28 octubre 1977
Manuel Fraga Iribarne ha perdido el control del diario EL PAÍS
Carlos Mendo dimite de todos sus cargos en el Grupo PRISA, incluida la Junta de Fundadores, y ficha por la editora de ABC, Prensa Española
Hechos
El 28 de Octubre de 1977 D. Carlos Mendo dimitió como miembro del Consejo de Administración y de la Junta de Fundadores de Promotora de Información S. A., PRISA, (editora de EL PAÍS), para pasar a ser subdirector de Prensa Española (editora de ABC).
Lecturas
La mayoría de fraguistas ya había sido apartado del Consejo de Administración en marzo de 1977.
El día 29 de octubre uno de los fundadores de PRISA, la editora del nuevo periódico El País, Carlos Mendo Baos, dimitirá de todos sus puestos en PRISA (miembro del Consejo de Administración y miembro de la Junta de Fundadores de El País), acabando así con el último hilo de Fraga Iribarne con la cúpula de El País. La dimisión de Mendo Baos provoca un bloqueo en la Junta de Fundadores por haber un empate de dos contra dos entre partidarios de la actual línea editorial del periódico que dirige Juan Luis Cebrián Echarri (José Ortega Spottorno y Juan José de Carlos Aparicio) y los críticos (Darío Valcárcel Lezcano y Ramón Jordán de Urríes Martínez de Galinsoga).
El Análisis
Carlos Mendo Baos soñó con ser el primer director del diario EL PAÍS y convertirlo en una fuerza mediática en favor de la democracia, pero también al servicio de Manuel Fraga Iribarne, al que Mendo consideraba la persona idónea para ser el presidente de la Transición. Mendo y Fraga pensaban que su mayor rival por el control de EL PAÍS y su empresa editora, PRISA, iba a ser José María de Areilza, que también era accionista y también aspiraba a ser presidente del Gobierno y también contaba con su ficha en la redacción del periódico, Dario Valcárcel Lezcano.
Mendo Baos fue primero apartado del puesto de primer director, gracias que Juan Luis Cebrián Echarri logró más apoyos que él, incluyendo el del propio Fraga Iribarne, pero lo que ni Fraga, ni Areilza vieron venir, es que Cebrián Echarri no tenía ningún interés en que EL PAÍS fuera un periódico afín ni a Fraga, ni a Areilza. Deseaba que EL PAÍS ocupara un puesto de periódico generalista, con sesgo de centro-izquierda, equivalente a THE GUARDIAN británico, el THE NEW YORK TIMES de EEUU o el LE MONDE en Francia. Y contaba con el apoyo de uno de los accionistas más poderosos de PRISA, Jesús Polanco Gutiérrez.
La dimisión de Mendo evidenciaba que tanto Fraga como él ya daban a EL PAÍS por perdido para su causa y no deseaban entorpecer más al proyecto. Pero el tándem Areilza-Valárcel aún lo seguiría intentando. Cebrián y Polanco agradecerían su deportividad a Mendo Baos y seguirían contando con él en futuros periodos como colaborador. Algo que no se repetiría con Valcárcel Lezcano.
J. F. Lamata