26 mayo 1985
En su toma de posesión elogió a su antecesor, Luis de Carlos, con el que ha mantenido fuertes enfrentamientos durante seis años
Ramón Mendoza nuevo Presidente del Real Madrid por unanimidad al ser el único candidato que logró suficientes avales
Hechos
D. Ramón Mendoza tomó posesión como nuevo Presidente del real Madrid el 24.05.1985 reemplazando a D. Luis de Carlos.
Lecturas
D. Ramón Mendoza se convierte, por unanimidad, en el nuevo presidente del Real Madrid sustituyendo al dimitido D. Luis de Carlos.
D. Ramón Mendoza ya fue candidato a la presidencia del Real Madrid en las elecciones del club de 1982, cuando fue derrotado. Ahora ha obtenido el triunfo sin rivales.
Será reelegido en 1988, en otras elecciones sin rivales.
En 1991 sí tendrá que enfrentarse a un rival para ser reelegido: a D. Alfonso Ussía.
Y, nuevamente, deberá enfrentarse a otro rival en las elecciones de 1995 frente a D. Florentino Pérez.
Su mandato como presidente del Real Madrid finalizará en noviembre de 1995.
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NUEVOS AIRES PARA EL MADRIDISMO
El Análisis
El empresario Ramón Mendoza siempre despertó las habladurías en corrillos por ser el empresario que negociaba con los países del Este, permitiendo que su comercio llegar a España. Siendo junto a Juan Garrigues Walker (que se quitaría la vida un año después) el primero que se atrevía a hacerlo. Con la diferencia de que mientras Garrigues hacía sus negocios por sus contactos con el politburó del PCUS, en el caso de Mendoza sus contactos estaban en el KGB soviético, por lo que supo moverse en ese original mundo de los servicios secretos de las dictaduras soviéticas. En España también había sabido moverse en el sector de la comunicación y había ayudado a Jesús Polanco a hacerse con la totalidad del control del Grupo PRISA, cosa que esté le agradeció sentándole junto a él en su consejo de administración.
Ahora Mendoza se las iba a ver con otro tipo de tiburones, los del fútbol. Su antecesor, Luis de Carlos, había contado con el apoyo del locutor radiofónico, José María García y Ramón Mendoza también sabría ganarse su favor al iniciar su mandato. La diferencia es que Mendoza acabaría poniendo límites a la influencia de ‘SuperGarcía’, y eso acabaría en guerra. Pero a alguien que se había enfrentado al KGB las arengas de un locutor radiofónico no le iban a hacer temblar.
J. F. Lamata