28 septiembre 2023
Su cese fue solicitado por la dirección del PSOE madrileño que encabeza Lobato
El concejal del PSOE en Madrid, Daniel Viondi, es forzado a dimitir después de tocar la cara burlonamente al alcalde Martínez-Almeida tras su intervención
Hechos
El 28 de septiembre de 2023 D. Daniel Viondi presentó su dimisión como concejal en el ayuntamiento de Madrid.
Lecturas
En la sesión del Ayuntamiento de Madrid del 28 de septiembre de 2023 el concejal D. Daniel Vicente Viondi, del PSOE, al acabar su intervención se acercó al asiento del alcalde de Madrid y le palmeó la cara tres veces en gesto burlón.
Ante este episodio el alcalde de Madrid hizo pública su protesta y el Sr. Viondi fue expulsado del pleno tras intentar hablar tres veces sin que se le hubiera dado el turno de palabra.
Tras unas primeras reacciones contrarias a su gesto, tanto del PP, como de Vox, como de Más Madrid, como del propio PSOE, D. Daniel Viondi puso un ambiguo tuit de disculpas (disculpándose por su intervención pero eludiendo que hubiese tocado la cara al alcalde), sin que ello frenara la oleada de críticas a su actitud. El Sr. Viondi es considerado un amigo personal del presidente del Gobierno y líder del PSOE, D. Pedro Sánchez, que lo metió en el Comité Federal del PSOE en el ámbito nacional y en la dirección del PSM [PSOE madrileño], así como en sus listas.
Finalmente el mismo día 28 de septiembre de 2023 a última hora D. Daniel Viondi comunica su dimisión. La portavoz del PSOE en el ayuntamiento, Dña. Reyes Maroto, afín a D. Pedro Sánchez, evitó pedir la cabeza del Sr. Viondi limitándose a lamentar el episodio, pero el secretario general del PSM, D. Juan Lobato, exigió al Sr. Viondi su inmediata dimisión, una presión que el Sr. Viondi ha tenido que acatar.
El Análisis
Daniel Viondi se despidió de la política municipal con más aspavientos que argumentos, dejando al pleno del Ayuntamiento de Madrid boquiabierto. Tras palmearle la cara al alcalde como si fuera su sobrino en una comunión, Viondi descubrió que los gestos teatrales no siempre acaban en ovación. Ni su tuit de disculpa a medio gas ni sus conexiones en el PSOE lograron salvarlo del abucheo generalizado. En menos de 24 horas pasó de concejal a desempleado, probando que, en política, la confianza es como la cara del alcalde: mejor no tocarla sin permiso.
J. F. Lamata