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Por primera vez el consejero de PRISA se enfrenta a un rival en las elecciones: un columnista de ABC

Elecciones Real Madrid 1991: Ramón Mendoza reelegido presidente derrotando a Alfonso Ussía por 4.000 votos de diferencia

HECHOS

D. Ramón Mendoza fue reelegido Presidente del Real Madrid en las elecciones presidenciales del 14.04.1991.

En 1991 se celebraron elecciones a la presidencia del Real Madrid. Era la primera vez que había elecciones con más de un candidato desde 1982. Los dos candidatos eran el presidente vigente, D. Ramón Mendoza, accionista del Grupo PRISA, que se presentaba a reelección, y el columnista del diario ABC, D. Alfonso Ussía.

Lista del Sr. Mendoza:

Con el Sr. Mendoza estaban D. Nemesio Fernández Cuesta Illana, ex ministro, D. Lorenzo Sanz o D. Carlos Bustelo.

Lista del Sr. Ussía:

Con el Sr. Ussía están D. Luis Butragueño como Vicepresidente primero, el ex Presidente D. Luis de Carlos

POLÉMICO DEBATE EN TELEMADRID

zap_MendozaUssia El joven canal autonómico madrileño, TELEMADRID, tuvo en aquellas elecciones una de sus primeras pruebas al organizar un debate entre los dos candidatos a la presidencia del Real Madrid moderado por el jefe de deportes de la cadena pública madrileña, D. José Joaquín Brotons. En el debate se produjeron numerosos reproches, aunque el formato del debate fue criticado en varios medios (como EL MUNDO) por su estético: habitación negra, una única mesa redonda en la que aparecían casi apretujados el moderador y los dos candidatos.

Gano_Mendoza1991Marca Gano_Mendoza1991As

Resultados en la votación:

  • ramon_mendozaa D. Ramón Mendoza: 15.005 votos (57%)
  • alfonso_ussia_joven D. Alfonso Ussía: 10.531 votos (40%)

10 - Abril - 1991

Tal como son

Carlos Boyero

Brotons, eximio representante de la estupidez satisfecha, la seriedad forzada, la impune y grotesca enemistad con la sensatez gramatical y con la sutileza expositiva, fue un árbitro a la ridícula altura de la agresividad abrasiva de sus gladiadores.

Los que reprochamos a los debates en televisión su invariable tono aséptico, la ocultación o deformación estratégica de la realidad, el abuso del tópico, las frases hechas, los enfrentamientos sin sangre, las educadas discusiones de salón, nos sentimos pletóricos con el sórdido, bochornoso y revelador espectáculo que nos donó TELEMADRID en la noche del miércoles.

Los asesores de imagen de Ramón Mendoza y de Alfonso Ussía no han justificado sus tarifas ni su conocimiento de la sicología de masas, pero gracias a su incompetencia o a su impotencia, hemos disfrutado de un espejo minuciosamente cruel de las miserias internas, la dialéctica ferozmente desaliñada, los recursos tabernarios, la puñalada trapera, la compulsión depredadora y la certidumbre implacable de que todas las guerras son sucias, que reflejan las auténticas señas de identidad de dos ciudadanos aparentemente modélicos y enamorados del Poder, de dos apologistas de los buenos modales y de ese concepto tan abstracto y tan peligroso de la Verdad, de dos concienciados adictos al frágil barniz de esa cosita tan cómica llamada «señorío». Los socios del Real Madrid que hayan asistido a la catarsis volcánica de los que sueñan con dirigir el sagrado destino del Imperio, y que mantengan un aceptable caudal de racionalidad y lucidez, ya no tendran que asumir dilemas hamietianos respecto a su voto. Comprendo su desolación y su repugnancia ante las cutres opciones, pero también podrán disfrutar de la sabiduría que proporciona el hastío y el aparatoso derrumbe de los mitos de barro.

El impagable Brotons, eximio representante de la estupidez satisfecha, la seriedad forzada, la impune y grotesca enemistad con la sensatez gramatical y con la sutileza expositiva, fue un árbitro a la ridícula altura de la agresividad abrasiva de sus gladiadores. Su enérgica declaración de principios («aquí, el que modera, soy yo») ofrecía una pincelada zarzuelera al gran esperpento.

En esta riña de gallos mexicanos por trincar el gran pastel, los crispados zarpazos buscaban exclusivamente la yugular del enemigo. Sus armas sentían alergia a los razonamientos, a la mordacidad inteligente, a la embestida noble. Su estrategia iba asociada a la marrullería, el insulto barato y las zancadillas rastreras que otorgan color y sabor a una batalla entre verduleras. Maquiavelo hubiera sentido rubor ante unos discípulos tan limitados. Un garrulo populista como Jesús Gil perdería sus comprensibles complejos de inferioridad observando la mediocre imitación de su arte expresivo y de sus genuinos modales a cargo de esta pareja de señoritos ilustrados que perdieron su disfraz.

15 - Abril - 1991

Real Madrid

Manuel Vázquez Montalbán

Es discutible que el PSOE pueda morir de éxito, como temió Felipe González, ya saben a quién me refiero, ese cowboy del Guadalquivir, pero es posible que el Real Madrid muera de éxito. Día de elecciones. Las contemplo en compañía de un joven actor madrileño que debería ya apellidarse Mañas, como su padre, pero se apellida Achero, como le llamaba su hermano pequeño. Achero quizá no sería madridista en Madrid, pero lo es en Barcelona y en mi casa, e intercambiamos inquietudes sobre si gana Mendoza o Ussía. Yo hacia Ussía siento la complejidad corporativa del escritor, aunque él sea monárquico y convencionalmente de derechas. Quizá lo que más me gusta de Ussía es lo bien que imita a los entrenadores de fútbol y lo que menos me gusta es lo que piensa sobre la guerra del Golfo. Pero nadie es perfecto.Mendoza me parece un Julien Sorel a la española, uno de esos triunfadores que quizá conserven escrúpulos, pero pequeños. Los barcelonistas fundamentalistas están divididos entre los partidarios de Mendoza y los de Ussía, entre los que piensan que el peor presidente para el Real Madrid puede ser Ussía y los que piensan que el peor puede ser Mendoza. Trato de explicárselo a Achero. A mí, en cambio, me molesta que el Madrid esté en horas bajas porque eso minimiza el éxito del Barça. A mí me encantaban los interiores del Real Madrid porque siempre hacían pases en profundidad, la única profundidad permitida en España en los tiempos de Velázquez, Aranguren y Sacristán. Velázquez no era el de Las meninas, era el interior izquierda del Real Madrid. No creo que el joven actor Achero entienda mi aireplay,pero en fútbol el prejuicio es mucho más inocente que en política. Por ejemplo, Achero es del Atlético de Madrid, pero como está en mi casa es del Real Madrid. ¡Joder con la nueva generación! Son como nosotros.

15 - Abril - 1991

Sí, pero…

José Vicente Hernáez

Ganó Ramón Mendoza. Era lo previsto, aunque algunas encuestas dieran como vencedor a Alfonso Ussía. Perder unas elecciones desde el poder es bastante difícil, por no decir imposible. Mendoza lo sabe perfectamente. Perdió unas yendo de aspirante ante un Luis de Carlos que tenía poco que ofrecer a los socios, salvo un pobre balance deportivo y una débil gestión económica, heredada de Santiago Bernabéu. Convendría que algunos se fueran enterando ya de que el patriarca dejó al club blanco con unas deudas superiores a los setecientos millones de pesetas ¡de entonces!, aunque ello signifique nadar contra corriente.

Tendría que quedar claro también que menos de cinco mil votos de diferencia entre un curriculum vitae de once títulos en cinco años contra otro cuya baza máxima era la de un reciente plantón de Vujadin Boskov no es como para mostrar esa sonrisa de dentífrico que mostraba Mendoza en la noche del domingo.

Lleva razón Ussía al decir que, al menos, las cosas en el Real Madrid ya no serán como antes. Seguro que Mendoza ha captado el mensaje. A partir de ahora se cuidará mucho de pagar cien millones a Ruggeri para que se vaya del Real Madrid, de fichar a Toshack para que el equipo juegue como el Milan de Sacchi, de que Schuster le gane partidos al Atlético mientras cobra del Real Madrid, de que a Michel le castigue Forcen con un partido cuando sólo pensaba ponerle una multa, de que sus asesores le monten otra Asamblea…

José Vicente Hernaez

16 - Abril - 1991

Ganando también se aprende

Gerardo García

En la jornada madridista del 14-A, el rotundo 4-0 al Valencia bajo los focos del Bernabéu fue como la guinda de la esperanza blanca en la tarta futurista del Real. Ni el mal tiempo del domingo ni las derrotas cosechadas esta temporada por los campeones amilanaron a la hora de votar a sus socios que reeligieron por goleada a Ramón Mendoza. Fue, justo es reconocerlo, una trascendental jornada para el Madrid, tanto por la masiva y ejemplar afluencia a las urnas, como por la postura de los dos candidatos, que antes, durante y después de la esperada jornada electoral ya habían mostrado su madridismo y sus buenos modales… con los lógicos puyazos, las esperadas indirectas y alguna descalificación propia de toda campaña. El socio lógicamente terminó sopesando juiciosamente los méritos y deméritos de cada cual, su experiencia y sus logros, sus proyectos, sus ofertas y su proyección.

Y tanto el aspirante como el campeón terminaron mostrando deportivamente su buen talante. Alfonso Ussía felicitó a su rival, manifestó que no hará oposición porque el club no es el Congreso y terminó confesando que no volverá a presentarse como candidato a la presidencia. Me figuro que esta experiencia le habrá hecho ver claramente que lo suyo es escribir y no el fútbol de despacho. Y creo que Ramón Mendoza que no había de su victoria, sino de la victoria del Madrid, y que ha destacado el mérito de su inexperto contrincante, sacará seguramente muchas y muy positivas conclusiones de estos meses madridistas de tensiones y tropiezos de decepciones y derrotas, de sufrimientos y de suspense.

Todo lo sucedido esta temporada en suma, les habrá hecho recapacitar seriamente a todos los miembros del Real, empezando por su reelegido presidente y terminando por el último jugador. Ramón Mendoza, al volver a la Casa Blanca, podría repetir lo de ‘decíamos ayer’, pero seguro que su nuevo mandato va a ser ya diferente, bastante diferente al anterior… a muchos niveles.

Ganando, como perdiendo, también se aprende.

Gerardo García

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