31 enero 2009
El Fútbol Club Barcelona y Mediapro prohíben a TV3 emitir sus partidos de fútbol hasta que no pague los 30 millones que les debe
Hechos
Entre enero y abril de 2009 el Fútbol Club Barcelona no permitió a TV3 emitir sus partidos.
Lecturas
El FC Barcelona no dejará entrar a las cámaras de TV3 para retransmitir sus partidos hasta que ésta no avale los casi 30 millones que Audivisual Sport adeuda a la entidad azulgrana de la temporada pasada y de la que Televisió de Catalunya (TVC) es garante solidario.
Según han confirmado fuentes del club catalán, éste ha puesto como condición a TV3 que firme «un documento de reconocimiento de deuda» para que el FC Barcelona pueda cobrar esos 30 millones de una entidad bancaria, mientras el conflicto se resuelve en los tribunales.
Dicha contienda tiene su origen en la pasada temporada, cuando el Barça dejó entrar a las cámaras de TVC, contraviniendo los deseos de Audiovisual Sport que, como represalia, dejó de pagarle por la explotación de esos derechos televisivos.
Audiovisual Sport, empresa participada por TVC y Sogecable, había adquirido esos derechos de TV3, que en la operación de cesión se comprometió contractualmente a garantizar el pago de los mismos al Barça.
A la espera de que un juez dictamine quién debe hacerse cargo de esos casi 30 millones de euros -el FC Barcelona ha presentado una demanda contra TVC y Audiovisual Sport por este motivo- TV3 y el club siguen negociando un solución al conflicto.
La televisión pública catalana, que a su vez reclama contra Audiovisual Sport, quiere que sean los tribunales los que decidan. El FC Barcelona, en cambio, no desea esperar y exige que TV3 avale esa cantidad, para tapar una ‘agujero’ en las cuentas de 30 millones.
31 Enero 2009
El Barça y su entrevero con TV3
El Barça y TV3 son dos grandes instituciones catalanas que se han apoyado mutua y fervorosamente desde el nacimiento de la segunda. De todos es recordado que durante unos años TV3 pagó una parte importante de los contratos de imagen de los jugadores. (De hecho, Ronaldo no renovó, entre otras cosas, porque no veía claro eso y quería cobrar todo del club). Bueno, pues ahora han reñido. El Barça no permitió a TV3 dar el partido del jueves, nada menos que un clásico barcelonés (que resultó emocionantísimo) de cuartos de final de la Copa. Una riña que, como tantas, tiene como fondo el dinero.
El Barça ha incumplido contratos con Sogecable y ahora se encuentra con que tiene que pagar 57 millones de euros (que serán 84 cuando se contabilice la última temporada). Laporta pretende que se lo paguen entre Telefónica y TV3. A TV3 la mete porque figura como garante en otro pleito, que ni siquiera está resuelto, del Barça contra Audiovisual Sport. TV3 responde justamente eso, que es garante en otra cosa, que es otro pleito y que no está resuelto. Así que el Barça no va a tener su apoyo para hacer frente a este pago, que debe abonar sí o sí en menos de tres meses. Y esa es la verdad del cuento.
Incumplir contratos es divertido hasta que deja de serlo. Por eso siento curiosidad por lo de esta noche, el Numancia-Real Madrid, dos equipos pagados por Audiovisual Sport pero cuyo partido producirá Mediapro y se va a dar en abierto por La Sexta y siete autonómicas. Un caso más en esa guerra que se ha convertido en una especie de larga partida de ajedrez jurídica gracias al ingenio con que una de las partes lía y relía la madeja con el apoyo de la Liga, que ni pone ni quita rey, pero ayuda a su señor. Me pregunto, si todo acaba como pienso que debería acabar, de dónde saldrán las indemnizaciones.
01 Febrero 2009
Les pegan y lo celebran
Que virtuosa bondad la de TV-3. Imposible encontrar mayor resignación cristiana. El Barça le ha impedido entrar en el campo, le ha prohibido retransmitir el partido de Copa del Rey con el Espanyol, le exige que le pague 30 millones de euros –no está nada claro que esta deuda la tenga que pagar la teva— y encima Laporta ha mandado a sus jugadores que se arranquen el emblema de TV-3 de sus camisetas, como si fuera un logotipo apestado. ¡Ahhh! Y ante tan sonoro puñetazo, ante afrenta tan bestial, TV-3 reaccionó mandando a sus criaturas de Hora Q, esa misma noche, a que le dieran un cariñoso y entusiástico masaje al Barça. Disciplinado y obediente –cosa que le honra– Lluís Canut, micrófono en mano, se puso a retransmitir las imágenes más hermosas del partido, grabadas, o sea a toro pasado, para que tuviésemos una brizna de locución en catalán de lo que Laporta ofreció a Tele 5 para que lo diese en castellano. Y había que ver con qué entusiasmo celebraban los goles blaugrana. Llegó un momento en que el gran actor y notable perico Carles Canut, que también estaba, le tuvo que quitar el micro y ponerse también él, como un descosido, a celebrar los goles del Espanyol porque Lluís no los cantaba con la misma intensidad. ¡Ah! vapuleada y expulsada la Televisió de Catalunya por orden de Laporta, vitoreaba a sus verdugos y ponía la otra mejilla como enseñaba Jesús en el Sermón de la montaña. Hombre, llegados a este punto, cabe una posdata. Me consta que ni Mònica Terribas, directora de TV-3, ni Rosa Cullell, directora general de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, ni Albert Sáez, presidente del Consell de Govern de esta corporación, ninguno de los tres son aficionados a practicar el sadomasoquismo a cuatro patas. Por eso cabe rogarles desde aquí que hagan el favor de mantener la verticalidad. Esa dependencia esclavista que arrastra la gran televisión nacional de Catalunya –de titularidad pública– hacia este club de fútbol –gloriosa entidad, pero privada– ha desembocado finalmente en una relación enfermiza y sádica. Es triste, francamente, que por mendigar unas décimas que eleven el share tenga que ir TV-3 como iba el perrito de Pablo Porta, y que el radiofonista José María García retrató con tanto cachondeo hace años.