13 febrero 1983
Publica una tribuna demoledora en el periódico de Pedro J. Ramírez y Juan Tomás de Salas, enemigos declarados del hasta ahora presidente de EFE
Raquel Heredia dimite como Vicesecretaria de la Asociación de la Prensa de Madrid denunciando trapicheos de Anson
Hechos
El 13.01.1983 Dña. Raquel Heredia publicó en DIARIO16 el artículo «¿Por qué, señor Anson?».
Lecturas
El director del DIARIO16, D. Pedro J. Ramírez, introducía el artículo con el siguiente párrafo:
Los manejos de Luis María Anson, al frente de la Asociación de la Prensa Madrileña quedan al descubierto en este artículo de la periodista Raquel Heredia, miembro de la anterior junta directiva, que acusa al presidente de tergiversar los hechos, autorreelegirse sine lecciones y vender propiedades de la Asociación usurpando la voluntad de los miembros de la directiva.
13 Enero 1986
¿Por qué, señor Anson?
Señor Anson – o si lo prefiere, muy señor mío, que es como encabecé mi carta de dimisión de la vicesecretaría de esa junta directiva que usted preside – : Ante su carta, de fecha 10 de los corrientes y en el recuadro que apareció en el órgano de esa Asociación, LA HOJA DEL LUNES ‘propiedad de todos los asociados’, no lo olvide; ante su paternalismo de ‘querida Raquel’ y su despedida ‘un fuerte abrazo’, expresiones que no admito más que o de mis amigos o leales competidores – y usted no se encuentra en ninguno de ambos casos – me pregunto y le pregunto, públicamente, para que usted, si lo desea y sin tapujos pueda contestarse en este mismo diario y en el mismo espacio, ¿por qué, señor Anson, autorreelegido con su junta, sin previas elecciones democráticas que debieran haber tenido lugar en febrero del 81 , me entero yo, vicesecretaria, volando desde Barcelona a donde había ido a realizar un trabajo para TVE, entidad de la que soy redactora desde hace nueve años, de que he sido elegida de nuevo y ‘casi por aclamación popular y única’?
Preguntas
¿Por qué, le pregunto vende usted ‘por acuerdo unánima de la junta directiva’, a la que no asistí y tampoco buena parte de mis compañeros , que habitualmente tampoco asisten – y tengo ante mí las actas – el palacio de Ameijenda, donación generosa para que los hijos y los huérfanos de periodistas pasaran sus vacaciones? ¿¿Por qué decide usted vender el Palacio de la Prensa, negociar con entidades bancarias y no meter en la cárcel por delitos de estafa, malversación de fondos, apropiación indebida y otros etcétera , catalogados en el Código Penal, a sus antecesor en el cargo presidencial? ¿No será, tal vez que usted pensaba en sí mismo y ni siquiera hubiera tenido, como su antecesor, una Ciudad de los Periodistas que mostrar y sí, simplemente, una nueva sede de la Asociación de la Prensa en pleno barrio de Salamanca, ‘requisada’ a unas Mutualidades que en su día pertenecieron al sindicato único y que a usted le concede el último ministro de trabajo militante de UCD?
¿Por qué, le sigo preguntando, no paga a los pensionistas, a las viudas y sí a los llamados jubilados de oro entre ellos su antecesor, cantidades tan elevadas – para una asociación de profesionales en crisis económica, que hereda más de cien millones de deuda – que llegan a más de doscientas mil pesetas? ¿Por qué, y le sigo preguntando, quiere contagiar sus guerras personales con el director, el editor y director de nuevo, de un diario y una publicación semanal de reconocido prestigio y gran tirada [por Pedro J. Ramírez y Juan Tomás de Salas de DIARIO16 y CAMBIO16] en guerra comunitaria de una junta directiva a la que, y a la vista de las actas, no asiste la mayoría de las veces ni la mitad de sus miembros.
Mis porqués, señor Anson, son infinitos. Pero se me ocurre otro: ¿Por qué decide usted que las sesiones de las juntas directivas no sean grabadas , como lo han sido siempre y también en tiempos de su antecesor, y transcritas literalmente, y sólo consten en ellas – y a esa junta sí asistí yo – lo que usted considera oportuno? ¿Por qué, señor Anson, se autodimite como presidente de la Agencia EFE, donde se han celebrado durante cuatro años juntas y comidas de la Asociación de la Prensa de Madrid y las de la Federación – con cargo, supongo – a la mencionada, entidad – y se autoindemniza con una cifra superior a los nueve millones de pesetas en calidad de director de la misma entidad.
Y, finalmente, ¿por qué presenta la emisora ANTENA 3 una querella criminal contra usted porque ha malversado una propiedad que no es suya, sino concedida a la Asociación de la Prensa, con unos fines concretos, y la ha vendido a dos empresas, haciendo un intento de venta a otra tercera, que usted sabe muy bien no podía vende ni subarrendar, ni arrebatar, etcétera?
Esto es demasiado
Señor Anson, una persona digna, honrada y de ideología de derechas muy cualificada, me decía el otro día ante sus declaraciones: “Hubo un dictador y ya ha muerto. Fue un dictador y, si me apuras, dictó bien. Pero es que lo de este señor – refiriéndose a usted – es demasiado en un Estado democrático”.
Lea a los clásicos griegos y, con ellos viajando por el Olimpo, quizá encuentre usted – yo lo dudo – la esencia de la democracia .
Tengo en mi mente y en mis archivos, menguados por sus decisiones, otros muchos porqués. Lo dejo por elegancia… Usted y yo, como otros compañeros que ahí se quedan , sabemos por qué yo he faltado a determinadas juntas. Usted logró aburrirme y convencerme, con retrasos premeditados, de que no fuera. No cumplió usted ni uno solo de los acuerdos para los que en mí delegó en su día la Unión de Periodistas.
Demagogia barata a la hora de defender la libertad de expresión, cuando usted me deja a los pies de los caballos, respondiendo personalmente como miembro de esa junta. Son datos para un informe que puedo puntualizar.
El Análisis
El Grupo16 de Juan Tomás de Salas, Oneto y Pedro Jota no había hecho otra cosa que lanzar pedradas contra Anson durante su mandato como presidente de la Asociación de la Prensa. La tribuna de Raquel Heredia podría ser considerada el golpe más fuerte dado que era la primera vez que el ataque partía de una estrecha colaborada de Anson en la APM.
Anson no respondió. Daba por finalizada su etapa de defensa de ‘el gremio periodística contra las empresas privadas’, para pasar a defender su propia empresa privada, en este caso la del ABC.
Acabada por tanto la guerra con APM tampoco el Grupo16 estaba necesitado en continuar su guerra contra Anson. ABC y DIARIO16, aunque compitieran, tendrían un enemigo común en la siguiente etapa: EL PAÍS.
J. F. Lamata