14 abril 2003

Alicia Gómez Montano, exjefa de Política en TVE con María Antonia Iglesias, aparece como la cara visible del Comité destinado a agrupar a los profesionales contrarios al PP y a Alfredo Urdaci

Profesionales de TVE del equipo de María Antonia Iglesias y de CCOO crean ‘El Comité Contra la Manipulación Informativa’ como primer paso para constituir un ‘Consejo de Informativos’

Hechos

El 14 de abril de 2003 se presenta a través de un comunicado en el diario EL PAÍS el ‘Comité Contra la Manipulación Informativa de TVE’.

Lecturas

Desde los años ochenta, los sindicatos de RTVE, en especial CCOO, demandaban la necesidad de regularizar algún tipo de organismo paralelo a los comités de empresa, que José Manuel Martín Medem y sus camaradas denominaban consejo de redacción. Mientras que los comités de empresa se encargaban de las cuestiones laborales, los comités de re- dacción lo hacían de las cuestiones editoriales. El Estatuto aprobado en 1980 apuntaba a crear tanto un consejo de redacción como un consejo asesor, pero los consejos asesores creados en determinados centros terri- toriales tenían escaso protagonismo y la idea de un consejo de redacción fue aplazada. Para el sector mayoritario de Torrespaña, la idea de que existiera un órgano que pudiera auditar e influir en la línea editorial de los telediarios era un objetivo para cumplir. Sobre todo sabiendo que la posición progresista era mayoritaria y tenía que soportar unos telediarios controlados por el sector minoritario, que consideraban afín al PP, protagonista de los episodios de la huelga de 2002, el Prestige y la guerra de Irak

El 14 de abril de 2003 El País publicó el manifiesto de presentación de un organismo de nueva creación formado por trabajadores de TVE: «El comité contra la manipulación informativa en TVE», llamado de manera abreviada como el «comité antimanipulación». Se presentó con el eslogan: «Manipulación, no en mi nombre», y con el objetivo de constituir un organismo serio y representativo de los trabajadores de Torrespaña que denunciara la manipulación de los telediarios. En líneas generales, continuaba el trabajo de Aideka, pero con protección legal oficial. El manifiesto de presentación de los trabajadores firmantes decía, entre otras cosas:

«Nuestro trabajo no se pone al servicio de la información sino al de los intereses del Gobierno».

«La información que se ha ofrecido a la audiencia (…) no respeta los mínimos criterios de veracidad, pluralismo e independencia».

«Ya estamos hartos».

«Nos negamos a ser cómplices».

El punto más débil del comité antimanipulación no fue lo que denunciaba, sino quiénes lo componían. Entre los firmantes de su ma- nifiesto aparecían jóvenes periodistas a los que les esperaba una larga tra- yectoria en aquella casa, como Xabier Fortes López, Alejandro Caballero Mateos o Asun Gómez Bueno.También figuras que formaban parte del equipo de Urdaci, como Matías Montero, y los sindicalistas de CCOO (Pedro Soler Rojas, Rafael Díaz Arias,Yolanda Sobero o Roberto La- kidain). Junto con ellos firmaban las dos principales lugartenientes de María Antonia Iglesias, Pilar García Padilla y Emilia López-Luzzatti; su jefa de Nacional, Alicia Gómez Montano; su jefe de Internacional, Juan Antonio Sacaluga Luengo; la presentadora Elena Sánchez Caballero; Manuel Lombao Lombao y los llamados «matrimonios del sector mayoritario» (Georina Cisquella y Pere Joan Ventural, Anna Bosch y Carmelo Machín, Marga Gallego y Óscar González Fernández, Teresa Rodríguez Vega y Ángel Sánchez y Silvia Fernández de Bobadilla y Carlos Ruscalleda), así como Tomás Almena Rejas.

Por tanto, en la relación de firmantes se encontraban personas muy queridas y apreciadas en Torrespaña por su profesionalidad y compromiso con la televisión pública. Sin embargo, ante los buitres el texto carecía de credibilidad para denunciar el gubernamentalismo de la TVE del PP cuando en la relación de firmantes estaba la plana mayor del equipo de los informativos de la etapa PSOE. Que, entre los fundado- res de aquel comité antimanipulación, aparecieran Montano, Sacaluga, López-Luzzatti y García Padilla venía a favorecer el relato del sector minoritario: «Es una simple maniobra publicitaria del comando Rubalcaba, aliado con los de CCOO para todo lo relativo a TVE», dicen los afines al PP.

Algo parecido les pasaba a las tribunas de Enrique Bustamante sobre TVE en El País: sus denuncias merecían ser atendidas, pero a ojos del sector minoritario perdían fuerza por incluir una agresividad hacia los directivos de la etapa pepera que no se había apreciado que tuviera durante la etapa socialista. Hay dos grandes ausentes en aquella relación de firmas del manifiesto fundacional anti Aznar y anti Urdaci: las de los responsables de La 2 Noticias, Lorenzo Milá y Francisco Llorente, que, pese a estar enterados de que el manifiesto se iba a difundir, no consideraron oportuno figurar en él.

Al margen de la autoridad moral que se atribuyó a algunos de los firmantes, el tema de fondo fue si había base en lo que denunciaban, que la había. Y, en los meses sucesivos a su creación, la dirección de In- formativos seguiría dándoles munición. A comienzos del año 2004, el PSOE aprobó sus listas electorales y el Telediario 2 puso el foco tanto en los fichajes como en las ausencias, en concreto las de Felipe González y José Borrell, cuya no presencia en las listas, de acuerdo con la locución del informativo, demostraba que no compartían el proyecto político de Zapatero. Sumaba y seguía.

El 15 de febrero de 2004 anunciaron que se había realizado una votación en Torrespaña para elegir a los siete miembros del comité antimanipulación. Según contaron, participaron quinientos trabajado- res. A la cabeza del organismo quedó Alicia Gómez Montano, Juan Antonio Sacaluga y Pere Joan Ventura (marido de Georgina Cisquella). Inevitablemente, esto hizo que desde el sector minoritario se viera el organismo como controlado por el equipo de los Informativos de la etapa socialista. Ni Urdaci pidió una reunión con el comité antimanipulación ni el comité antimanipulación pidió una reunión con Urdaci. España estaba en una precampaña electoral y aquella contienda tuvo un inevitable tufo a posicionamiento, de cara a lo que pudiera pasar después de las elecciones. Ninguno de los dos bandos sabía que aún quedaba un último escándalo de la era aznarista en TVE: el tratamiento a los atentados del 11-M.

14 Abril 2003

Manipulación, no en nuestro nombre

Comité contra la Manipulación Informativa en TVE

(Firman Alicia Gómez Montano y un gran número de profesionales de Informativos TVE)

Leer

Los abajo firmantes, trabajadores de TVE, constatamos dolorosamente, una vez más, que nuestro trabajo no se pone al servicio de la información sino al de los intereses del Gobierno de turno, en este momento el presidido por José María Aznar.

Consideramos que la información que se ha ofrecido a la audiencia a través de los Servicios Informativos de TVE sobre la última Huelga General, sobre el desastre del Prestige y la que ha venido ofreciendo sobre la guerra de Irak, por poner unos ejemplos, no respeta los mínimos criterios de veracidad, pluralismo e independencia a los que nos obligan nuestro propio Estatuto y los principios Básicos de Programación en RTVE, además de la Constitución Española.

Porque ya estamos hartos, manifestamos ante la sociedad que nos negamos a ser cómplices de una situación que menoscaba nuestra dignidad profesional y la credibilidad de este servicio público.

Firman, entre otros, los siguientes profesionales:

  • Alicia Gómez Montano
  • José Antonio Sacaluga
  • Rafael Díaz Arias
  • Pere Joan Ventura
  • Ana Bosch Battle
  • Xavier Fortes López
  • Alejandro Caballero
  • Teresa Rodríguez Vega
  • Carlos Ruscalleda Roca
  • Yolanda Sobero Martínez
  • Ángel Sánchez
  • Silvia Fernández de Bobadilla
  • Camrelo Machín Teres
  • Óscar González Fernández
  • Emilia López-Luzzanti
  • Pedro Soler Rojas
  • Manuel Lombao Lombao
  • Tomás Almena Rejas
  • Pilar García Padilla
  • Margarita Gallego Cebrián
  • Asun Gómez Bueno
  • Elena Sánchez Caballero