14 marzo 1986
El diario ABC reprocha su actitud
El comisario Abel Matutes se salta la disciplina de partido y vota junto al PSOE a favor de la permanencia de España en la OTAN en contra del criterio de Alianza Popular
Hechos
- El 12 de marzo de 1986 se celebra el referéndum para la permanencia de España en la OTAN. Alianza Popular hizo campaña a favor de boicotear el referéndum, pero el comisario Europeo D. Abel Matutes Juan, militante de este partido, votó a favor de la permanencia de España en la OTAN, la posición del PSOE.
Lecturas
Abel Matutes, comisario europeo en representación de España desde enero de 1986 y miembro de Alianza Popular, votó a favor del SÍ en el referéndum para la permanencia de España en la OTAN, contradiciendo, por tanto, la posición oficial de su partido, dado que tanto Alianza Popular como sus socios en Coalición Popular, decidieron boicotear el referéndum pensando que un resultado favorable al NO causaría la dimisión del presidente Felipe González (PSOE), defensor del SÍ, estrategia que resultó frustrada, al ganar el SÍ en la mencionada votación.
Desde el periódico ABC afearon a Abel Matutes que, al igual que María Victoria Fernández España, contradijera la estrategia de su partido y consideraron que lo hacía por gratitud al Gobierno de González, que le apoyó para ser comisario europeo en representación de AP, en lugar de apoyar para ese mismo cargo a Carlos Robles Piquer, el dirigente de AP al que Manuel Fraga quería para ese cargo.
Alianza Popular no tomó ninguna medida contra Matutes por aquella indisciplina.
14 Marzo 1986
Abel Matutes
La actitud de Abel Matutes mereció diversas críticas en los medios de la oposición, igual que la de Fernández España. También los socialistas, que tuvieron casos como el de Pablo Castellano, criticaron con dureza a Matutes. El «sí» era una opción razonable. Pero no se puede pertenecer a un partido y hacer gala públicamente de votar lo contrario a lo que el partido propugna. La actitud de Matutes de dar coba a los socialistas para que no peligre su actual puesto produce rechazo, incluso en el PSOE
15 Marzo 1986
Explicación
En la edición del ABC del 14- 3- 86 se vierten unos juicios sobre mi persona que, con el ánimo exclusivo de aclarar ante la opinión pública mi actitud, me obligan a hacer las siguientes puntualizaciones:
Primero: Como miembro del Colegio de la Comisión Europea sólo podría cesar en mis funciones por dimisión voluntaria o dimisión de oficio; esta última sólo puede tener lugar por causas extremadamente graves y ha de ser declarada por el Tribunal de Justicia a petición del Consejo o de la propia Comisión como órgano colegiado (artículos 158, 159 y 160 del Tratado de Roma) El Colegio de la Comisión sólo puede cesar a través de la moción de censura del Parlamento Europeo (artículo 144 del Tratado de Roma)
Segundo: Como miembro de la Comisión decidí hacer uso de mi derecho a votar por correo en atención a mi papel institucional.
Tercero: En respeto a la institucionalidad de mi cargo, actué con total discreción, sin hacer ninguna manifestación pública ni privada y muchísimo menos haciendo gala públicamente de votar lo contrario a lo que el partido propugna
Cuarto: Mi trayectoria personal y política demuestra que soy hombre de una sola línea, que no da codazos para mantenerse en ella. En ningún momento de la campaña y de la precampaña he mostrado discrepancia alguna respecto a la estrategia de mi partido de propugnar la abstención, que, a nivel de ciudadano español, considero la propuesta más inteligente para evitar el referéndum.
Quinto: Durante los últimos días de la campaña, conociendo el riesgo del «no», la evolución de los sondeos y la preocupación que detectaba en las altas instancias comunitarias, transmití esta preocupación a Manuel Fraga, cuyo mensaje final, desde la abstención, contribuyó a evitar la victoria del «no».
Sexto: El resultado final del referéndum se debe en gran parte a esta actitud del hombre de Estado que es Manuel Fraga, al que me une una leal amistad, y gracias a cuya confianza fui propuesto para este cargo. Sólo la pérdida de esta confianza sería motivo de una dimisión voluntaria por mi parte.
Abel Matutes, comisario español en la CEE. Bruselas.
15 Marzo 1986
Nota de la Redacción
Nos alegra la carta de Abel Matutes por lo que tiene de buena voluntad para la explicación. Pero no resulta convincente. Un militante destacado de un partido, sea Pablo Castellano, sea Abel Matutes, no puede públicamente anunciar que va a votar lo contrario de lo que dice su partido, sin dimitir. Puede votar secretamente lo que le dicte suconciencia, pero no hacer alarde público de una posición hostil al partido en que milita. Dice el señor Matutes que no hizo pública su posición, y le creemos, aunque en todas partes se sabía. En cualquier caso, mala información tenía el señor Matutes al creer que iba a ganar el no que luego fue derrotado por trece puntos. La razón la tenía su jefe, Fraga, que se abstuvo para no hacer el juego a la maniobra socialista de plebiscitar a Felipe González.