27 febrero 1981

El Director General de RTVE, Fernando Castedo, estuvo retenido a punta de pistola

Televisión y radio durante el Golpe del 23-F: Ocupación de TVE y RNE, enérgica actitud de la Cadena SER

Hechos

  • Durante el Golpe de Estado del 23-F, RTVE estuvo ocupada por una unidad de militares. En el momento en que se producía la ocupación, en el Informativo de D. Joaquín Arozamena (20.00) se informaba del golpe. A la 1 de la madrugada, después de que las unidades militares se hubieran retirado, TVE emitió un informativo a la 1 de la madrugada conducido por D. Iñaki Gabilondo y por Dña. Victoria Prego.

Lecturas

Si en las redacciones de los periódicos hubo tensión duante las horas que duró el intento de Golpe de Estado del 23-F, más todavía la hubo en Radio Televisión Española (RTVE) que gestionaba la radio pública, RNE, y el único canal de televisión de España.

LA SEDE DE RTVE FUE OCUPADA POR LOS GOLPISTAS

 D. Pedro Francisco Martín y D. Eduardo Carlos Arias (sobrino de D. Carlos Arias Navarro), cámaras de TVE en la sesión del Congreso de aquel 23-F.

A las 19.45 de aquel 23 de febrero de 1983 Joaquín Arozamena Saiz debía iniciar programa informativo de La 2. No era un informativo normal, no era un día normal, todo el país estaba tragando saliva después de la Cadena SER desde la radio y las agencias de noticias encabezadas por la propia EFE hubieran avisado a toda España de que un grupo de guardias civiles armados había penetrado en el congreso de los diputados. Arozamena, flanqueado por Manuel Portillo e Isabel Teanille estaba inquieto “¿Pero dónde está Gabilondo?”, el director de informativos, a ojos del responsable de aquel noticiero de La 2 había desaparecido.
Desde su llegada a la dirección de Informativos, Iñaki Gabilondo Pujol, planeaba una amplia remodelación que transformara el modelo de Rafael Ansón Oliart de ‘Telediario 1’ (15.00), ‘Telediario 2’ (21.00) y ‘Telediaro 3’ (de noche) en TVE-1 y telediario de noche alternativo de La 2, pero dado que apenas llevaba unas semanas en el cargo, aún no había tenido ocasión de fijar su remodelación.

Ese 23-F a las 18.25 Director general Fernando Castedo, acaba de finalizar una reunión del Consejo de Administración de RTVE en La Moncloa y se dirige a una reunión en la sede de El País con el director de este periódico para discutir como tratar el tema terrorista. A su vez, todo el equipo de informativos encabezado por el propio Gabilondo Pujol está siguiendo la transmisión en directo del debate de investidura del nuevo presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, que no se estaba emitiendo en directo. Arozamena Saiz entra molesto en el lugar para meterles prisa. “¿Termináis ya? Que necesitamos cuanto antes que nos dejéis la sala libre, para empezar a sacar los totales para nuestro informativo”, gruñe Arozamena a Juan Rodríguez, otro miembro del equipo. Arozamena Saiz se había acostumbrado a que el equipo informativo estuviera pendiente de que todos los materiales estuvieran para el ‘Telediario 2’ de las 21.00, olvidándose de que su informativo de La 2 venía antes, a las 20.00. En esas estaban cuando desde la pantalla se oyó el grito: “¡Quieto todo el mundo! ¡Al suelo!”. El coronel Antonio Tejero Molina acababa de entrar pistola en mano en el hemiciclo a parar la sesión. Grabado quedaba el momento en que encañoba al presidente del Congreso, Landelino Lavilla Alsina, o como los golpistas trataban de tumbar al vicepresidente general Manuel Gutiérrez Mellado. Así como las palabras con las que uno de los guadias civiles ordenaba al cámara de TVE Pedro Francisco Martín que cortara la grabación: “¡No intentes tocar la cámara que te mato! ¡Desenchufa eso!”. El pueblo español no está viendo esas imágenes, sólo aquel equipo de directivos de TVE palideciendo ante la magnitud de lo que podía suponer aquello.

Para que la operación del golpe saliera adelante era importante que no se supiera lo que estaba pasando, por eso los hombres de Tejero se encargaron de ordenar el cese de cualquier emisión, sin percatarse que la cámara de Pedro Francisco Martín, había quedado encendida, transmitiendo la señal a Prado del Rey, el realizador José Marín Quesada tuvo los reflejos de mantener la grabación, pero apagando todos los monitores para que los militares golpistas no fueran conscientes de que el envío de imágenes continuaba. La transmisión finalizó abruptamente a las 18.55 cuando un militar se dirigió a esa cámara y la rompió de un golpe. ¿Cómo sabía el guardia que esa cámara seguía transmitiendo imágenes y sonidos a la sede de TVE? Dado que no rompió las demás cámaras, sino que fue directo a esa. O bien tuvo mucha habilidad o bien alguien desde TVE ‘se chivó’ de esa emisión. Informado desde el teléfono de su coche de los tiros en el Congreso, Castedo, da media vuelta y regresa a Prado del Rey.

Joaquín Arozamena Saiz se reúne con su equipo para preparar su informativo. Es el primero que se emite en TVE tras esos sucesos. El programa iba a concluir unas piezas hablando del a conmemoración de ‘la revolución de febrero’ en Rusia en 1917, que incluía secuencias de banderas rojas comunistas, Arozamena opta por ser prudente y retira ese tema de la escaleta: no es día para efemérides de esa naturaleza. El veterano presentador supone que en cualquier momento aparecerá Gabilondo Pujol para transmitirle alguna orden, que puede ser desde suspender el informativo en espera de ver qué ocurre, hasta retirar toda la plantilla prevista y ordenarle que centre todo su informativo en el intento de Golpe de Estado o indicación sobre la información del congreso. Ante la ausencia de noticias, prepara el informativo que arrancara con el asalto al congreso como primera noticia. Ya en maquillaje aparece Pedro Erquicia López de Montenegro a enseñarle el teletipo que informa que el general Jaime Milans del Bosch ha sacado los tanques en Valencia declarando el Estado de Emergencia. Le transmite que, para la información del congreso, se están planteando que el informativo de La 2, se emita también a través de TVE-1. A Arozamena Saiz no le sorprende esa posibilidad, pero sí que Gabilondo no haya aparecido para darle ninguna indicación.

Lo cierto es que tanto Iñaki Gabilondo Pujol, como su jefe superior, Fernando Castedo Álvarez, tenían en ese momento otros problemas que hacían que la situación del informativo de La 2 no fuese su prioridad: que saben que en cualquier momento RTVE va a ser tomada por los golpistas. A las 19.45 ambos ven desde sus despachos como tres escuadrones del Regimiento Villaviciosa 14 que dirige el coronel Joaquín Valencia Remón procedentes de la División Acorazada de Brunete están penetrando en las instalaciones de Prado del Rey. Es la llamada Operación Erizo, que encabeza el capitán Jesús Martínez de Merlo. No saben lo que van a pasar, pero ambos se despiden de su secretaria asumiendo que su ‘etapa’ va a finalizar. Castedo se hace con las cintas del asalto de Tejero al hemiciclo y, temiendo que quieran destruirlas se sienta sobre ellas.

Fernando Castedo, Director General de RTVE.

Quedan pocos segundos para iniciar el informativo de La 2 cuando el equipo de realización advierte a Arozamena Saiz: “¡Juaco, que ya están aquí!”. Arozamena se mantiene imperturbable, Gabilondo no le ha ordenado que suspenda la emisión de su informativo, por tanto, él sigue adelante. “Isabel, si ves a militares entrar al plató, mientras yo estoy mirando a cámara y no me entero, méteme una patada para que sea consciente”. La 2 no tiene las imágenes captadas por la cámara de Pedro Francisco Martín [en ese momento bajo el culo de Castedo], pero sí tiene la información de los teletipos de EFE y es la que dan aquel 23 de febrero de 1981 a las 20.00 justo a la vez de que unidades armadas entraban en Prado del Rey: Un grupo de guardias civiles encabezados por el coronel Tejero ha tomado el Congreso de los Diputados, no hay muertos, el general Milans del Bosch ha declarado el Estado de Excepción en Valencia y el país se mantiene en calma.

A la vez que Arozamena Saiz informa al país desde La 2 de lo que está pasando en España, el capitán Jesús Martínez de Merlo está tratando de tomar el mando para impedir que se produzca lo que ya se está produciendo. “¿Quién manda aquí?”. Miguel Ángel Toledano, director de TVE, da un paso al frente, “Si se refiere a la televisión mando yo”, “No, ¿quién está por encima de usted?”, “El director general”. Los militares, que han aparcado seis Tanquetas, cuatro camiones y jeeps en aquellas instalaciones tienen una única orden clara: impedir que nadie haga nada en esa casa sin recibir órdenes superiores. La frase que escucha Castedo no puede ser más contundente: “Tengo orden de disparar si no obedece”. Castedo Álvarez tendrá que pasar el maltrago de recibir, en ese momento una llamada de la Zarzuela, del general Sabino Fernández Campo, pidiendo asistencia para grabar un mensaje del Rey condenando el intento de golpe, y tener que contestar dicho requerimiento con las evasivas propias de quien está ‘secuestrado’ por hombres armados. Castedo llega a sugerir pasarle la llamada a Merlo, pero este rechaza: “Sólo recibo órdenes de mi mando militar”. A pesar de la dificultad de comunicaciones, Castedo logra hacer llegar, a trevés de Picatoste, a Erquicia un mensaje para prearar la grabación del mensaje del Rey.
Iñaki Gabilondo, por su parte esta tratando de contener a la mayor parte de la redacción en un confinamiento, dado que los golpistas han dicho claramente que quieren los pasillos vacíos y el director de informativos no quiere dar excusas a que algún soldado ‘nervioso’ apriete el gatillo contra alguno de sus periodistas.

Joaquín Arozamena presentador las noticias de las 20:00 en la Segunda Cadena en pleno asalto. 

Los soldados que han tomado la zona de emisión de Radio Nacional de España ordenan la emisión de música militar. Por lo que entre las 20.00 y las 20.15 todas las emisoras de RNE en vez de emitir las palabras con las que Arozamena Saiz informaba del golpe desde La 2 emitían melodías militares. En un gesto de rebeldía Sotillos pone melodías militares de la época del Barroco causando que Castedo le llame directamente a informarle que el tipo que le está apuntando exige la melodía de los desfiles militares y no algo tan antiguo, Sotillos acata la orden admirando de la tranquilidad con la que el Director general está afrontando su encañonamiento.
A las 21:00 el día que más españoles demandaban ver el ‘Telediario 2’, el informativo no se emitió. Finalmente, las órdenes que esperaban recibir los soldados les llegan, pero quizá no en la línea que ellos esperaban, dado que la orden que reciben es que deben largarse de allí ya. Por tanto, a las 21.15 se retira los soldados. El capitán Jesús Martínez de Merlo se despide de Castedo con un: “Bueno, ahí se queda usted”, mientras se retira Castedo alza la voz “¿Vuelto a estar al mando aquí? Si es así vamos a informar inmediatamente de todo esto”. Martínez de Merlo gira la cabeza. “Usted verá, haga lo que le de la gana” y se retira.

A las 21.25 Pedro Erquicia López de Montenegro y Jesús Picatoste Baeza, salen de RTVE con un equipo divididos en tres vehículos para evitar una posible interceptación en dirección a la Zarzuela, donde el Rey Juan Carlos, que, a su vez, está desbordado por la necesidad de contactar una a una con todas las capitanías militares y verificar que ninguna de ellas va a sumarse a Milans del Bosch. En RTVE se mantiene el temor de que militares adeptos al intento de golpe puedan volver a tomar el control. A las 22.00 un nuevo grupo de militares aparece en Prado del Rey, están mandados por el general José Antonio Sáenz de Santamaría, fiel al Rey y a la legalidad y aseguran que su única misión es garantizar que nadie moleste ni interfiera en el trabajo de los profesionales de RTVE.

Es a las 22:00 horas, con una hora de retraso, cuando comienza el ‘Telediario’, pero no un ‘Telediario 2’ normal, para presentarlo aparece el propio director de informativos, Iñaki Gabilondo Pujol, y junto a él, Cristina García Ramos y Victoria Prego de Oliver Tolívar. Ellos serán los rostros que informarán desde TVE-1 de todo lo que está ocurriendo y emitirán los totales del asalto que habían recibido a las seis. A las 0:30 el equipo de Erquicia y Picatoste abandona la Zarzuela tras haber grabado el mensaje del Rey, salen distintas copias por rutas distintas para evitar cualquier interceptación. Ambas llegarán a su destino y el mensaje logrará emitirse a la 1.12 de la madrugada. Aunque los diputados aún siguen secuestrados, es la constatación de que el 23-F ha fracasado. En RNE se transmite la misma información cuando la voz de Eduardo Sotillos Palet lee ante las emisoras de la radio pública de toda España el editorial de El País “con la Constitución”.

 Iñaki Gabilondo no presentó las noticias de las 21:00 y no compareció hasta las 22:00 horas.

Es de destacar que el consejo de guerra del 23-F, en el que sólo se juzgaron a los responsables de más alto rango, no se incluyó a los responsables de la toma de RTVE aquel 23-F. Ni Jesús Martínez de Merlo, ni Juan Gómez Herecia, ni Germán Corisco Domínguez, ni Joaquín Valencia Remón fueron, por tanto, condenados en tal proceso. Sí se les tomó declaración escrita durante la investigación en la que todos ellos aseguraron que fueron allí para ‘proteger a TVE’. Extraña protección la que incluye que se amenace al Director general con pegarle un tiro si no obedece, aunque en su declaración ante los investigadores, negaron tal extremo.

La auténtica cara de los informativos de toda aquella jornada es Rosa María Mateo Musari. Ella lee el comunicado en la manifestación en defensa de la democracia el 27 de febrero de 1981. Sería, igualmente la encargada de hacer la primera entrevista al nuevo presidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo que, en un intento desesperado por romper su imagen de soso, trató de transmitir una imagen cercana e informal, recibiendo a la periodista en su casa, con atuendo cotidiano, aunque sin lograr romper su aúrea de esfinge. Mateo Isasi, quedaba consolidada a ojos de muchos espectadores como musa de la TVE democrática.

Todos los protagonistas del más duro episodio de RTVE podían sentirse satisfecho. En especial Castedo, que no perdió los nervios en ningún momento ni dio imagen de pánico frente a otros directivos mediáticos a los que en esa jornada se atribuyó actitudes más acobardadas. El que quedaría más molesto sería Joaquín Arozamena Saiz, que nunca perdonó que los especiales del ‘tejerazo’ durante décadas se centraran a hablar del informativo de Gabilondo de las 22.00, olvidándose del de La 2, de las 20.00 de aquel 23 de febrero de 1981.

ÉXITO DE LA SER

Valiente fue la actitud de EL PAÍS y valiente lo fue la de la cadena SER. La radio dirigida por D. Eugenio Fontán y con D. Fernando Ónega como director de Informativos fue a través de la cual toda España conoció los tiroteos en el Congreso y, en un especial conducido por D. Javier González Ferrari, fueron dando en primicia todas las novedades que se iban conociendo.

Don Antonio Fontán, cuya familia era propietaria  de  la  emisora (don Eugenio Fontán el director) me explicó que aquella radio fue la primera en avisar sobre lo que ocurría: “El 23-F comenzó por la tarde, en ese momento no hay periódicos, que salen todos por la mañana. Entonces Garrigues, mi hermano y Calderón tuvieron el acierto de enviar a toda la gente a las puertas del congreso. Fue con el micrófono “Butanito” [don José María García], que fue el más activo”.

Las conversaciones de los golpistas mostraban su nerviosismo. El Sr. García Carrés, coordinador del golpe, llamó al “cerebro”, el general Jaime Milans del Bosch para informarle: “Jaime, EL PAÍS acaba de sacar una edición convocando a las masas para que se echen a la calle contra esto y te mencionan. Esto tiene que cortarse inmediatamente, porque además la SER está dando toda clase de noticias”.

rafael_luis_diaz  D. Rafael Luis Díaz, la voz de la Cadena SER que, desde dentro del congreso informó en directo y con visible pavor como los militares tomaban el Congreso de los Diputados. Más tarde los golpistas le permitieron salir y ya en la sede de la SER con el Sr. González Ferrari confirmó la identidad del cabecilla: «es Tejero».

 D. José Antonio Ovies, responsable del programa informativo de la Cadena SER desde el Congreso de los Diputados.

garcia_23_F  El locutor deportivo de la SER, D. José María García ‘Butano’ se situó en la puerta del Congreso y, subido sobre un coche informó a toda España el día 24.02.1981 del momento de la liberación de los diputados rehenes.

El Sr. García Carrés parecía sugerir la ocupación de la cadena SER y el Sr. Martín Ferrand relató a La Hemeroteca del Buitre una simpática anécdota sobre la posible ocupación: “Radio Madrid [SER] tenía su despacho en Gran Vía en el noveno, yo estaba en el sexto. Y de repente llamó a la puerta un Teniente para preguntar si ahí estaba Radio Mádrid y yo dije ´No, no, se mudaron´, ´¿Y dónde están ahora?´, ´En Modesto Lafuente´. En Modesto Lafuente estaba RADIO INTERCONTINENTAL, que era la única emisora que se había sumado al golpe”.

La SER concluyó su largo informativo con el siguiente comentario leído por el propio Sr. Ónega:

A estas horas todos estamos un poco más unidos en torno a una tarea común y a una persona común, el rey Juan Carlos. Desde la cadena SER que mantuvo el informativo más largo de su historia, más de 20 horas, tremendamente cansados, físicamente abatidos, pero con toda la ilusión en el alma en nombre de un equipo al que quiero rendir homenaje público, sólo puedo decir esto: buenas tardes, libertad. (SER, 24-2-1981)

25 Febrero 1981

Radiotelevisión

EL PAÍS (Editorialista: Javier Pradera)

Leer

ES UN viejo dicho de esta profesión que los medios no son concluyentes, sino acumulativos. En suma, que la televisión prima a la radio, y ésta a los medios escritos. Es una teoría bastante aproximada, pero indudablemente cierta en las circunstancias que acabamos de vivir en España. A través de la Cadena SER, y en concreto de Radio Madrid, esta sociedad ha asistido en directo a un golpe de Estado. Es obligación elemental rendir homenaje a unos hombres o mujeres que se han expuesto al dejar abiertos unos micrófonos o unas cámaras de Radiotelevisión que captaron toda la violencia brutal del asalto al Congreso.

No menor elogio se merecen los fotógrafos de la agencia Efe que extrajeron de ese Congreso carretes con las fotografías que ayer y hoy mismo publicábamos como muestra de tamaña barbarie. Pérez Barriopedro y Manuel Bernárdez ya tienen para nosotros ganado el Premio Pulitzer de 1981. Difícil será que a través de otras cámaras internacionales puedan extraerse en los próximos meses tales fotografías.

Sea como fuere, es buena hora para rendir tributo a los eternos y verdaderos legionarios de la información. En este caso, a esos hombres o mujeres que han hecho de su propio pellejo menor valor que de sus carretes fotográficos, sus cámaras de video o sus cuadernos de notas manuscritas.

Gracias a la radiotelevisión el golpe de Estado ha sido retransmitido en directo y la población de este país ha podido seguir, minuto a minuto, la extorsión ejercida sobre el Congreso sin mayores alarmas que las precisas. Todo ha quedado en casa -en nuestra propia y preocupante intimidad- gracias a una radiotelevisión que lo fue para todos. A unos radiotécnicos, fotógrafos y directivos de medios de comunicación que en su momento entendieron con claridad que sólo una información pristina, clara, limpia y directa, podía devolverles el sabor poco degustado de la democracia.

El Análisis

LA NOCHE DE LOS TRANSISTORES

JF Lamata

La jornada del 23-F fue la auténtica reivindicación de la radio. Si los militares, antes de ocupar RTVE hubieran ocupado la Cadena SER quizá nada hubiera sido lo mismo, porque ni EL PAÍS ni ningún otro periódico se hubiera enterado a tiempo de lo que pasaba. Lo que es un hecho es que televisión enmudeció – salvo la breve información que pudo dar el telediario del Sr. Arozamena a las 20.00 – y volvió a enmudecer hasta la madrugada. Los periódicos tenían que, tan rápido como podían, sacar ediciones especiales y sólo la de EL PAÍS llego salir antes de la noche, cuando salieron las ediciones de DIARIO16 y ABC. Fueron las voces de D. Javier González Ferrari (desde el estudio), D. Rafael Luis Díez (desde dentro del congreso) y más tarde D. José María García (desde fuera del Congreso) y los demás miembros del equipo de la SER quienes informaron durante 72 horas, incluida toda la noche, sobre lo que pasaba en España.

Otras radios hicieron lo que pudieron aquella jornada – Radio Popular (germen de la futura COPE) fue ocupada durante unas horas por militares que no se sabe muy bien, RADIO INTERCONTINENTAL logró hablar con uno de los militares implicado en el golpe en las proximidades del congreso, aunque no dijo nada y sólo sirvió para incrementar la duda de si INTERCONTINENTAL estaba en el ajo – pero lo que quedó claro es que la radio había quedado reivindicada ante la historia del periodismo español aquel 23-F y volvería a hacerlo durante el 11-M.

J. F. Lamata