partidarios de Godàs.
Pese a estas y otras disensiones, ERC debe tener ahora como objetivo prioritario recoser sus costuras, tan forzadas en fechas recientes. Por dos motivos, principalmente. El primero tiene que ver con la cohesión interna, acaso difícil de restablecer, pero imprescindible para que el partido se recupere de sus debilidades y pueda afrontar futuras contiendas electorales – hay tiempo: si no median adelantos, las primeras serán las municipales del 2027 – con mejores expectativas que en las últimas cuatro ocasiones. El segundo motivo, pero sin duda más relevante, es la gobernabilidad de Barcelona, de Catalunya y de España.
Como ocurre a menudo, los problemas internos de un partido pueden tener consecuencias sobre el conjunto de la política institucional. En ERC lo sabe bien. Pero una vez resueltas las dudas sobre su liderazgo con el triunfo de Junqueras, los republicanos deben decidir si entran o no en el Gobierno municipal de Barcelona, donde el PSC opera en minoría. Deben concretar su posición respecto al gobierno de la Generalitat (que presidieron entre el 2021 y el 2024, año este último en el que lo perdieron tras obtener la tercera posición en las catalanas), más allá de su decisión de no entrar en él. Y deben definir su posición en la negociación de los presupuestos generales del Estado y su grado de colaboración con el Gobierno de Pedro Sánchez. Deberían hacer todo eso, además, siguiendo políticas transparentes en las que no vuelva a haber lugar para ominosas campañas de falsa bandera como las que vejaron a Pasqual y Ernest Maragall.
La actitud negociadora y pactista de ERC ha dado buenos frutos en los últimos años y ha contribuido a superar el clima de división social que impuso en Catalunya el ‘procés’. Ese tono dialogante indica el camino que seguir. En cambio, no sería buen camino permitir que las dificultades internas se proyectaran de un modo u otro hacia todo el país. Los partidos políticos son legítimas asociaciones de ciudadanos unidos por un ideario político y están sujetos como tales a ocasionales problemas o crisis. Pero en ningún caso deben tolerar, si realmente aspiran a mantener su atractivo ante el electorado, que dichos problemas obstaculicen o comprometan la gestión del país y sus intereses colectivos.