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TVE, gestionada por Sopena y Calviño, se hace así eco de la información de EL PAÍS contra los periódicos más hostiles del Gobierno socilaista

TVE hace públicas las deudas con el Estado de los periódicos ABC y DIARIO16 en el programa ‘En Portada’ de Arturo Pérez Reverte

HECHOS

En febrero de 1985 la única cadena de televisión de España, TVE, emitió un documental sobre las deudas de la prensa con el Estado.

Desde la llegada del PSOE al poder y su toma de control de RTVE con el equipo liderado por D. José María Calviño como Director General, el diario ABC que dirigía D. Luis María Anson dedicó ataques constantes a aquella televisión pública desde sus páginas. No obstante los Informativos de TVE, durante la etapa en la que lo dirigió D. Enric Sopena supieron pasar a la contraofensiva a través de un programa titulado ‘En Portada’ en el que TVE difundió todas las deudas que tenía el diario ABC con el Estado.

PRINCIPALES PROTAGONISTAS DEL PROGRAMA ‘EN PORTADA’ DE TVE DEDICADO A LA PRENSA:

zap_1985_Cebrian D. Juan Luis Cebrián, Director del diario EL PAÍS (del Grupo PRISA) volvió a comparecer en TVE, en esta ocasión en ‘En Portada’ para defender la publicación de las deudas de la prensa por su diario reivindicando que también se podían informar sobre periodistas: «hay periódicos que pierden tanto dinero que las subvenciones no les ayudan más que a tapar agujeros y hay algunas publicaciones pequeñas cuyo único objetivo es estar subvencionado».  D. Juan Luis Cebrián dio un paso mas al asegurar que seguía funcionando el fondo de reptiles: es decir, sobornos a periodistas, aunque no citó ningún nombre concreto.

El Sr. Pérez Reverte en su programa entrevistaría al Sr. Cebrián para preguntarle por tamaño ataque a sus dos principales competidores.

Pérez Reverte – ¿Se ha roto el pacto tácito de no agresión entre diarios españoles?

Juan Luis Cebrián – Yo no creo que haya pasado. En primer lugar porque no agrede quien puede sino quien quiere. Y no hay una voluntad de agresión por parte de EL PAÍS. La prensa se tiene que acostumbrar a que se informe de ella con datos, tanto si son buenos como si son malos.

Esas declaraciones iban a pesar en el Sr. Cebrián, porque significaban la muerte definitiva de ‘perro no come carne de perro’. Estaba claro que ni D. Luis María Anson no creía en ese dicho, pero el hecho de D. Juan Luis Cebrián asumiera ‘el derecho a informar sobre otros medios’, es decir, el derecho a atacar a los otros medios enterraba (y ya para siempre), la posibilidad de un mínimo de corporativismo cordial entre los periodistas españoles. Quedaba claro: cualquier desgracia que le pasara a uno sería amplificada por el competidor.

D. Juan Tomás de Salas, Presidente del Grupo16 (editor de DIARIO16 y CAMBIO16) también compareció en TVE para negar las cifras sobre sus deudas difundidas por EL PAÍS y repicadas por la propia TVE y replicó al diario del Grupo PRISA: «La soberbia es muy mala consejera. Han hecho un gran periódico y se les ha subido a la cabeza, estos muchachos tienen que saber que no son Dioses, el suyo es un buen periódico, pero está manejado por gente que se le ha subido a la cabeza y se ha vuelto loco». Reconoció que DIARIO16 había tenido retrasos en los pagos «no hay que hacer la equivalencia que ha hecho Juan Luis Cebrián entre pobres y ladrones, hay pobres honrados».

D. Guillermo Medina, Director del diario YA, propiedad de la Editorial Católica, centró su intervención en TVE en hacer autocrítica de los periódicos, reconociendo que quizá había que hacer una prensa menos politizada y más centrada a los problemas locales de sus ciudadanos.

D. Manuel Ibañez Escofet intervino en TVE en nombre del diario LA VANGUARDIA, negó tajantemente que su periódico tuviera ninguna deuda importante ni con la Seguridad Social, ni con Hacienda. «Hay una cantidad mucho más baja de la que se ha dicho con Hacienda que está pendiente que se fije la forma de abonar, pero no tiene ni categoría de deuda».

El programa ‘En Portada’ difundió las deudas de Prensa Española, la editora del diario ABC, el periódico más agresivo con el Gobierno, pero sin que en el espacio apareciera ningún representante del ABC, ni su director D. Luis María Anson, ni su editor D. Guillermo Luca de Tena).

El director de EL CORREO CATALÁN, D. Josep Moya-Angeler reconoció la deudas de su periódico, pero aseguró que las deudas no eran el principal problema de los medios de comunicación no eran las deudas y denunció que el reparto de subvenciones no era justo: «El diario EL PAÍS se lleva una tercera parte de la subvención», sentenció el Sr. Moya-Angeler.

D. Jordi Cavana intervino en representación del diario AVUI, otro de los que tenía una situación económica más débil, pero optó por plantear una imagen positiva: «Si otras empresas que tienen fuertes capitales detrás que los amparan se encuentran en serias dificultades, como no las va a tener un diario como el nuestro que es consecuencia de un proyecto popular realizado para reparar una anomalía lingüística, no precisamente voluntaria».

 

EL ABC DEMANDA A TVE TRAS EL REPORTAJE:

A Prensa Española (ABC) no le hizo ni pizca ni gracia que el único canal de televisión de España, TVE, ante una audiencia millonaria se asegurara que adeudaba 242 millones de pesetas al Estado. La empresa propietaria de ABC presentó una demanda contra TVE y contra el propio Sr. Sopena, director de Informativos de TVE. En declaraciones a LA HEMEROTECA DEL BUITRE el Sr. Sopena recordó el pleito: El ABC de Anson nos denunció, a mí y al Director General. Lo que se dijo es que casi toda la prensa estaba subvencionada y no tenía regulados determinados pagos”. 

En la sentencia del 28 de febrero de 1986, se acreditó que existía una deuda del ABC con el Estado, pero que se limitaba a 37 mil pesetas y por ello se condenó a don Enric Sopena y a TVE a pagar 50 millones de pesetas al ABC.

LA IRA DE DIARIO16

También el Grupo16 se enfureció del reportaje de TVE que hacía públicas sus deudas. En especial si se tenía en cuenta que el Sr. Sopena había sido años antes empleado de ese grupo. En el periódico DIARIO16 aparecieron grandes artículos críticos contra TVE, por alinearse con la campaña de EL PAÍS contra los periódicos que debían dinero al Estado.

 Viñeta de ‘Gallego y Rey’ en DIARIO16 en la que se presentaba a D. Juan Luis Cebrián (director de EL PAÍS) y a D. José María Calviño (director de RTVE) como servidores del Gobierno de D. Felipe González.

La viñeta de Gallego y Rey contra D. Juan Luis Cebrián y EL PAÍS no deja de ser curiosa si se tiene en cuenta que cuatro años después de publicarla estarán trabajando para él.

No obstante las relaciones entre EL PAÍS y DIARIO16 no estaban suficientemente mal como para que hubiera actos de solidaridad. En mayo se haría público el encarcelamiento temporal de D. Pedro J. Ramírez, director de DIARIO16 y una de las primeras personas en solidarizarse con él fue D. Juan Luis Cebrián, director de EL PAÍS. En la nota de solidaridades publicada por DIARIO16 figuran junto al Sr. Cebrián otros ilustres periodistas como D. Guillermo Medina, entonces director del YA, pero no figura D. Luis María Anson. Las trincheras entre los ‘periodistas renovadores’ frente al ‘periodista conservador’ seguían ahí.

14 Febrero 1985

EL NEOFRANQUISMO DE TVE

José Luis Gutiérrez

El escándalo que ha supuesto el programa sobre la Prensa diaria en España, emitido la noche del martes por TVE demuestra, una vez más, hasta que punto son certeras y ajustadas a la realidad las denuncias de las agresiones que la libertad de expresión está sufriendo en nuestro país bajo el Gobierno de Felipe González.

El reportaje emitido por el programa televisivo ¡En Portada’ fue una prueba palpable de las intenciones que albergan algunos altos responsables socialistas con respecto a la Prensa independiente.

Su emisión no fue precisamente casual, sino cuidadosamente deliberada, con un principal responsable: el nuevo director de los informativos, Enrique Sopena, hombre del PSOE que actuó en este caso siguiendo las indicaciones de una alta personalidad socialista residenciada en Moncloa.

El programa semanal ‘En Portada’, que dirige la periodista – excelente por otra parte – Asunción Valdés, había previsto a mediados del pasado año la elaboración de un informe titulado ‘Análisis de la Prensa en España’ del que se encargó el periodista Luis Rivas. Este último abandonó el proyecto apenas iniciado, al dejar TVE para ocuparse de la información internacional de un conocido semanario.

El informe cayó en el olvido hasta que, súbitamente, hace escaso días, Enrique Sopena ordenó al programa que se realizara urgentemente.

Asunción Valdés, ausente de España – ha permanecido varias semana en Arabia Saudí – dejó la responsabilidad del programa en manos de Ramón Colom, subdirector de los informativos. El reportaje, de momento, cambió de título y pasó a llmarse ‘prensa diaria: anatomía de una crisis’.

Asunción Valdés, que en este momento se encuentra en Montecarlo, preocupada por el contenido de un informe que ella ni siquiera había visto, según relatan sus compañeros de programa, dio instrucciones telefónicas para que su nombre desapareciera de la carátula ‘En Portada’, por no querer responsabilizarse de su contenido.

Fue Enrique Sopena quien insto, en ausencia de Asunción Valdés, al porudctor del programa para que éste se elaborara rápidamente.

Sopena pasa en Cataluña por ser uno de los personajes más resbaladizos de toda la clase periodística. Como ejemplo, baste citar que tras su pertenencia al Opus Dei, coqueteó posteriormente con los comunistas catalanes del PSUC para, finalmente, abandonarlos y pasarse con armas y bagajes al PSOE que le recompensó debidamente con la dirección de los servicios informativos de TVE.

El periodismo en las democracias occidentales no conoce un caso semejante de utilización política de la profesión como el de este personaje, que ha llegado a ser, incomprensiblemente, presidente de los periodistas de Barcelona.

Sopena, antiguo corresponsal de este diario, en unas recientes declaraciones a la publicación catalana ‘El Mon’, tildaba a CAMBIO16 de repugnante, al tiempo que añadía que ‘el Grupo16 tendrá algún día que explicar cómo sobrevive con las cuentas que tiene’. Y Enrique Sopena, utilizando la televisión que pagamos todos los españoles y con órdenes directas de Moncloa, se ha encargado de explicárnoslo a todos, utilizando la manipulación más zafia y la desinformación más descarada.

José Luis Gutiérrez

14 Febrero 1985

NO SOMOS NADIE

Carmen Rigalt

La prensa informa sobre la Prensa. La televisión, como si no tuviera cosas más importantes, informa a su vez sobre esa Prensa que informa sobre la Prensa. Y ahora que estamos todos reunidos, viva la madre superiora. La gente lo pasa bomba viendo cómo los periódicos se enseñan mutuamente los trapos sucios. La política está dejando de interesar, el Real Madrid no produce ceses ni dimisiones, Tessa de Baviera ya lo ha dicho casi todo, así que en algo habrá que enfrentarse. Para eso estamos nosotros.

El programa ‘En portada’ ofreció un reportaje titulado ‘La prensa diarias, anatomía de una crisis’. Su autor fue el periodista Arturo Pérez Reverte, un amortizado de la Prensa estatal que aprovechó la ocasión para quitarse la espina de sus sufrimientos. El reportaje vino a decir que la libertad de expresión existe gracias a la generosidad del Estado. No hacia falta ser muy listo para adivinar la moraleja. El bombardeo de cifras con las deudas de los periódicos fue incesante. ¿Qué pasaría si el Estado quisiera de pronto hacerlas ejecutivas? Naturalmente, después de eso ya no quedaba más remedio que hincarse de rodillas y hacerse perdonar la vida.

El repotaje recogió entrevistas con Juan Luis Cebrián, Juan Tomás de Salas, Guillermo Medina, Crespo de Lara, José María Javierre y Jorge Martínez Reverte, entre otros. Para ilustrar el asunto se utilizaron una y tora vez las originalísimas imágenes de las manchetas de los periódicos, además de hermosas panorámicas de quioscos callejeros y la celebre voladura del diario MADRID, una secuencia que no por muy repetida deja de tener su enseñanza. Y entre pan y pan, jamón. Se nos recordó nuevamente, que los españoles somos unos animales de bellota porque no leemos periódicos.

Total, que el Estado paga y como dice el refrán, quien paga, manda. Mire por dónde, la condición de los periodistas queda reducido a la de ser unos simples mandatos. Tenemos sobre nosotros una espada de Damocles: la deuda al Fisco y a la Seguridad Social. Si el Estado se la quiere cobrar de la noche a la mañana, tararí a la libertad de expresión, el pluralismo informativo y el control social del poder por parte de la opinión pública. Calviño, Sotillos y Cebrián, como trípodes de una gran máquina de auto-complacencia coronada por el poder. Sería divino.

Tengamos resignación, hermanos. Esa resignación que nos pidió Cebrián ante las informaciones no favorables. Esa misma resignación que, al principio, no tuvo él cuando los demás periódicos contaron su extraño asalto a la Cadena SER.

Carmen Rigalt

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