18 junio 1983

El programa de José Luis Balbín entra en la polémica sobre si a España debe permitir que empresas privadas exploten la televisión o si debe mantenerse el Estado como único operador del espacio público audiovisual

Debate en ‘La Clave’ sobre la conveniencia de televisión privada en España entre José María Calviño (director de RTVE) y Luis Ángel de la Viuda (dueño de RADIO 80)

Hechos

  • El 18.06.1983 RTVE emitió un programa de ‘La Clave’ dedicado a la televisión entre cuyos invitados estuvieron D. José María Calviño, Director General de Radio Televisión Española, y D. Luis Ángel de la Viuda, dueño de RADIO 80.

Lecturas

El 18.06.1983 RTVE emitió un programa de ‘La Clave’ en la que el coloquio, conducido por D. José Luis Balbín, estuvo dedicado al debate sobre si tenía sentido o no que se legalizara la televisión privada en España o si la televisión debía seguir siendo un monopolio del Estado manteniéndose, por tanto, quedar reducida a la televisión pública.

En el coloquio participó el portavoz del Gobierno, D. Eduardo Sotillos, que se manifestó a favor de que la televisión siguiera siendo monopolio del Estado, el alemán Sr. Wolfgang Brepohl, de la televisión pública alemana, también a favor de la pública y el propio director general de RTVE, D. José María Calviño, a favor de que la televisión siguiera siendo un monopolio del Estado y que su televisión siguiera siendo la única. Frente a ellos, dos directivos de cadenas de radio privada: D. Joaquín Peláez, de la Cadena SER (principal cadena de onda media) y D. Luis Ángel de la Viuda, propietario de la Cadena Radio 80 (de Frecuencia Modulada), ambos defensores de la televisión privada.

En teoría en el programa debía haber estado presente un representante de la televisión privada italiana, el grupo de Silvio Berlusconi, pero al final no fue posible, causando cierto desequilibrio.

El coloquio tuvo momentos de debate, especialmente entre el Sr. Calviño y el Sr. de la Viuda.

 

El Análisis

Un director que no quiere competencia

JF Lamata

Era llamativo el efecto de ver al director de la única televisión permitida en España, José María Calviño, argumentar por qué consideraba que era lo mejor para el país no tener competencia. Dando a entender que los empresarios privados son una panda de codiciosos y facinerosos que sólo responderán a sus propios intereses, y atribuyendo a estas aviesas intenciones todas las campañas en prensa contra TVE. Si los directivos de las futuras televisiones privadas podían tener intencionalidades, los de directivos de la televisión pública todavía más, dado que debían su cargo y su permanencia en él al poder político. La diferencia es que si había más televisiones la ciudadanía al menos podría elegir.

Aquel debate fue sólo un primer round en el que Calviño ganó por no tener apenas rivales. El segundo round, en marzo de 1985, también en ‘La Clave’ y frente a Antonio Asensio, ya sería algo más complicado para él.

J. F. Lamata