6 junio 1942

Era el principal jefe de las SS después de Himmler y diseñador de la llamada 'Solución Final' al 'problema judío'

Reinhard Heydrich, Gobernador nazi de Bohemia y Moravia (Rep. Checa) asesinado en un atentado diseñado por Reino Unido y la resistencia checoslovaca

Hechos

El 4.06.1932 fue asesinado Reinhard Heydrich, ‘Protector del Reich’ en Bohemia y Moravia.

Lecturas

A causa de las heridas recibidas en el atentado de que fue objeto en el mes de mayo organizado por miembros del ejército del Reino Unido aliados con movimiento guerrillero checoslovaco ha muerto Reinhard Heydrich, protector de Bohemia y Moravia, y el más fiel ejecutor del plan de exterminio ideado por Heinrich Himmler (Reichführer de las S. S.) para suprimir al pueblo judío.

Nacido en Halle, Sajonia, en 1904, Heydrich se crio en un ambiente musical y llegó a convertirse en un sensible violinista, lo que no le impidió ingresar en 1931 en las S. S. nazis – tras una frustrada carrera en la Marina – y acceder por sus méritos a la jefatura de su Servicio de Inteligencia (S. D.).

En 1934 se le designó Comisionado en jefe de la Gestapo, bajo las órdenes de Heinrich Müller y, por encima de este, de Heinrich Himmler, sobre el que llegó a ejercer una sorprendente influencia.

En las purgas de ese mismo año y en las persecuciones de los judíos, dio pruebas de una crueldad y cinismo que admiraron a sus propios jefes, por lo que llegó a ser uno de los elementos clave en la administración de los campos de concentración convertidos en campos de exterminio.

El propio Himmler le nombró, en 1939 Jefe del a Oficina Central de Seguridad del Reich, a cargo de la coordinación de todas las fuerzas de seguridad e inteligencia del país y autor de la ‘Solución Final’.

Lídice borrada del mapa.

Como represalia por el asesinato del líder nazi Reinhardt Heydrich a manos de la resistencia, la Wehrmacht ejecutó este 4 de junio a 1.357 hombres y mujeres checos, según los aliados.

Al mismo tiempo las tropas alemanas sometieron la aldea de Lídice, cerca de Kladno, a un feroz escarmiento. Convencidos de que la citada aldea había refugiado a los responsables del atentado contra Heydrich, la policía alemana tomó medidas represivas contra ellos: Lídice se componía de 95 casas que han sido demolidas y niveladas en su totalidad; su población se componía de 199 hombres de más de 15 años, que han sido fusilados en el acto, 184 mujeres, enviadas al campo de concentración de Ravensbruk, 4 mujeres embarazadas y 7 niños de menos de un año, transportados a Praga, 88 niños que fueron destinados a Litzmannstadt y finalmente 3 niños de tipo ario, que han sido mandados a Alemania para ser germanizados.

La represalia contra Lídice forma parte de la política de ocupación de Alemania en la antigua Checoslovaquia (ahora dividida en el Protectorado de Bohemia y Moravia integrado en Alemania y la república independiente colaboracionista de Eslovaquia).

El Análisis

La muerte de Heydrich, símbolo y tragedia

JF Lamata

La muerte de Reinhard Heydrich, alcanzado por un atentado en Praga y fallecido días después, ha estremecido al corazón del Tercer Reich. Conocido como el “verdugo de Hitler”, Heydrich ejercía como Protector del Reich en Bohemia y Moravia, una figura autoritaria que gobernaba con puño de hierro la región ocupada de Checoslovaquia. Su asesinato, perpetrado por comandos checos entrenados por los británicos y lanzados en paracaídas desde Londres, ha sido considerado por las autoridades nazis como un acto de terrorismo, pero para muchos en Europa simboliza el primer gran golpe moral al poderío del régimen de ocupación.

Las consecuencias, sin embargo, han sido devastadoras. En represalia, el régimen alemán arrasó el pueblo de Lidice, ejecutando a todos los hombres, deportando a las mujeres a campos de concentración y reeducando por la fuerza a los niños que se consideraron “arianizables”. La masacre de Lidice se ha convertido en un trágico recordatorio del precio del coraje en tiempos de tiranía.

Pero Heydrich no era solo el gobernador de una región ocupada. También era uno de los principales arquitectos del genocidio que se prepara en la sombra: la llamada “Solución Final” al problema judío, cuyo diseño logístico él supervisaba bajo las órdenes directas de Heinrich Himmler. Su muerte no detendrá ese plan, pero marca un cambio en su ejecución. Su puesto será ocupado por Adolf Eichmann, un burócrata meticuloso que ya se había encargado de organizar deportaciones masivas. Con Heydrich cae uno de los cerebros más fríos y eficaces del régimen nazi, pero el aparato que él ayudó a construir sigue funcionando.

J. F. Lamata