18 abril 2010

También es forzado a dimitir el diputado Jesús Merino

El ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, dimite como senador ante las acusaciones que hay sobre él por el ‘caso Gürtel’

Hechos

El 18.04.2010 D. Luis Bárcenas dimitió como senador del PP y D. Jesús Merino como diputado del PP al ser ambos imputados por si habían podido cometer los delitos de cohecho o fraude fiscal.

Lecturas

El 19 de abril de 2010 el tesorero del Partido Popular D. Luis Bárcenas Gutiérrez, que hace un año anuncio que abandonaría tal cargo al estar imputado por posible corrupción en el llamado ‘caso Gürtel’, formaliza su renuncia como senador, su último cargo público. Ese mismo día D. Jesús Merino Delgado renuncia a su acta de diputado del PP, él también está imputado en el caso Gürtel.

Sin que se haga público el PP da de alta a D. Luis Bárcenas Gutiérrez ese mismo 19 de abril de 2010 como empleado con rango de asesor y le sigue pagando el mismo salario que cuando era tesorero sin que quede claro cuáles son sus funciones para recibir tal remuneración.

JESÚS MERINO DELGADO, OTRO DIPUTADO DEL PP IMPLICADO EN EL CASO GÜRTEL.

jesus_merino El diputado del PP, D. Jesús Merino Delgado, también fue imputado por el ‘caso Gürtel’ investigado, al igual que el Sr. Bárcenas por si hubiera podido cometer cohecho y fraude fiscal.

19 Abril 2010

Una renuncia acertada

ABC (Director: Ángel Expósito)

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ABC informa hoy sobre la decisión del senador Luis Bárcenas y del diputado Jesús Merino de renunciar a sus respectivos escaños para dedicar todo su esfuerzo al legítimo ejercicio del derecho a defenderse en las causas que tienen pendientes. Culmina así el proceso de separación respecto del PP de dos políticos implicados en el «caso Gürtel», cuya permanencia en las respectivas Cámaras depende exclusivamente de su voluntad, ya que en nuestro sistema constitucional el titular del escaño es el representante elegido por los ciudadanos y no el partido político. Sea por voluntad propia o por inducción de los responsables de Génova, estamos ante la consecuencia lógica de la situación procesal de los afectados, de tal manera que la renuncia merece una valoración positiva. Bárcenas ha sido tesorero del PP, un puesto muy relevante en la estructura de cualquier partido y que se relaciona directamente con los hechos objeto de la investigación. El PSOE ha hecho bandera oportunista de una supuesta debilidad de Mariano Rajoy ante su antiguo colaborador, incluyendo insinuaciones malintencionadas y carentes de fundamento, cuya falsedad queda ahora en evidencia.
Por mucho que se empeñe la propaganda socialista, no hay ningún elemento en lo que se conoce del sumario Gürtel que mueva a pensar en una financiación irregular del PP, ni mucho menos existe una base sólida para plantear ante la opinión pública la imagen rigurosamente falsa de los populares como el partido de los «corruptos». La salida de Bárcenas y Merino supone un golpe para un argumentario del PSOE lleno de falacias. Bárcenas fue primero apartado de la tesorería y más tarde de la militancia, una reacción lógica desde el punto de vista político que se completa ahora con su renuncia al escaño, pero que nada prejuzga sobre su inocencia o culpabilidad. La presunción de inocencia rige para todos los ciudadanos, por mucho que ciertos portavoces del PSOE pretendan negarla cuando les conviene para extender una sospecha generalizada sobre la oposición. En todo caso, ésta es la mejor solución para todos, ya que el ejercicio de la función parlamentaria exige un tiempo y una libertad de acción que no es fácil de compaginar con el derecho a la defensa en un proceso tan complejo. Por ello, Esperanza Aguirre tiene toda la razón cuando exige sin rodeos a los tres diputados regionales implicados en el mismo «caso Gürtel» que dejen su puesto en la Asamblea de Madrid, aunque ya no pertenecen al Grupo Popular.

20 Abril 2010

Bárcenas por etapas

EL PAÍS (Director: Javier Moreno)

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Cuando lo que hay que hacer se hace a destiempo, casi siempre se hace mal. Es el caso de Luis Bárcenas, el ex tesorero del PP, que ha acabado renunciando a su última trinchera, la de su acta de senador, tras resistir la muy resistible presión de Rajoy, siempre más favorable a que las salidas sean voluntarias que efecto de su autoridad. Explicó Bárcenas ayer que renunciaba para dedicar todo su tiempo a defenderse. También anunció ayer su dimisión, en este caso como diputado, Jesús Merino, el otro parlamentario nacional implicado en elcaso Gürtel, por lo que el asunto pasa del Supremo al Tribunal Superior de Madrid, que instruye el grueso de la causa.

Por etapas ha ido abandonando Bárcenas sus posiciones de privilegio, ligadas a sus cargos internos o institucionales. En julio de 2009 presentó su renuncia «temporal» como tesorero del PP; el pasado día 8, tras el levantamiento del secreto sumarial, la elevó a definitiva, a la vez que ofreció su baja, también temporal, como militante; más recientemente renunció a que el partido siguiera pagando la minuta de su abogado, aunque inicialmente mantuvo su despacho en la sede. Ahora dimite como senador y anuncia que deja la política.

Ese largo itinerario, alentado por la pasividad de Rajoy, ha resultado inútil para los intereses de Bárcenas y contraproducente para el PP. Por una parte, ha reforzado la sospecha de que sólo el temor a que tirase de la manta (llevaba casi 30 años en la gestión de las cuentas del PP) explicaba ese trato favorable, discriminatorio respecto a otros imputados, por parte de Génova; por otra, ello ha provocado división interna entre los pasivos y los que incitaban a Rajoy a cortar cuanto antes con quien aparecía en el sumario como pieza clave en la introducción de la trama en el PP, y beneficiario de sus chanchullos.

Con ello, el discurso de Génova respecto al caso Gürtel ha quedado ridiculizado. Si no se trataba de una trama del PP, sino de unos aprovechados que actuaban contra el PP, ¿cómo es que el partido mantenía bajo protección, con despacho y defensa pagada, y sin exigirle la renuncia al acta, a uno de esos aprovechados? Y en esas condiciones, ¿cómo esquivar las sospechas de intento de tapar una posible financiación ilegal cuando el sumario revela que se pagaban con fondos públicos contratos muy beneficiosos para la trama, que ésta compensaba pagando a su vez actos y otros servicios del partido?

09 Abril 2010

Un político bomba

Carlos Dávila

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Poner a Bárcenas en las tinieblas exteriores no es como echar al conserje de la planta séptima de Génova 13, sede, ya lo saben, del Partido Popular. A Rajoy, que no es precisamente un killer, le tienen que haber subido la mínima poniéndole en la calle. Bárcenas, además, es el arca del PP, en el doble sentido, porque hasta ahora ha sido el jefe de la pasta, y porque guarda más secretos que la tumba de Fernández Campo. Bárcenas es un político-bomba, pero la ventaja que tiene Rajoy es que no es suicida. Eso va a salvar a bastantes. Puede, eso sí, gotear sus confidencias y ponerle la piel de gallina a más de uno. Rajoy ha conseguido agobiar a Bárenas, pero no ha logrado matarlo, o sea, despojarle del acta del Senado, lo cual asegura al presidente del PP una cierta tranquilidad aunque él la hubiera cambiado por el cese total.