11 mayo 1997
Pedro J. Ramírez busca así dar un aire 'centrista' a su periódico
EL MUNDO ficha de manera simultánea como columnistas al derechista Jiménez Losantos y al socialista Luis Solana
Hechos
El 11 mayo de 1997 el diario ABC y D. Federico Jiménez Losantos, pusieron fin a su colaboración (que mantenía de manera diaria desde 1986). El columnista pasó inmediatamente a ser columnista diario del periódico EL MUNDO.
18 Mayo 1997
Contra la misoginia
LA cosa se mueve. Normalmente todas las cosas se mueven, pero cada uno habla de la suya, que es la más importante. En los últimos días ha habido un movimiento en el periódico a raíz de la incorporación de Jiménez Losantos y Luis Solana, que sin pretenderlo se han convertido en el epicentro de la movida. El movimiento ha provocado corrimiento y el corrimiento, apartamiento. Ha sido desagradable, pero hubiera podido serlo más. La gente de los periódicos siempre está expuesta a sobresaltos. La semana pasada mi columna fue sustituida por un obituario y rápidamente corrí a tocar madera. Mal está que te desplacen los vivos, pero que lo hagan los muertos, aunque sean ilustres, es una horrible premonición. Una no se ha propuesto sobrevivir a nadie, salvo a los muertos, porque si los muertos te quitan el trabajo incluso después de la muerte, apaga y vámonos. Sin embargo, yo no quiero hablar de los muertos, que trae mala suerte y bastante desasosiego me dan por la noche cuando estoy a oscuras en la soledad del dormitorio. Quiero hablar de las mujeres. O sea, de las mujeres vivas. No de las reinas de corazones o de las que triunfan en la pasarela, tampoco de las que tejen la historia desde la cotidianidad o inspiran esos programas de televisión donde siempre hay un doctor Cabezas dispuesto a hacer chistes fáciles. Hablo de las mujeres que no están en ninguna parte porque se lo impide la misoginia del entorno. Volvemos a lo de siempre: el poder es masculino y mujeriego, pero misógino. Los hombres mandan, gritan, se cabrean y dan puñetazos sobre la mesa para imponer su exclusivo criterio. Las mujeres aplicamos una constancia sutil, una lucha deshabitada de presunciones. Las mujeres seremos listas, pero parecemos tontas. Si a un hombre le quitan una columna es capaz de escribir al presidente del Gobierno y montar una conspiración. Una mujer, en cambio, se traga el disgusto con orfidales, reniega de puertas para adentro y luego prosigue resignadamente su camino. Esto no es un grito panfletario, sino un ejercicio de profilaxis. Intento defenderme de los muertos que van y de los vivos que vienen. Aunque a lo mejor este artículo no ve la luz nunca. Todo hay que decirlo: mi director también es un poco misógino.
19 Mayo 2018
Playboy del mundo occidental
Javier Solana: empujado el telón de acero hacia adentro, más allá de donde lo pusieron Churchill y Truman. Rusia ha sido convencida por este seductor, este playboy del mundo ccidental (cito el título de una comedia de Synge, 1907), de que debía firmar el acuerdo de paz fría y que el viaje enemigo se instale en sus mismas fronteras. Tres de los doce países que fueron comunistas-soviéticos ingresarán en la OTAN. Los otros quizá se rusifiquen.
Los Solana, como se dice del cerdo – con perdón, mejorando lo presente: por un mal comparar – no tiene desperdicio. Creo que el director de este periódico en el que me incrusto, Jesús Ceberio, tiembla de preocupación al ver entrar en EL MUNDO, página de la izquierda, al neocolumnista Luis Solana; y en el de la derecha a Jiménez Losantos, despedido por Anson minutos antes de irse él mismo de ABC, qué disgusto el suyo, para ocupar el despacho de Telvisa, que disgusto el de Azcárraga junior, que se ha encontrado con esta herencia de su padre, con la que se ve mezclado en un turbio asunto gubernamental-judicial-periodístico en España. Esta incorporación de la alta inteligencia política, este feroz combate de Solana y Losantos podrá quizá hacer perder lectores a nuestra casa. ¡Se suman a gentes como Aurora Pavón / Pablo Sebastián, Javier Ortiz, Sinova! Un frente moderno, que derroche de talento. ¿Una maniobra de Cascos y Polanco?
Eduardo Haro Tecglen