27 septiembre 1969
Murdoch ya poseía en Londres el popular semanario NEWS OF THE WORLD
El magnate de la prensa australiana, Rupert Murdoch, desembarca en Reino Unido comprando las publicaciones THE SUN y NEWS OF THE WORLD
Hechos
El 27.09.1969 se hizo público que Rupert Murdoch había comprado a la Internacional Publishing Corporation el periódico inglés THE SUN.
Lecturas
El empresario australiano Rupert Murdoch desembarca en el mercado de los medios de comunicación en el Reino Unido comprando el periódico The Sun y el semanario News of the World, ambos de formato tabloide y sensacionalista. Hasta ahora su ideario era progresista, dado que The Sun era el heredero del periódico de los laboristas y sindicalistas. La negociación fue realizada por la Internacional Publishing Corporation (IPC). Con ello Rupert Murdoch ha ganado el pulso a Robert Maxwell, que también había pujado por la compra de News of the World.
Robert Maxwell no se rendirá en su intento de montar un grupo mediático potente y en 1984 logrará hacerse con el Mirror.
El Análisis
La adquisición de los periódicos The Sun y News of the World por el joven editor australiano Rupert Murdoch constituye una de las noticias más importantes que ha conocido recientemente la prensa británica. La operación, cerrada tras imponerse a la oferta presentada por el empresario Robert Maxwell, introduce en Fleet Street a una figura que, pese a su relativa juventud, ya ha demostrado una notable agresividad empresarial. Heredero de un pequeño imperio periodístico australiano construido por su padre, Murdoch se ha ganado fama de editor combativo, atento a los gustos populares y dispuesto a desafiar las convenciones tradicionales de la prensa. Por su parte, News of the World es desde hace décadas uno de los semanarios más vendidos del Reino Unido, especializado en sucesos, escándalos y noticias de gran atractivo popular, mientras que The Sun, nacido como periódico de calidad moderada y orientación más tradicional, atraviesa dificultades económicas que hacían incierto su futuro.
La incógnita reside ahora en saber si Murdoch se limitará a administrar estas cabeceras o intentará transformarlas profundamente. Quienes conocen su trayectoria australiana apuestan por la segunda opción. Su filosofía empresarial parece basada en aumentar la circulación mediante contenidos más directos, populares y polémicos, aunque ello implique romper con ciertas tradiciones periodísticas. La derrota de Robert Maxwell en esta pugna no es un detalle menor: se enfrentaban dos concepciones distintas del negocio de la comunicación y ha vencido la más dinámica y arriesgada. Es pronto para saber qué consecuencias tendrá este cambio de propietario, pero resulta difícil imaginar que Murdoch haya cruzado medio mundo para mantener las cosas exactamente como estaban. Fleet Street recibe a un nuevo actor y es probable que, con el tiempo, descubra que no se trata de un editor más, sino de uno de esos empresarios decididos a cambiar las reglas del juego.
J. F.