2 mayo 1978
Durante su etapa, Ferrer tuvo que prestar declaración varias veces ante procesos que lo acusaban de vínculos con ETA que - no obstante - nunca pudieron acreditarse en sede judicial
El director del diario proetarra EGIN, el sacerdote Mariano Ferrer, dimite alegando ‘razones personales’
Hechos
El 2.05.1978 se hizo pública la dimisión de Mariano Ferrer como director del diario EGIN, siendo reemplazado por Juan Ramón Martínez
Lecturas
D. Mariano Ferrer Ruiz abandona la dirección del periódico guipuzcoano Egin fundado en septiembre de 1977 alegando ‘motivos personales’ después de que el periódico haya condenado el asesinato de D. Augusto Unceta Barrenechea (octubre de 1977) y el atentado contra la central nuclear de Lemoniz en el que murieron dos trabajadores.
Se renueva el Consejo de Administración en el que ya hay mayoría de izquierda abertzade con D. José Luis Elkoro Unamuno que un mes después participará como cofundador en la creación de Herri Batasuna. El nuevo director de Egin será D. Juan Ramón Martínez Martín.
Paralelamente D. Javier Irigoien es nombrado gerente de Orain [enlace en el periódico con el dirigente de Herri Batasuna Josu Barandika Zubiaga]. Una gran parte de la redacción inicial abandona el periódico, como D. Luis Rodríguez Aizpeolea, por considerar que Egin ha quedado en manos de ETA Militar a partir de marzo de 1978.
–
EL NUEVO DIRECTOR DE EGIN
El Análisis
Al igual que la idea de EL PAÍS como un periódico con un capital dividido y sin ningún accionista mayoritario se iba esfumando en 1978 conforme el editor Jesús Polanco iba ganando posiciones. Tampoco EGIN iba a ser un periódico con capital dividido y sin accionista mayoritario. La diferencia es que mientras que EL PAÍS contó con un empresario democrático como Polanco, en EGIN es ETA quien iba haciéndose con el control del capital a través de figuras como José Luis Elkoro Unamuno, Javier Irigoien o Josu Barandika Zubiaga. La caída de Mariano Ferrer, que se oponía a la violencia de ETA simbolizaba el fin del periódico plural. No era fácil, porque en la redacción había una división palpable entre los sectores afines a ETA Militar y Herri Batasuna y los sectores afines a ETA Político Militar y a Euskadiko Ezkerra. A Juan Ramón Martínez Martín le tocaría mediar un poco entre los dos bandos, aunque su temprana muerta le impediría asistir al triunfo absoluto de los partidarios de ETA Militar, que se quedarán con el control del medio.
J. F. Lamata