26 noviembre 1905

Indignación en Cataluña por la falta de sanción contra los atacantes

Una unidad del ejército español arrasa la sede de la revista CU-CUT por sus viñetas satíricas contra ellos y sus símbolos

Hechos

El 25.11.1905 la sede de la revista CU-CUT fue atacada por un grupo de oficiales del Ejército.

Lecturas

Ante los ataques al ejército del semanario barcelonés CU-CUT! suspendido hoy por la administración de un grupo de oficiales asató la redacción de la revista, incendiando y destruyendo parte de su material. Tuvieron que intervenir los gobernadores miliar y civil para hacerles deponer su actitud.

Estas actuaciones no harán más que soliviantar los ánimos nacionalistas catalanes.

La revista CU-CUT! publicó el 25 de noviembre de 1905 un chiste de su dibujante Junceda en el que un militar situado delante del frontón Condal (luar donde se celebraba el banquete de la Lliga para conmemorar el éxito electoral) preguntaba a un civil: «¿Qué se celebra aquí, que hay tanta gente?», el civil responde:»El banquete de la Victoria», y el militar reflexiona: «¿De la Victoria? Ah, vaya, serán paisanos».

El chiste fue muy mal recibido por el estamento militar de guarnición en Barcelona porque la frase presuponía que los militares españoles no tenían victorias, además la derrota colonial de 1898 era demasiado reciente. La reacción fue típica del militarismo anticonstitucional: la noche del 25 de noviembre de 1905 unos trescientos oficiales y suboficiales asaltaron la redacción de la revista y también la del diario LA VEU DE CATALUNYA, destrozaron el material y golpearon a diversos civiles. A la mañana siguiente toda la prensa catalana condenó unánime la agresión.

1900_Cucut Imagen de la redacción tras el asalto.

GOBIERNO MONTERO RÍOS TRASTOCADO

MonteroRios La incapacidad del Gobierno presidido por el Sr. Montero Ríos, del Partido Liberal, ante los sucesos del CU-CUT, parece augurar que su gobierno tiene las horas contadas: caerá el 1 de diciembre.

El Análisis

La barbarie del Cu-Cut: alimento para el independentismo

JF Lamata

El asalto a la redacción y talleres de la revista satírica ¡Cu-Cut! y del diario La Veu de Catalunya por parte de oficiales del ejército es un acto que merece la más enérgica condena de todo demócrata. La brutalidad y la falta de detenciones no solo reflejan un desprecio absoluto por la libertad de prensa, sino también una peligrosa complacencia de los altos mandos militares, la incapacidad del Gobierno de Montero Ríos [que cayó poco después de aquel episodio], y del propio Rey Alfonso XIII. Esta impunidad no es solo un golpe a la democracia y a los derechos civiles, sino también un error estratégico de proporciones colosales. No se puede olvidar que el nacionalismo catalán se nutre de un victimismo que encuentra en estos actos su mejor argumento. Cada acción violenta y desmedida que pueda ser interpretada como una agresión de España a Cataluña no hace sino fortalecer la causa independentista.

En lugar de sofocar el nacionalismo, este ataque solo sirvió para avivar las llamas del descontento y de la reivindicación. La posterior promulgación de la Ley de Jurisdicciones, que otorgó a los tribunales militares la potestad de juzgar los delitos contra la Patria y el Ejército, no hizo más que intensificar la sensación de injusticia y opresión en Cataluña. Estos hechos dieron lugar a la formación de Solidaritat Catalana, una coalición que logró un triunfo resonante en las elecciones generales de 1907. Así, el asalto al ¡Cu-Cut! se convirtió en un hito que elevó notablemente la temperatura del conflicto nacionalista, demostrando que la represión y la violencia por parte de fuerzas del Estado son el mejor alimento para incrementar el nacionalismo y el independentismo.

J. F. Lamata