18 mayo 1992
El nazi Josef Schwammberger condenado a cadena perpetua por crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial
Hechos
El 18.05.1992 Josef Schammberger fue condenado a Cadena Perpetua por complicidad en el asesinato de siete judíos en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial en la que era oficial de las SS.
Lecturas
El último gran juicio a un exnazi fue el de Ivan el Terrible en 1988.
El siguiente gran juicio por pasado nazi será el de Maurice Papón en Francia.
19 Mayo 1992
Cadena perpetua para el ex SS Josef Schwammberger
El famoso «cazanazis» Simon Wiesenthal le describió como «una bestia que no conoce la palabra piedad» y dijo que no tenía derecho «a morir en paz». Los deseos de Wiesenthal sobre el destino del ex comandante de las SS Josef Schwammberger se cumplieron, ayer, en Stuttgart. Un tribunal de la capital de Baden-Württenberg condenó a Schwammberger a cadena perpetua por el asesinato -con sus propias manos- de siete prisioneros en el KZ (campo de concentración) de Rozwadow, cerca de Cracovia, y por la contribuir a la muerte de otras 3.377 personas. Cincuenta años después de sus terribles actos -cometidos entre 1942 y 1945, «el peor sádico que uno pudiera imaginarse», según una testigo, va a desaparecer tras las rejas de una prisión, con 80 años y medio siglo de buena vida en Argentina, país que le extraditó a Alemania en mayo de 1990 y en el que no vivió precisamente escondido, sino con su verdadero nombre. Según el juez, Schwamberger -un padre ejemplar y un ciudadano correcto que se comportaba como un verdadero monstruo cuando vestía el uniforme- actuaba «guiado por el odio racial y poseído por una absoluta fidelidad a la autoridad». En el «ghetto A» de Przemysl, por ejemplo, creó un verdadero imperio del terror. A pesar de lo evidente de las imputaciones y de la razón que respalda al tribunal que le ha condenado «porque se lo debemos a las víctimas», este sumario -quizá el último de estas características- ha levantado innumerables protestas de ciudadanos que consideran que no tiene sentido seguir sentenciando a ancianos por pecados colectivos.
El Análisis
Todos los dictadores y genocidas tienen esbirros, soldados y matones que ejecutan sus órdenes con las que cometen sus atrocidades. Algunos genocidas logran morir en la campa y otros, en cambio, son derrocados y ejecutados por su sucesor, o sometidos a un juicio para responder en parte por sus crímenes. En el caso de la Alemania nazi el genocida Hitler y su principal verdugo Himmler se suicidaron impidiendo ser juzgados. Por lo que los pueblos que fueron víctimas su gobierno criminal no podían vengarse con él, así que decidieron ir a por todos los matones, sicarios y esbirros que pudiera haber durante décadas. Figuras como Simon Wiesenthal se especializaron en eso. Josef Schwammberger fue de esos tantos esbirros matones de las S. S. que participó como tantos otros centenares de alemanes los horrores ordenados por Hitler en el periodo 1941-1945. Ahora, 47 años después, Josef Schwammberger era un anciano decrépito que había intentado huir de su pasado y sin capacidad de hacer daño a nadie, pero Wiesenthal no quería que muriera libre: aquel anciano debía pagar por Hitler y Himmler y debía morir en prisión. Y así ocurrió. Aquel viejo murió entre rejas en 2004, una persecución que no merecieron sicarios de otros genocidas que si fueron ahorcados o ejecutados. ¿Fue justifica o venganza?
J. F. Lamata