14 julio 1978
El periódico del Estado en Guipúzcoa tituló 'Normalidad Ciudadana' al día siguiente de que un destacamento de la policía en Rentería asaltara comercios como represalia a las manifestaciones abertzales, desató la rebelión
Derribado Esteban Greciet como director del periódico LA VOZ DE ESPAÑA de San Sebastián acusado de manipulación por su propia redacción
Hechos
- El 18.07.1978 el diario LA VOZ DE ESPAÑA de San Sebastián informó de que D. Jesús Oharriz era el nuevo director del periódico en sustitución de D. Esteban Greciet. Una nota del Comité de Empresa publicado en la portada ese mismo día acusaba al Sr. Greciet de haber ‘manipulado’.
Lecturas
Esteban Greciet Aller era director de LA VOZ DE ESPAÑA desde octubre de 1977.
Esteban Greciet Aller, director del periódico público La Voz de España, periódico de la MCSE (Medios de Comunicación Social del Estado) en San Sebastián publicó el 14 de julio de 1978 una portada que restaba importancia a una agresión de un equipo de Guardias Civiles a locales de Rentería, portada que lleva a la propia redacción encabezada por José Benigno Rey Rodríguez ‘Pepe Rei’ a declararse en huelga hasta que Greciet Aller no sea despedido. El periódico volvió a salir el 18 de julio con otro director, Jesús Oharriz Medrano, y un recuadro que acusaba a Greciet Aller de manipulador.
Greciet Aller será recolocado por el Gobierno de UCD como director del periódico Diario de Cuenca, también propiedad del Estado.
–
LOS SUCESOS DE RENTERÍA
Una unidad de la Guardia Civil destrozó locales y comercios en Rentería como represalia a los atentados terroristas de ETA por considerar que gran parte de la población de esa ciudad apoyaba a ETA. Sorprendentemente el diario LA VOZ DE ESPAÑA de San Sebastián tras aquello tituló en portada – por decisión de su director D. Esteban Greciet «Normalidad Ciudadana». Lo que provocó una ola de indignación entre los trabajadores de LA VOZ DE ESPAÑA muchos de los cuales eran simpatizantes de PNV, Euskadiko Ezkerra e incluso de Herri Batasuna/ETA.
–
DIFERENCIAS EDITORIALES
–
LA VOZ DE ESPAÑA PIDE PERDÓN EN PORTADA A SUS LECTORES ‘POR LA MANIPULACIÓN’ DE GRECIET
A LOS LECTORES:
Nota de los trabajadores de LA VOZ DE ESPAÑA:
Por el director gerente de los MCSE don Arcadio Martín, ha sido nombrado director en funciones de nuestro periódico el hasta ahora redactor jefe, don Jesús Oharriz Modrano, quien sustituye a don Esteban Greciet Aller, cuya dimisión solicitada el pasado sábado fue formalizada ayer.
El señal de protesta y por lo que consideramos defensa de la veracidad informativa se decidió un paro y por consiguiente la no salida del periódico al estimar los trabajadores que el director, don Esteban Greciet, había manipulado las informaciones sobre los sucesos protagonizados por la Policía Armada el pasado jueves, día 13, en Rentería. Por ello, pedimos disculpas a nuestros lectores, por no estar en la cita con ellos el pasado sábado.
–
El Análisis
Parece normal que un director de un periódico del Estado quiera hacer llamamientos a la calma, pero es imposible justificar que ante una unidad de la policía armada que enloquece y empieza destrozar cristaleras de negocio se puede titular «Normalidad Ciudadana».
Sin embargo el verdadero drama para Greciet era que había perdido el respeto de su redacción, principalmente porque él era un director de periódico afín al Gobierno de UCD y la redacción de LA VOZ DE ESPAÑA era cada vez de manera más clara una redacción afín a la izquierda abertzade, o lo que es lo mismo, a Herri Batasuna y Euskadiko Ezkerra, las marcas políticas de ETA Militar y ETA Político Militar, que tenían en esa redacción a destacadas figuras alineadas con su causa como Pepe Rei.
El titular fue la mejor excusa de la redacción para levantarse contra su «molesto» director español, pero ese contexto no quita el hecho de lo que hizo: llamar ‘normal’ a una situación que de normal tenía poco en un intento de ‘suavizar’ la gravedad de aquellos hechos. ¿No sabía Greciet como respiraba su redacción? ¿Qué pensaba que iba a ocurrir? Salir cuanto antes de ahí para Greciet era también una forma de salvar la vida.
J. F. Lamata