2 marzo 1991

Ocupaba el cargo de concejal de Urbanismo en el Gobierno de Rodríguez Sahagún, pero nunca se había llevado bien con el alcalde y denuncia el "giro a la izquierda" del partido centrista para someterse al PSOE

El concejal del CDS, Fernando López-Amor, abandona la formación centrista y se pasa al Partido Popular

Hechos

  • El 1.03.1991 D. Fernando López Amor (CDS), concejal de Urbanismo del alcalde, D. Agustín Rodríguez Sahagún, anunció la dimisión de todos sus cargos.
  • En las elecciones de mayo de 1991, el Sr. López Amor fue incluido en las listas del PP a través de las cuales fue nuevamente elegido concejal.

Lecturas

El concejal de Urbanismo y Presidente de la Junta de Ciudad Lineal, Fernando López Amor, elegido dentro de las listas del CDS, presentó el 1 de marzo de 1991 su dimisión al alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún. El alcalde decidió delegar las competencias de Urbanismo en el tercer teniente de Alcalde, José Luis Garro, mientras que las funciones de la Junta de Ciudad Lineal le han sido confiadas a María del Mar Estebánez, directora de servicios culturales de la Corporación. La dimisión del concejal no supondrá ninguna modificación en la mayoría absoluta, que tiene el gobierno de centro derecha, ya que su puesto es ocupado a todos los efectos por María del Mar Estebánez, que iba a continuación en la lista electoral de 1987. Entre sus compañeros se comentaba en las últimas semanas la nula asistencia a su despacho de Urbanismo, funciones que habían sido asumidas por Jose Luis Garro, mano derecha del alcalde.

Por otra parte, Fernando López Amor no ha ocultado su acercamiento al PP y fue el único miembro del CDS que acudió a un reciente homenaje a Angel Matanzo, concejal del PP. En el Ayuntamiento se decía en las últimas semanas que López Amor se afiliaría al PP conforme se aproximaran las elecciones. En estos días se están elaborando las listas del PP al Ayuntamiento, por lo que según- algunas fuentes no extrañaría que López Amor hubiera logrado promesas del PP de su integración en la lista municipal. López Amor accedió a la Corporación en la primavera de 1989 en sustitución de Javier Soto, el hombre que «traicionó» a Rodríguez Sahagún al intentar pasar con los socialistas para formar un gobierno municipal con mayoría absoluta.

Tras el escándalo que se desató por esta operación de transfugismo, Soto dimitió y el otro concejal centrista implicado, Martínez Parrondo, dio marcha atrás y se mantuvo en el CDS. Fue entonces, tras la renuncia de Soto, cuando López Amor, que ocupaba, el número nueve en la lista centrista, ingresó en el Ayuntamiento, a pesar de no ser bien visto por Rodríguez Sahagún. El entonces portavoz municipal del CDS -los hechos ocurrieron poco antes de la moción de censura contra Juan Barranco- presionó a López Amor para que dejara correr la lista y cediera el puesto al candidato número diez. Pero López Amor se resistió e hizo valer su derecho a integrarse en el grupo municipal centrista. Desde entonces sus relaciones con Rodríguez Sahagún han ido de mal en peor.

07 Marzo 1991

Desde el centro con Amor

Ángel del Río

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Dice Rodríguez Sahagún que lo de Fernando López Amor se veía venir, pero a mí me parece que les ha pillado a todos por sorpresa, porque una cosa es aparecer en una fotografía dándose un abrazo con Angel Matanzo, y otra dejar el partido. También dijeron que se veía venir aquel asunto de Soto y Martínez Parrondo, y resulta que dejó perplejos a todos los concejales del CDS, excepto a Fernando Bocanegra, que ya sabía de qué iba la cosa, pero que no puso en antecedentes al alcalde, cosa que Rodríguez Sahagún no olvida. Lo de Fernando López Amor, «se veía venir». El propio alcalde y algunos compañeros suyos, han dicho ahora que López Amor estaba prácticamente apartado de las labores de gobierno, que no se encontraba en la onda. Así que, ¿por qué no se apartó definitivamente del equipo de gobierno a alguien que no tenía la confianza del que se sabía que no estaba bajando? Ahora lo más probable es que el concejal, huido del CDS recale en el Partido Popular. Si así fuera, no hay duda de que quedaría incluido en la lista electoral del Ayuntamiento de Madrid. La fuga de López Amor es sólo una anécdota para lo que se cuece dentro del grupo centrista del Ayuntamiento de Madrid. En estos momentos hay una lucha desatada por ocupar el tercer puesto de la candidatura centrista. Rodríguez Sahagún será el cabeza de lista; el número dos es seguro para José Luis Garro, y el tercero en discordia levanta las más encendidas pasiones. ¿Por qué? En una situación normal de expectativas de voto similares a las de pasadas elecciones, no importaría mucho ir el tres o el cuatro, pero en esta ocasión el CDS se plantea el reto de conseguir el 5% de los votos, lo que le daría tres escaños; con menos del 5% se quedaría en blanco, ni siquiera saldría Rodríguez Sahagún. Se pueden conseguir cero o tres, pero del tres al cuatro hay un buen trecho de votos bastante difíciles, y por eso la disputa por el tercer puesto es una disputa por lo.«seguro» y quedarse con el cuarto puede ser un pasaporte a ninguna parte. Dos personas optan a ese número 3: Eduardo Larraz y Fernando Bocanegra. El primero tiene a favor no haber participado en la intriga «Soto-Martínez Parrondo», el haber salido dignamente de la difícil papeleta del tráfico, el tener una voluntad de trabajo inquebrantable y haberle echado muchas horas a su labor. Bocanegra tiene en contra una actuación polémica en la reestructuración de la Policía Municipal, algunos asuntos que pueden ser dirigidos contra él en la campaña electoral y la no plena confianza de Rodríguez Sahagún por actuaciones pasadas. Desde el centro, con Amor o sin Amor, tienen sus males remedio.