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El periodista Miguel Ángel Aguilar asegura que Zapatero y sus amigos de Globomedia (Barroso y Contreras) de fomentan a la COPE para que perjudiquen la imagen de la derecha

Críticas a la presencia en ’59 Segundos’ de TVE del director de informativos de la COPE, Ignacio Villa

HECHOS

El 4.10.2005 en LA VANGUARDIA D. Miguel Ángel Aguilar publicó el artículo ‘La COPE no se calla’ en el que aludía a la política mediática del Gobierno Zapatero y al programa ’59 Segundos’ que Globomedia hacía para TVE.

04 Octubre 2005

LA COPE NO SE CALLA

Miguel Ángel Aguilar

El colega Villa ha cobrado una imagen pública y se ha convertido durante la última temporada en figura del toreo. Todo ello, gracias a sus celebradas apariciones en el programa de debate de '59 Segundos' en la primera cadena de TVE, de la mano de Globomedia y del influyente José Miguel Contreras

Preparados porque ‘la COPE no se calla’. Así lo acaba de anunciar Ignacio Villa, director de los informativos de la cadena de los obispos, como quien acuña desafiante una expresión histórica. Ignacio Villa ha rematado con esa frase unas declaraciones donde da cuenta de las indisposiciones del Gobierno cuando ha de oír realidades incómodas y de qué reacciones airadas adopta para presentar a quienes enuncian hechos inesquivables como si fueran campeones de la crispación.

Se impone reconocer que el colega Villa, después de años de cuadoso cultivo de low profile, ha cobrado una imagen pública y se ha convertido durante la última temporada en figura del toreo. Todo ello, gracias a sus celebradas apariciones en el programa de debate de ’59 Segundos’ en la primera cadena de TVE, de la mano de Globomedia y del influyente José Miguel Contreras, tan cercano a tantas cosas. Otra cosa es que algunos se sientas postergados en la escala de afectos del presidente Zapatero, como si les correspondiera sin más un derecho de primogenitura. Sus advertencias a los inductores de ese desvío emocional fueron inútiles porque la escuela de pensamiento dominante en la Moncloa se niega a subrogarse en los odios que profesaron anteriores responsables

Recordemos que el hasta ahora secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, tuvo como lema evitar a todo trance que Pedro José tuviera motivo alguno para cultivar el malditismo. Su técnica para reconvertirle a favor de los objetivos políticos del presidente Zapatero se cifraba en la expresión de ‘a Pedro Jota, vamos a matarle a besos’. En esa misma línea, con ocasión de una visita a la Moncloa, Barroso dijo a los responsables de publicidad de las grandes empresas aquello de ‘tenéis que apoyar a Federico (Jiménez Losantos)’.

Craso error el de pensar que semejantes proclividades nacen de aproximaciones ingenuas o de actitudes evangélicas de poner la otra mejilla. Se trata de un frío cálculo de conseguir los beneficios inducidos por el maximalismo de los sembradores del odio, que además acaban dictando la conducta del Partido Popular y le mantienen echado al monte. El miedo (al regreso del aznarismo vengador) guarda la viña.

Miguel Ángel Aguilar

19 Octubre 2005

LA SAL DE LA VIDA SE APELLIDA VILLA

Carlos Boyero

La presencia de Ignacio Villa en '59 Segundos' debería ser fija por el bien del espectáculo. Transforma el debate sobre el Estado de las cosas en un circo amenizado por un payaso convenientemente excesivo, estratégicamente insidioso y desvergonzadamente delirante.

Los poderes adictivos de la fórmula de ’59 Segundos’ flaquean para mi masoquista interés cuando no veo el encendido careto, la expresividad guerrera y las opiniones involuntariamente jocosas de Ignacio Villa. Su presencia debería ser fija por el bien del espectáculo. Aporta esperpento, concentra estupores masivos, espanta el peligro de la asepsia dialéctica, logra la entusiasta fidelidad de la vieja y renovada parroquia del nacional catolicismo que siente rabiosa orfandad por la ausencia de un militarizado salva patrias, transforma el debate sobre el Estado de las cosas en un circo amenizado por un payaso convenientemente excesivo, estratégicamente insidioso y desvergonzadamente delirante.

Me siento desilusionado cuando no está en el plató villano tan insustituible, me falta el elemento tragicómico aunque la temática esté dedicada a los grandes y complejos asuntos de la actualidad.Para compensarme de tan impagable carencia, el programa del lunes reavivaba el combate ancestral entre dos pesos pesados tan espectaculares como Carlos Carnicero y Pedro J. Ramírez. Pero el segundo renuncia lamentablemente al enfrentamiento personal, a que se derrame en el cuadrilátero más sangre de la pactada, a los ganchos al hígado con los que tanto disfrutamos la plebe. Y la pelea pierde tensión si están excluidos los golpes bajos, si los miuras deciden autoafeitarse en nombre de la racionalidad, el tono dialogante y la buena educación.

En el momento en que me ausento para pillar agua en el frigorífico, me llevo un susto cojonudo al escuchar la respuesta de Ramírez a la petición de duelo cruento que le exige su rival: « Yo soy de natural amable». Y regreso corriendo al televisor para constatar si he oído bien, si va en serio lo que he escuchado. Pero la sonrisa descreída y el gesto de sorna del director de este periódico me confirman que sólo estaba haciendo una broma.

La presencia de una especie de Tom Hagen de los empresarios españoles que aspiran a hacer sabrosos bisnes en Cuba , de un anticastrista que roza la caricatura (más seriedad en la selección de invitados cubanos, ahí tienen a Raúl Rivero ) y de un muy cerebral, contenido y profesional secretario de Estado no contribuyen a ahuyentarme las ganas de irme a sobar.

Y dale que te pego con el luciferino Estatut. Supongo que el bienestar común está en juego, pero como soy un egoísta sin sentido cívico ni patriótico, pregunto: ¿Me va afectar negativamente en el sueldo mensual que Cataluña, o el País Vasco, o Galicia, o Villanueva del Pardillo, se conviertan en naciones independientes de la madre patria? Si fuera así soy capaz de leerme esas cosas que imagino tan espesas y poco literarias como la Constitución y el Estatut. Si no, paso. Me encanta que me sellen el pasaporte al cruzar fronteras, conocer nuevos países, escuchar otros idiomas.

Carlos Boyero

El Análisis

El acierto de subirse al carro

JF Lamata

D. Ignacio Villa no era una creación del Sr. Jiménez Losantos, puesto que llevaba muchos años en COPE antes incluso del ascenso de Losantos, su acierto fue subirse al carro del Sr. Losantos en el momento en que este se iba haciendo fuerte en la emisora episcopal, se apuntó a su pandilla, la pandilla creada en torno a LIBERTAD DIGITAL y cuando el Sr. Losantos dio el golpe de gracia ahí estaba con él, siendo ascendido al cargo de ‘Director de Informativos’.

Cuando el PSOE del Sr. Zapatero se hizo con TVE y Globomedia quiso sentar a los medios más odiados por el PSOE en la tertulia (EL MUNDO y la COPE), D. Pedro J. Ramírez aceptó con entusiasmo, pero D. Federico Jiménez Losantos declinó, entre otras cosas porque un programa mañanero como ‘La Mañana’ es difícilmente compatible con una tertulia noctámbula como ’59 Segundos’, por lo que se decidió mandar al Sr. Villa como representante. El Sr. Villa mostró que era capaz de tener la misma mala leche que el Sr. Losantos, hacía el papel de ‘perro malo’, ladrador, logrando escandalizar a los tertulianos del PSOE y dando mucho juego a la tertulia y, de paso, haciéndose él mucho más popular, lo malo es que si tu popularidad se dibe a tu agresividad, la perderás en cuanto intentes ser moderado, como le pasó al Sr. Villa.

J. F. Lamata

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