4 enero 1990
Se le acusa de haber instigado odios interétnicos y de haber abusado de la Hacienda pública
Detenido el ex dictador comunista de Bulgario, Todor Zhikov, acusado por corrupción por sus sucesores políticos
Hechos
El 18.01.1990 el ex Jefe de Estado de Bulgario y del Partido Comunista de Bulgaria, Todor Zhikov fue detenido por orden de la fiscalía suprema del país.
El Análisis
Durante treinta y cinco años, Todor Zhivkov fue el hombre más poderoso de Bulgaria, el virrey más longevo del bloque soviético, testigo y cómplice de los giros de Moscú, desde el deshielo de Jrushchov hasta la rigidez de Brézhnev. Hoy, aquel líder que no dudaba en emplear la maquinaria represiva contra sus opositores, que tejió una red de lealtades familiares y políticas, y que convirtió a su país en el alumno más obediente del Kremlin, está entre rejas. La orden de la Fiscalía Suprema no es solo un acto de justicia tardía: es un gesto político de la Bulgaria que, bajo Petar Mladenov, quiere dejar claro que el pasado no volverá.
Su encarcelamiento marca un corte simbólico con décadas de dictadura. El proceso judicial que seguirá será largo, con condenas leves, recursos interminables y la sombra de la impunidad rondando sobre los crímenes de un régimen que no toleraba la disidencia. Pero incluso sin grandes sentencias, el simple hecho de ver al eterno líder en una celda es una imagen que resume la profundidad del cambio: la impunidad del partido único ya no es eterna, y la política del miedo ha cedido espacio a la de la justicia, aunque sea parcial.
Zhivkov morirá en 1998, en una Bulgaria muy distinta de la que gobernó, convertido en una figura que pocos quieren reivindicar. Su nombre quedará en los libros de historia como el de un dictador eficiente en servir a Moscú, pero ineficaz para servir a su pueblo. Y, sobre todo, como el último símbolo de un pasado comunista que la mayoría de los búlgaros ha querido enterrar rápidamente, junto con los muros invisibles que durante décadas cercaron su libertad.
JF Lamata