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Renuncia por sorpresa del obispo de Solsona, Xavier Novell Goma, el prelado más joven de España conocido por sus simpatías hacia los líderes independentistas catalanes

HECHOS

El 23 de agosto de 2021 la Conferencia Episcopal Española publicó el comunicado del arzobispo de Solsona informando de que el Papa Francisco aceptaba la renuncia de D. Xavier Novell Goma como obispo de Solsona.

Nota de prensa del Obispado de Solsona (23-08-2021)

En el día de hoy, la Santa Sede ha hecho pública la aceptación simpliciter por parte del Santo Padre de la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Solsona que nuestro Obispo, S.E. Mons. Xavier Novell Gomà, ha libremente presentado por razones estrictamente personales, en conformidad a cuanto se contempla en el canon 401 §2 del Código de Derecho Canónico.

Mons. Novell ha tomado la decisión después de un período de reflexión, de discernimiento y de oración, al término del cual ha espontáneamente presentado al Santo Padre su propia situación y su dimisión al gobierno pastoral de la diócesis de Solsona.

A su vez, el Santo Padre ha nombrado a S.E. Mons. Romà Casanova Casanova, Obispo de Vic, Administrador Apostólico de Solsona durante la sede vacante. La comunidad diocesana de Solsona acoge este momento difícil con la confianza puesta en Dios, Supremo Pastor de la Iglesia, y eleva sus oraciones por el Santo Padre, por Mons. Novell y por el Administrador Apostólico.

31 Agosto 2021

¿Tiene novia Novell?

J. F. de la Cigoña

¿Es esa la razón personal?

Hoy parece ser que es la explicación más extendida. Pero creo que para darla por segura debemos esperar a que se confirme o se niegue con credibilidad.

Esto me dice un lector:

«Apreciado Paco Pepe: No le dé más vueltas. Era un entusiasta del obispo, pero ahora me ha partido el alma. Es asunto de faldas. Ud. como padre y abuelo comprenderá el dolor de sus padres ancianos. Prepárese para el escándalo».

Si fuere así se lucieron quienes lo propusieron para obispo.

30 Agosto 2021

Xavier Novell: "Me he enamorado y quiero hacer las cosas bien"

Jesús Bastante

El pasado mes de junio, el ya obispo emérito de Solsona acudió a una parroquia en Torrent (Valencia) a un encuentro en el que se promocionaban las "terapias" para "curar" la homosexualidad. Según uno de los presentes en esas reuniones, "con la ayuda de varios sacerdotes valencianos, del Camino Neocatecumenal y del Opus Dei"

El pasado lunes, la noticia caía como una bomba en el Obispado de Solsona. Su titular, Xavier Novell, una de las estrellas mediáticas del episcopado catalán, dejaba su puesto después de haber pedido «libremente» su renuncia tras un proceso de discernimiento y «por razones estrictamente personales». Pocos sabían de la petición que había hecho al Papa y muchos se sorprendieron por la celeridad con la que el pontífice aceptó su dimisión.

Novell, (Montfalcó de Ossó, Lleida, 1969) se convirtió en 2010 en el obispo más joven de España, y era uno de los prelados con mayor futuro, sobre el papel, de nuestro país. Pero la llegada de Francisco y una serie de decisiones polémicas le granjearon la oposición de los sectores progresistas de la Iglesia –por su defensa de las terapias de conversión de homosexuales, por considerar el aborto o la eutanasia como «genocidios» o por oponerse al matrimonio igualitario– y también de algunos sectores conservadores, por su apoyo a la causa independentista catalana.

Tras su cese, las pocas reacciones favorables a Novell vinieron de dos de los presos condenados por el 1-O, Josep Rull y Jordi Turull, quienes agradecieron al ya ex obispo de Solsona sus visitas en Lledoners y su acompañamiento espiritual. De hecho, Novell –el único prelado catalán que se fotografió votando durante el referéndum de independencia y que había pedido el voto para algún partido democristiano que defendiera la causa catalana y que no fuera ERC ni el PSC– tenía prohibido por el Nuncio expresarse en público o en privado sobre la situación catalana. Algo que, apuntan en su entorno, terminó de romper psicológicamente al prelado.

«Un hombre psicológicamente inestable»

Pero, ¿por qué se marcha Novell? «Simplemente, se ha cansado de ser obispo, de no poder ser libre», afirma una de sus colaboradoras. «Es un hombre difícil, psicológicamente inestable», sostiene uno de los curas de Solsona. Las respuestas a la aceptación de su renuncia por parte del Papa son muy pocas, en parte debido a la ausencia total de explicaciones por parte de la jerarquía, que ha dejado el terreno abonado a las distintas teorías, desde la cuestión económica a líos de faldas.

Algunos, incluso, han acusado al cardenal Omella de haber urdido su cese por sus diferencias en materia nacionalista. Fuentes oficiales aseguran que esta tesis es «radicalmente falsa», y el arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal –uno de los pocos que conocía la decisión de Novell– ha puesto a su disposición toda la ayuda psicológica, material y personal que el prelado necesite hasta que decida qué hará en el futuro.

Esa es la otra incógnita: ¿Seguirá siendo obispo? ¿Se irá de misiones? ¿Se secularizará? Algunas fuentes han subrayado, incluso, que la auténtica razón de la marcha de Novell es, lisa y llanamente, el amor. «Me he enamorado de una mujer, por primera vez en mi vida, y quiero hacer las cosas bien», cuentan que ha dicho a sus íntimos, y que Roma le ha aconsejado cómo proceder.

Cursos para «dejar de ser gay»

Mientras se aclaran las verdadera razones, una de las tesis que más proliferan en estos días es la de un informe, llegado a las más altas instancias del Vaticano, en el que se acusa a varios obispos españoles, entre ellos, Novell, de participar activamente en grupos que defienden las terapias de conversión gay, aglutinadas en torno a la asociación Verdad y Libertad, que opera en Granada con el consentimiento (aseguran algunas fuentes) de su arzobispo, Javier Martínez.

«Soy una de las víctimas de esas terapias», afirma Pau (nombre ficticio), un joven catalán que acusa a Novell y a otros obispos –Munilla, Arturo Ros (auxiliar de Valencia) o al mismísimo cardenal Cañizares– de defender abiertamente las «reuniones» en las que se incita a jóvenes a «descubrir su verdadera sexualidad». «Te aseguran que es posible ‘dejar de ser gay’, una locura», apunta este chico, quien asegura que en el seminario de Solsona hay dos aspirantes a sacerdote «que hicieron la terapia, acompañados por Novell».

Esta polémica, que saltó a la luz pública después de que elDiario.es destapara las prácticas de «reconversión sexual» llevadas a cabo en Alcalá de Henares con el beneplácito de su obispo, Juan Antonio Reig, fue debatida por la Conferencia Episcopal en noviembre de 2019. En ese momento, una mayoría de obispos se mostraron en contra de estas falsas terapias, pero la entrada de un grupo de jóvenes LGTBI en la catedral de Alcalá de Henares (lo que fue denominado como ‘escrache’ por el portavoz de la CEE, Luis Argüello), hizo que el sector ultraconservador del Episcopado obligara a tomar partido en defensa del obispo ante los «ataques» recibidos. Novell fue uno de los más beligerantes de ese grupo.

De hecho, el pasado mes de junio, el ya obispo emérito de Solsona acudió a una parroquia en Torrent (Valencia) a un encuentro en el que se promocionaban las «terapias» para «curar» la homosexualidad. Según uno de los presentes en esas reuniones, «con la ayuda de varios sacerdotes valencianos, del Camino Neocatecumenal y del Opus Dei». Esta persona, que prefiere no revelar su identidad, asegura que «Novell ha acogido en su casa del obispado a chavales que están en este proceso, y no sólo eso: hace un año y medio se trasladó a Madrid para celebrar la boda con una chica de uno de los jóvenes que se había sometido a estos ‘tratamientos’, sin el apoyo ni el consentimiento del párroco del lugar ni de los padres de la novia».

06 Septiembre 2021

Las cosas son más complejas de lo que parecen

Lucia Caram

Asistimos estos días con dolor, perplejidad, sentimientos contradictorios y sobre todo -lo digo personalmente y como creyente- con tristeza a lo que esperemos sea el final de un culebrón que -desgraciadamente- todavía nos dará algunas entregas de capítulos cada vez más escabrosos y absurdos. Me estoy refiriendo a la renuncia de Xavier Novell como obispo de Solsona y al eco mediático, con dimensiones increíbles que va adquiriendo este “affaire” del ex obispo envuelto en una cascada de despropósitos. Y este eco, -no podemos ignorarlo-, va cargado de inquietud y turbación en no pocos fieles que se sienten heridos, decepcionados y traicionados en su fe y en su confianza. Fundamentalmente la buena gente, de buena voluntad que confiaban en su obispo y que hoy no entienden nada y están abatidas y tristes.

Quiero compartir en voz alta algunas reflexiones que nacen de las conversaciones interiores y de la oración que cada día acompaña mi jornada.

No estamos ante el caso de “un obispo que se dejó seducir por una mujer” en el que, una vez más aparecería la “mujer” como culpable del “pecado” y el celibato como la causa más profunda. Y si en este caso le ponemos los condimentos de que la mujer es escritora erótica, las entregas del serial serán el guion perfecto para la novela o el documental que promete reventar audiencias. No, no se trata de eso. El celibato puede vivirse y es una opción libre para amar. La causa definitivamente no es esta.

Tampoco estamos ante un pobre hombre al que no le dejaban ser libre y se cansó de que le hicieran callar, y que pasó de un extremo a otro pregonando las tesis más contradictorias, defendiendo lo uno, y luego todo lo contrario. Por una parte defendía los postulados más avanzados del aggiornamento eclesiástico en el Concilio de la Tarraconense en el año 95, – el celibato opcional para los curas, el acceso de las mujeres al sacerdocio y la confesión exclusivamente comunitaria- donde se le conocía como “l’enfant terrible”, y en el que apuntaba maneras histriónicas, que luego de su viaje a Roma en el que según él mismo “se convirtió a la verdad”, defendía todo lo contrario llevado a los extremos.

La percepción de muchos era que no gozaba de salud mental manifiesta ni de mucho equilibrio emocional. Cabía esperar en cada aparición suya la defensa de un extremo o del otro, y pasar de uno a otro sin saber ni cómo ni por qué.

El titular fácil de su renuncia fue “el obispo independentista” que dio un carpetazo y no aguantó que “no le dejaran ser él mismo”. Su renuncia no tiene nada que ver con eso ni con sus visitas a los presos en els Lledoners. No. Nada que ver.

Estamos ante el desenlace, creo yo, de un desequilibrio que ha ido in crescendo y quiero pensar, de la inconsciencia de una persona que no está en sus cabales.

¿Lo digo porque se enamoró de una mujer y colgó la mitra? No. De ninguna manera.

Lo digo por las infinitas contradicciones que hemos visto en su conducta y en sus afirmaciones y enfrentamientos sociales y eclesiales.

Sabemos de su defensa, participación y promoción de las llamadas “terapias de conversión” homosexuales. Unas terapias morbosas, escabrosas, y enfermizas que generan en sus participantes angustia y en muchos casos les llevan al suicidio o a la desesperación. Y hay testigos que le acusan y a los que sienten les destrozó la vida.

Unas terapias de las que Novell fue mentor y dicen que discípulo. Unas terapias que pretenden curar a los gay de “su enfermedad” en las que el converso acabó enfrentándose con los colectivos LGTBI por sus afirmaciones estigmatizantes y ofensivas y que le llevaron a enfrentarse con personas con las que él mismo había militado antes de “su conversión”.

“Por primera vez me enamoré de una mujer” confesaba a un amigo el obispo emérito en estas semanas.

No. No es eso. Aquí hay mucho más y es peor. Porque es mucho el daño que ha causado a mucha gente en éstas y otras prácticas y doctrinas. Me consta que el Papa Francisco está absolutamente en contra de estas terapias a las que considera “terribles y agresivas: destructoras” y que no las quiere en la Iglesia.

Novell echó de las misas a las jovencitas que iban con minifalda y se atrevió a subir sus fotos en su Facebook. También echó de las parroquias a los escoltas porque les exigía que se hicieran catecúmenos y se negó a acogerlos ya a dialogar con ellos. Se enfrentó con el clero, y los curas que estaban a su lado por uno u otro motivo se fueron apartando

No. No se trata de una mujer seductora que le comió el coco. No se trata de un obispo perseguido por sus hermanos en el episcopado, ni de aquel al que no le dejaban ser él mismo y que se sintió solo. No se trata de la debilidad de un hombre del que hoy caído todos hacen leña. Se trata de alguien débil psicológicamente que libre pero irresponsablemente fue tomando decisiones, y al que me consta -desde la Iglesia- se le ofreció todo tipo de ayuda para recuperar su salud mental y emocional.

Se trata de una cadena de despropósitos que no son responsabilidad ni de las que es culpable la Iglesia en la que creo y que se reforma cada día según el Evangelio.

Olvidémonos de “las pérfidas mujeres tentadoras” a las que apelan sectores enfermos de la sociedad para justificar su decisión, o del celibato como causa que justifica todas estas decisiones. Que asuman sus responsabilidades aquellos que le rieron las gracias instrumentalizándolo y que ahora le exculpan o miran para otro lado, cuando van conociendo la magnitud de cada uno de los escándalos.

Todos somos débiles y nos equivocamos, pero eso no tiene nada que ver con la estridencia y el ruido de fondo que genera este “juguete roto” por quien pido que oremos y al que le pido y a quien le suplico sea fiel al Evangelio allá donde esté viviendo con quien quiera y como haya decidido.

Le pido a Xavier Novell que reconozca el daño que hizo, y si es posible, que pida disculpas porque son muchos los que se sintieron heridos, traicionados y maltratados por sus posturas, salidas de tono y extremos, incluidos aquellos a los que en “las terapias patológicas de conversión hirió profundamente”.

Entiendo a los que abandonan sus compromisos y reconozco que me da pena. Pero cuando esto ocurre, soy más consciente de aquello que hemos escogido libremente para liberarnos y servir mejor a las personas y a la Iglesia.

Que Dios nos dé su fuerza y el Espíritu que animó a Jesús ilumine nuestros pasos para ser fieles a nuestros compromisos y para no escandalizar a aquellos que tienen derecho a que no les defraudemos.

06 Septiembre 2021

El obispado de Solsona cree que su obispo ha sido poseído por el diablo y lo quiere exorcizar

Salvador Sostres

El obispado de Solsona cree que su obispo ha sido poseído por el diablo y lo quiere exorcizar Por Salvador Sostres

El obispado de Solsona cree que su obispo ha sido poseído por el diablo y lo quiere exorcizar.

Según algunos de sus colaboradores más cercanos, «los problemas de personalidad del obispo han ido ‘in crescendo’ en los últimos años» monseñor Novell, «no es un caso de celibato sino de infestación», es decir de posesión. El obispo, gran partidario de practicar exorcismos, habría sufrido el proceso inverso en uno de ellos, favorecido por el hecho de que su amante, Silvia Caballol, divorciada, escribe novelas no sólo eróticas sino también satánicas. En el obispado, y en gran parte de la iglesia catalana, se considera que están ante un por «la mezcla de una personalidad atormentada y estos sucesos sobrenaturales». Los clérigos consultados por ABC citan como ejemplo del culto al diablo de la nueva novia del obispo su novela «El infierno en la lujuria de Gabriel», de temática inequívocamente adivinable por el título.

Redunda en la angustia del obispado que Xavier Novell, que con tanta frecuencia practicaba exorcismos, y tanto defendía su eficacia, no quiera ahora someterse a uno. Estas mismas fuentes sugieren que «el propio Papa Francisco» podría haberle pedido «hasta en dos ocasiones que se exorcice», y sospechan que si el obispo se niega «es porque sabe que algo esconde, y por el efecto del maligno que ya le domina, desea continuar escondiéndolo».

Xavier Novell -Los exorcismos, según estos clérigos, tienen un cierto grado de peligro si se practican en momentos de debilidad o de duda, en que oscuras fuerzas rondan tu vida. No es descartable, a su parecer, que en tales circunstancias se produzcan «efectos totalmente contrarios a los deseados, como creemos que es este caso».

Según algunos de sus colaboradores más cercanos, «losproblemas de personalidaddel obispo han ido ‘in crescendo’ en los últimos años a causa de su participación y promoción de las terapias de conversión gay en diversos puntos de España». Novell, que según estas mismas fuentes tuvo inclinaciones homosexuales en el pasado, «se sometió a estas terapias, se transformó, y se dedicó entonces a promocionarlas».

La sensación general en laiglesia catalanaes que el obispo está «desequilibrado» y que «su salud mental deja mucho que desear». La obsesión por estas terapias antigays, su débil salud mental y la conexión satánica podrían ser la mezcla de factores que explicaran su renuncia.

Xavier Novellde Solsona. Anunció que lo hacía por «motivos personales» sin dar más detalles, hasta que la semana pasada se supo que tales motivos eran que se habíaenamoradode una mujer divorciada y escritora de novelas eróticas. Una investigación más detallada halló «satanismo» en la vida y la obra de Silvia Caballol, y una gran mayoría del obispado de Solsona, que conoce a Novell y ha visto cómo se comportaba estos últimos días, no tiene duda de que los incidentes han sido provocados por la incursión diabólica, favorecida por su estado mental descompensado.

En su voluntad de ayudarle, estos clérigos insistirán a su todavía obispo en la necesidad de que se someta al exorcismo, aunque sólo sea preventivamente, pero no saben todavía qué apoyo recibirán de la Santa Sede

08 Septiembre 2021

Menos Tinder y más Satán

Manuel Jabois

A la Iglesia no se le ocurrió que el demonio hubiese poseído al obispo Novell cuando pronunciaba sus discursos de odio, sino cuando ha conocido el amor

Xavier Novell es un hombre peculiar incluso para los peculiares estándares de su oficio, que es el de representar a Dios en la Tierra. Hace 10 años reconoció haber sido enfant terrible, expresión agotadora, si bien solo durante 15 días, y en esas dos semanas pidió en un concilio el final del celibato. Lo contó en una fascinante entrevista que le hizo en EL PAÍS Luz Sánchez-Mellado. Luego monseñor envejeció porque hay gente que solo es joven durante 15 días, y poco a poco se empezó a volver un peligro público en razón de su cargo y de los micrófonos que ocupaba. Trató el aborto de “uno de los mayores genocidios de la historia” y tuvo el delirio de pretender “curar” la homosexualidad, para él una enfermedad susceptible de ser tratada, mediante el aval y la participación en “terapias de conversión”. Ahora es noticia por algo refrescante: ha dejado su cargo de obispo

La cuestión es saber si el diablo es tonto o las autoridades eclesiásticas no se enteran de nada. La de Xavier Novell y sus circunstancias no es una historia disparatada y sensacionalista, sino la estricta normalidad. Lo disparatado y sensacionalista es que Novell, y otros como Novell, compren el mensaje de Cristo al extremo de ingresar en la Iglesia, y desde allí trabajar por una sociedad peor, maltrecha y violenta que se levanta estrictamente sobre el odio. Es probable que Novell no haya cambiado de opiniones, pero al menos, fuera de la Iglesia, no tendrá ascendencia sobre nadie ni altavoz institucional con el que revestirlas con su mitra. Así que si está endemoniado porque en él encontró el demonio un lugar acogedor en el que descansar, animado por la función de exorcizador del propio Novell (casa de herrero), lo único que deberíamos lamentar es que el demonio no hubiese llegado antes.

La mujer de la que se ha enamorado el obispo es, por lo demás, una escritora de novela erótica, signifique eso lo que signifique pero al parecer grave para el clero y suponemos que grave para Novell, que cree que contra el sida en África lo que hay que practicar es la abstinencia. Hace años contó en este periódico cómo el Espíritu Santo se le metió dentro de su cuerpo: “Lo sentí bajar con fuerza. Sentí un temblor, un calor en todo mi cuerpo que nunca había sentido”. Tuvo que haber sentido algo así al enamorarse, pues es bastante parecido. Lo que no hizo fue apartarse, como aquel personaje de Faulkner: “Pensé, entonces, en la mujer de 30 años, símbolo de la antigua y eterna serpiente, y en los hombres que la describieron, y comprendí en ese instante el abismo infranqueable que separa lo vivido de lo impreso; que quienes son capaces, actúan, y aquellos que no lo son y sufren suficientemente por no serlo, escriben sobre ello. Entonces me aparté”.

, y ha salido por patas de la Iglesia católica porque se ha enamorado perdidamente de una mujer (escritora). La reacción de la Iglesia —sin haber leído los libros— ha sido sospechar que está poseído por el demonio, resumiendo de un plumazo el mayor de los problemas de la institución: que a nadie se le haya ocurrido que el demonio hubiese poseído al obispo Novell cuando pronunciaba sus discursos de odio, sino cuando ha conocido el amor.

09 Septiembre 2021

Endemoniado

Luz Sánchez-Mellado

Llamadme bruja, pero, desde que le entrevisté, supe que el obispo Xavier Novell, además del fulgor de sus ojos azules, alimentaba algún otro fuego interno

Comí un día de enero de 2011 con Xavier Novell, un apuesto clérigo de 42 años que no cabía en la sotana de gozo al haber sido nombrado obispo de Solsona, el más joven de España. Me pareció un iluminado, en el mejor y el peor sentido de la palabra. Brillante y divertido en la forma, oscuro y severo en el fondo. Aún poco toreado por los medios, entró al trapo de la entrevista con el ansia de un maletilla, pero con menos cintura que el picador con más corridas a cuestas. Imposible debatir con un yunque atrincherado tras un muro de certezas absolutas. De aquel almuerzo recuerdo, además del delicioso puré de calabaza servido en su refectorio por una arrobada feligresa, la cara del fotógrafo, Albert Jódar, un tipo con rastas, dilatadores y tatuajes hasta el galillo, incapaz de cerrar la boca del pasmo al oír al buen pastor, destinado a escuchar con compasión el sufrimiento de sus ovejas, abominar del placer por el placer, condenar el libre uso del propio cuerpo y juzgar sumariamente las pasiones ajenas sin que se le removiera uno solo de sus dogmas.

Llamadme bruja, pero, desde aquel día, supe que mosén Novell, además del fulgor de sus ojos azules, alimentaba algún otro fuego interno. Por eso me ha sorprendido lo justo el último y espectacular giro de los acontecimientos. Ya lo pregonaba en su enfebrecido relato de las servidumbres del amor y el sexo, que él, supuestamente virgen, solo imaginaba. Bien. Resulta que quien no tuvo adolescencia al haber sido precozmente poseído por un Dios todopoderoso, se ha hecho carne mortal a los 50. Nada nuevo bajo la bóveda de la Iglesia. La mediana edad es convulsa para todos. Dolorosamente conscientes de tener más pasado que futuro, no pocos intentan exprimir el presente dando volantazos a sus vidas. Cambian de casa, de coche, de pareja, de pellejo, hacen lo que siempre anhelaron hacer y no se atrevieron. Más allá de posesiones demoníacas y de las chanzas que a su costa circulan estos días, creo que algo de eso hay en el mutis por la sacristía del obispo enamorado de la satanista. El próximo capítulo no está escrito. Son un hombre de 53 años y una mujer de 38, y Novell sentenciaba que separar la paternidad del placer no es humano. Igual ahora se lo piensa dos veces. El converso es él. Dios lo bendiga.

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