15 enero 1993

La difusión de la entrevista en el extranjero coincidió con el relevo del General Sabino Fernández-Campo por Fernando de Almansa como Jefe de la Casa del Rey

Polémica entrevista del Rey Juan Carlos I a la periodista británica Selina Scott para la ITV inglesa

Hechos

El 11.01.1993 la revista PANORAMA Internacional del Grupo Zeta reprodujo la entrevista que, para ITV (Reino Unido), le hizo la periodista Selina Scott al Rey de España, Don Juan Carlos I.

Lecturas

El Rey de España Don Juan Carlos I concedió la entrevista a Selina Scott, que estaba vinculada al ex Rey Constantino de Grecia, cuñado de Don Juan Carlos y mediador en al gestación de la entrevista.

LA POLÉMICA IMAGEN DEL REY ARRANCANDO UNA MOTO:

moto_selina2  La parte más recordada de la entrevista-documental de la Sra. Scott fueron las dificultades del Rey para arrancar su motocicleta.

LAS CRÍTICAS DEL GENERAL FERNÁNDEZ CAMPO: «EL VÍDEO NO ES UN GRAN ÉXITO PARA LA FAMILIA REAL»

general_sabino_fernandez_campo El General Fernández Campo, que por las mismas fechas de la difusión de la entrevista era relevado como jefe de la Casa del Rey, opinió sobre la entrevista que: «Sin duda el vídeo es un gran éxito para la reportera Selina Scott, pero no lo es para la Familia Real. Es más, el Rey tampoco está satisfecho por el resultado del reportaje».

LA REVISTA PANORAMA DE CARLOS CARNICERO DIFUNDE LA ENTREVISTA

D. Carlos Carnicero (Director de PANORAMA) habla con J. F. Lamata sobre la actitud de su publicación ante aquella entrevista

carnicero_entrevista_rey_mp3

revista_panorama_rey

 

11 Enero 1993

EN EL NOMBRE DEL REY

Carlos Carnicero

Leer
Estamos asistiendo a opiniones radicales de algo que no se conoce. Se cuestiona la prudencia del Monarca, la forma en que deben tratarse las informaciones sobre su persona, sin conocer el motivo de polémica.

Es inteligente, atractiva y atrevida y, por tanto, odiada. Selina Scott ha realizado una entrevista a los Reyes de España que tiene un interés extraordinario por lo inaudito. Nunca se había realizado, ni dentro ni fuera del país, un documento en el que los miembros de nuestra Familia Real aparecieran como son. Un retrato con rostro humano único. Podrá molestar o entusiasmar; seguro que es tachado de irreverente e inoportuno por unos, mientras que habrá quien piense que no cabe imagen más favorable en el mundo para nuestra Corona. Pero lo más importante es que resulta imprescindible y del máximo interés público conocerlo para poder tener un criterio propio en una polémica que afecta a la imagen, a la solidez y a la transparencia que debe rodear todo aquello que afecta a nuestra monarquía.

Se ha dicho que TELEVISIÓN ESPAÑOLA dispone del material desde hace tiempo y, ante el indudable interés del tema, el hecho de que hasta la hora de escribir estas líneas no se haya emitido podrá obedecer a muchas razones legítimas, pero no desde luego a ninguna periodística. No recuerdo mayor expectación por un material informativo en todos los años que llevo ejerciendo el periodismo

En el fondo, no se está debatiendo la fortuna de un equipo de televisión al elaborar un reportaje. No se trata de saber si merece un premio o un castigo. Lo que se debate en los taxis, en las tabernas y en los despachos estos días es la imagen de nuestro Rey, el tratamiento que debe tener en los medios de comunicación y, en definitiva, el prestigio internacional y la solidez de esta importante institución de la democracia. ¿Cabe mayor interés público en una información? ¿Puede consentirse que se hurte a la opinión pública española la información para que los ciudadanos tengan los elementos de juicio necesarios para tener un criterio propio en un tema de tanta trascendencia como éste, que además ha coincidido – y no se sabe muy bien si sólo en el tiempo – con el relevo de las personas más cercanas al propio Rey?

Frente a cualquier derecho que se pudiera invocar, prevalece el de facilitar a los ciudadanos la información necesaria. Por eso en un ejercicio de responsabilidad informativa y con un esfuerzo editorial que no tiene precedentes, en PANORAMA hemos realizado un reportaje en forma de vídeo, con los elementos imprescindibles del documental emitido en el Reino Unido por la cadena de televisión ITV y realizado por la periodista escocesa Selina Scott. El informe de PANORAMA, elaborado por el equipo de redacción de la revista, nos muestra aspectos inéditos de la vida del Rey, sus opiniones sobre temas tan importantes como el intento golpista del 23 de febrero, las relaciones del Monarca con el general Franco, con su hijo, el príncipe don Felipe y con su padre, Don Juan. No tiene inconveniente el Soberano en explicar los requisitos que debe reunir la persona que un día será reina de España, la formación del Príncipe y los privilegios de los que goza en España como Jefe del Estado.

No entiendo los motivos por los cuales TELEVISIÓN ESPAÑOLA, disponiendo del documento íntegro no lo ha emitido hasta la fecha. Si las razones invocadas – que desde luego no pueden ser periodísticas, son de oportunistas se equivocan quienes así lo han decidido. La Monarquía en este país no puede, ni siquiera cimbrarse porque el Rey no acierta a la primera a arrancar una moto, no sea el mejor conductor de helicópteros del mundo o aparezca moreno, con gafas de sol, participando en unas regatas. Quienes piensan que detalles humanos de esta naturaleza enturbian la figura de Don Juan Carlos, son sus peores propagandistas, partidarios de un rey sobrehumano, que es el primero de la clase en todas las asignaturas, dotándole de un rostro irreconocible y ajeno a las realidades de España.

Si por un documental informativo realizado por una televisión extranjera consideramos que se pone en peligro la Corona, no hacemos sino demostrar poca confianza en la institución y en su ensamblamiento con los ciudadanos. La otra parte del drama no es sino un episodio de desamor y de celos. Un ataque de cuernos que nos ha entrado a todos al comprobar que una periodista extranjera ha llegado donde todos hubiéramos querido: a hacerle una entrevista al mismo Rey sin maquillaje, con la ropa de andar por casa, y sin leer un discurso. ¡Chapeau, para la señorita Scott! que será doblemente odiada, porque además es atractiva, tiene desparpajo y se vende a sí misma mejor que el jefe de márketing de El Corte Inglés. Si un día llegamos a ser capaces de diseccionar nuestras bajas pasiones de nuestras respuestas racionales, habremos traspasado el umbral de la modernidad.

La gran pregunta que queda pendiente es por qué a los periodistas españolas se nos mantiene a raya en los actores a los que asiste Don Juan Carlos como si fuéramos unos descamisados. ¿No se fían de nuestro sentido de la responsabilidad? A lo mejor se nos considera profesionalmente incapaces de hacer un trabajo digno y eficaz. O, a lo peor, se nos supone necios, aduladores y cortesanos: incapaces de hacer un retrato con rostro humano de nuestros Reyes.

Carlos Carnicero