29 septiembre 1977

El periódico mantendrá los postulados más próximos a la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA Militar)

Nace el diario de izquierda radical vasca EGIN con el objetivo de ser ‘portavoz del pueblo trabajador vasco» dirigido por Mariano Ferrer

Hechos

El 29.09.1977 salió el primer número del periódico EGIN.

Lecturas

EGIN quería ser el primer periódico vasco en fundarse tras la muerte de Franco, pero se le adelantó DEIA en junio de 1977.

NACE EGIN:

Egin nace el 29 de septiembre de 1977. Su primer director es el sacerdote Mariano Ferrer Ruiz. El periódico tendría una línea editorial afín a la izquierda abertzade. La empresa editora es Orain S. A. constituido de forma paralela a la comercializadora Ardatza. Orain es la editora del periódico y Ardatza como la empresa que imprimía el diario. El Consejo de Administración lo preside Donato Unanue.

El periódico se presenta como un proyecto plural dispuesto a reflejar todas las ideologías vascas favorables al cambio (pro-PNV,  pro-abertzade, pro-ETA, pro-EE, pro-PSOE y pro-UCD). No en balde en las primeras elecciones el PNV con D. Juan Ajuriaguerra había sido el más votado en Vizcaya y con Xabier Arzallus el más votado en Guipúzcoa, pero había sido la UCD con Jesús Viana los más votados en Álava y con Jesús Aizpún los más votados en Navarra, y el PSE había obtenido casi la segunda posición en todos aquellos territorios, por lo que, en teoría EGIN buscaba representarlos a todos. Aquel primer EGIN sí condenaba los asesinatos de ETA, como  hizo con el del comandante Imaz. 

Pero la baja tirada causará que los sectores afines a ETA vayan tomando el control del periódico. El primer síntoma del cambio será el despido del primer director en mayo de 1978.

29 Septiembre 1977

Agur

EGIN (Director: Mariano Ferrer)

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A todos los que habéis esperado este periódico. A todos los que habéis hecho posible que la espera termine hy. Al grupo de fundadores que arriesgo primero. Al millar de colaboradores del primero al último día. A los veintitantos mil cuenta-participes que han dado sin exigir a cambio. A los casi 150 trabajadores que, de cuanto poseemos, venimos volcando en EGIN todo lo transformable en ilusión y fuerza de trabajo. A los que piensan que Euskal Herria, nuestro País Vasco – Alava, Baja Navarra, Guipúzcoa, Laburdi, Navarra, Vizcaya y Zuberoa – no solamente tienen una historia común en tantos elementos esenciales, sino también un presente que aclarar y un futuro que hacer conjuntamente, para bien de todos. Nuestro saludo, también, a cuantos piensan que EGIN debe y puede ser un instrumento para trabajar  en Euskadi abriendo caminos para una nueva sociedad; a cuanto trabajadores han levantado casa y familia para vivir y trabajar entre nosotros, y a cuantos sin estar vinculados directamente a esta tierra, han enviado aportaciones económicas – de Castilla, Cataluña, Galicia, Aragón, Andalucía, Extremadura – apoyo moral y otras colaboraciones. EGIN debe ser tan suyo como de todo el pueblo trabajador vasco.

Los trabajadores de Producción, Administración y Redacción estamos comprometidos en la tarea de hacer EGIN todos los días. La empresa periodística es compleja y apenas si hemos conseguido nuestro primer objetivo: salir en septiembre. Ahora nos queda justificar que merecia la pena el esfuerzo que hemos pedido para poder salir.

Memoria de Euskadi

José Félix Azurmendi

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ETA no está en la fundación de EGIN, lo fundan un hermano de Carlos Garaicoetxea y un Garmendia, que era un industrial. La iniciativa es popular, lo que pasa es que luego se va politizando y hay un enfrentamiento entre las gentes que podían tener influencia de ETAm y las de ETApm. En la fundación de EGIN está todo el mundo, es un proceso largo que permite que DEIA se les cuele en medio, por durar tanto. Pero el primer director de EGIN es Mariano Ferrer, que había sido jesuita y no es abertzale. Yo siempre le digo en broma: “Ay, Mariano que bien estás envejeciendo’, porque todo el mundo sabía que yo era abertzale y que él no lo era. Por tanto, EGIN tiene una evolución, porque en su origen no es así”.

El Análisis

EL SUEÑO DURÓ POCO

JF Lamata
El 29 de septiembre de 1977, en Hernani (Guipúzcoa), salió a la luz el primer número de Egin, un diario que aspiraba a ser la voz plural de Euskal Herria en la naciente democracia española. Aunque no logró ser el pionero vasco postfranquista—Deia lo adelantó en junio de 1976—, Egin representó un ambicioso intento de emular el modelo inicial de El País, es decir no un periódico controlado por una familia, como podía ser el ABC en Madrid o EL CORREO vasco en Bilbao, sino un periódico controlado por un grupo muy amplio y diverso de accionistas, de manera que el capital estuviera tan fraccionado que la dirección y su redacción pudiera tener autonomía dentro de los valores marcados, como fue en sus inicios EL PAÍS. Dentro ser un periódico vasquista, en su capital se pretendía reflejar el mismo equilibrio visto en las elecciones generales de junio de 1977 en el País Vasco, con accionistas que iban desde el hermano de Garaicoetxea hasta el industrial Garmendia. Figuras afines al PNV, afines a Euskadiko Ezkerra, afines a los socialistas y también afines a ETA encabezados por Xabier Galdeano. Bajo la dirección del jesuita Mariano Ferrer, un sacerdote obrerista radical pero contrario a la violencia de ETA, Egin prometía un periodismo comprometido con la identidad vasca, la justicia social y la información sin coacciones, en un contexto donde la Transición abría puertas a la libertad de expresión.
La historia mediática demostrará que un periódico con un capital fraccionado supone inestabilidad y no sobrevive y tanto EL PAÍS como EGIN renunciarán a su primer modelo y acabarán siendo periódicos con un capital homogéneo. Con la diferencia de que el capital de EL PAÍS acabará en las manos del empresario Polanco y el capital de Orain, la editora de EGIN, acabará en las garras de ETA.
J. F. Lamata