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Ruiz Mateos permanece huído de España desde la intervención

El sindicalista de UGT, Justo Fernández Rodríguez, se reune con el prófugo Ruiz Mateos y asegura haber recibido ‘información comprometida’ de este sobre la banca

HECHOS

El 3 de enero de 1984 se hizo pública la reunión entre D. Justo Fernández y D. José María Ruiz Mateos.

03 Enero 1984

Justo Fernández-Ruiz Mateos

Javier Ayuso

Lo que nos faltaba por oír. El secretario general de la Federación de Banca de UGT, Justo Fernández, se entrevistará mañana en Londres con el ex presidente de Rumasa, José María Ruiz Mateos. Sí, sí. No es ninguna broma. El propio Ruiz Mateos le ha enviado el billete de avión. Un billete de ida y vuelta para el miércoles. Porque el sindicalista de la UGT no puede permitirse estar más de un día faltando al trabajo.

Con la reunión de mañana, el fundador del holding de la abeja consigue una de sus pretensiones desde su huida a Londres. Porque lleva cerca de nueve meses insistiendo a Justo Fernández para que se vean. Y es que Justo está jugando un papel importante en todo el tema Rumasa. No hay que olvidar que dos días antes de la expropiación, el ministro Boyer se entrevistó con él para plantearle de intervención del Gobierno en el caso y pedirle apoyo de los trabajadores del grupo. Cosa que aceptó el ugetista. Aunque a las pocas semanas cambiara de postura iniciando una ofensiva contra la posterior privatización de las empresas del grupo expropiado. Ahora parece que está más calmado. Quizá por eso, Ruiz Mateos ha vuelto a insistir por enésima vez. Y en esta ocasión ha aducido razones humanitarias para hacerse escuchar por alguien cercano al Gobierno.

Después de pensárselo mucho, Justo Fernández ha decidido coger el pasaporte y dirigirse al barrio londinense de Chelsea para escuchar al empresario ‘exiliado’. La decisión ha caído como una bomba en ciertos sectores del Gobierno. Sobre todo en La Moncloa. En concreto, Alfonso Guerra, que fue consultado por Justo, dijo que no debería ir. Llegó a explicar a su colega de UGT que con ello caería en la trampa y que Ruiz Mateos pretendía comprarle. O, mejor dicho, vender la imagen de que le fuera a ver a Londres el primer mandatario de los trabajadores de Banca de este país. A pesar de todo, el ugetista se ha mantenido firme en sus trece. Aunque no pensaba darle ninguna publicidad al tema. Por lo menos en un primer momento.

Mientras tanto, los administradores públicos del grupo Rumasa siguen adelante con su trabajo. Las ofertas de compra van en aumento y no sería de extrañar que muy pronto tuviéramos noticia de las primeras operaciones de venta. Se sigue hablando que los champanes serán los primeros en salir de la tutela del Estado. Sin embargo, hasta el 31 de enero no se cierra el plazo de presentación de propuestas para un buen grupo de empresas del grupo. Será a partir de entonces cuando se produzca la avalancha de ventas. Aunque no a precios de saldo, como se podría pensar. El Gobierno tiene decidido vender a buen precio. O, por lo menos, a una cantidad real. No quieren que la operación expropiatoria cueste más todavía. Y la única fórmula es ajustar al máximo condiciones de venta de las sociedades que vayan a volver a manos privadas. Porque a estas alturas ya nadie cree que todas las empresas de Rumasa puedan ser vendidas. Algunas de ellas permanecerán bajo la tutela pública y otras – las menos – desaparecerán.

Javier Ayuso

09 Enero 1984

Justo-Rumasa

Federico Jiménez Losantos

Si no vuelve a intentar pasar la frontera con el pasaporte de su señora, esta semana tendrá lugar el encuentro en Londres entre Ruiz Mateos y el líder ugetista Justo Fernández, que, tras pedir la nacionalización de la Banca, vuela a encontrarse con el señor de las abejas ¿y para qué?.

Lo que Ruiz Mateos ha estado intentando hacer desde la expropiación es, pura y llanamente, intoxicar. Cuando los semanarios y diarios democráticos dejaron de publicar sus denuncias contra todo banquero viviente, don José María se acogió a la ‘independencia’ – creo que la llamó así – de EL ALCÁZAR para proclamarse ‘el Alfonso Armada de la economía española’. Ya no le quedaban más que el EGIN… y Justo Fernández.

Este demagogo canario – a quien le debemos las dos semanas de huelga de Banca del año pasado, entre otras actuaciones lamentables – piensa que Ruiz Mateos puede contarle muchos chismes que podrá usar en sus próximas algaradas, y allá que se va, a por jerez de garrafa. En cualquier sindicato de un país democrático, si un líder se va al extranjero a buscar las interesadas intoxicaciones de un fugitivo de la justicia, lo cesarían de inmediato. Y no digamos si perteneciera al partido del Gobierno. Es que lo crujían.

Aquí no. Aquí se sabe que para lo único que Ruiz Mateos puede querer a ‘Escaso’ Fernández es para usarlo como altavoz. ¿Contra quién? Contra una persona fundamentalmente: Boyer, cuyas relaciones con los banqueros no son ahora muy fluidas. ¿Y cómo permite esto el amigo y protector de Justo, don Alfonso Guerra? No sólo lo permite, sino que lo ampara. Porque, en definitivo, el enemigo actual de Ruiz Mateos es su rival en el Gabinete. Esta es la clave de un escándalo político que trasciende la anécdota. Alguna vez tendrá que escoger el PSOE entre ser el partido del Gobierno o el partido de Justo Fernández.

12 Enero 1984

El show de Justo Fernández

DIARIO16 (Director: Pedro J. Ramírez)

Cuando el ex presidente de Rumasa, José María Ruiz Mateos, había agotado su crédito periodístico en todas las publicaciones del país, cuando sus repetidos dislates lo habían convertido, además de en un fugitivo de la justicia, en un fabulador fracasado, hete aquí que el dirigente de Banca que con más entusiasmo aplaudió la expropiación de Rumasa se dirige a Londres a rendir pleitesía a su antiguo demonio – desairando de paso a la justicia española y legitimando el ‘exilio’ de Ruiz Mateos – y vuelve, halagado en su insaciable vanidad, declarando que la expropiación de Rumasa estuvo muy mal.

Si no fuera porque el crédito político de Justo Fernández está todavía por debajo del de Ruiz Mateos, sus declaraciones en Barajas anunciando que tenía en su poder documentos tan terribles que su publicación ocasionaría un golpe de Estado hubieran causado una auténtica conmoción. Viniendo de donde vienen y dichas por quien las dice, hay que concederles la misma atención que las imputaciones injuriosas a prominentes hombres de la Banca española, es decir: ninguna.

Sería conveniente, sin embargo, que los papeles secretísimos que Justo fueran puestos en conocimiento de la justicia, que probablemente habrá de mantener también las demandas o querellas de algunos hombres públicamente puestos en la picota por ese impresentable demagogo que no merece, desde luego, pertenecer a un sindicato responsable y serio como UGT. Y hay que censurar que el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, que se entrevistó antes del viaje con Justo Fernández, no pusiera el empeño necesario en disuadirle de hacerlo. Es lamentable que no se le eviten al Gobierno y al país espectáculos como el último de Justo Fernández, pudiendo hacerlo.

23 Enero 1984

Justo

Manuel Vázquez Montalbán

Ruiz-Mateos nos observa desde Londres, como el capitán Nemo observaba a Ciro Smith y sus compañeros en su desorientado ir y venir por La isla misteriosa. El ojo de Ruiz-Mateos va buscando las contradicciones del Gobierno y ha descubierto que la UGT permanece en un estado ambiguo en su relación con el poder político: entre la solidaridad crítica y el cabreo clasista. Y en el friso de las actitudes tan solidarias como cabreadas, destaca la musculatura airada de Justo Fernández, líder de la UGT bancaria, el único líder socialista que se deja hacer fotografías con un cartel de Largo Caballero al fondo.El asesor semiótico de Ruiz-Mateos le hizo una lectura del sistema de señales que emiten Justo Fernández y su cartel de Largo Caballero y terminó su indagación con un veredicto: he aquí el eslabón débil en la cadena umbilical que une el Gobierno con UGT. El líder sindical volvió de Londres con los bolsillos llenos de información desestabilizadora y una de tres: o se la guarda bajo su propia responsabilidad, o la oculta bajo la responsabilidad del Gobierno, o la hace pública y que cada golfo se busque su abogado.

Si el viaje hubiera sido secreto, la información obtenida por Justo Fernández habría podido ser silencíada, pero el viaje ha sido una sonada inversión publicitaria de Ruiz-Mateos y Justo Fernández, el uno en busca del centro de atención de la España extramuros, y el otro, del centro de atención de la España intramuros. Que esa información pase exclusivamente a los arsenales dialécticos de UGT para cuando haya que negociar convenios de banca es un exceso corporativista inaceptable. El dinero es hoy día en España un bien tan escaso como el agua, el trabajo o el Vega Sicilia, y todos, como clientes bancarios, tenemos derecho a saber con quién nos jugamos los cuartos.

Es posible que las revelaciones de Ruiz-Mateos sean o tan esotéricas como las de la Virgen de Fátima o tan falsas como las supuestas memorias de Hitler. Pero sería injusto que Ruiz-Mateos se hubiera llevado al huerto sólo a Justo Fernández. Todos queremos ir al huerto con Ruiz-Mateos, como a todos nos hubiera gustado que se nos hubiera aparecido la Virgen de Fátima.

24 Mayo 1984

Aguijón

DIARIO16 (Director: Pedro J. Ramírez)

Aguijón sin guantes para JUsto Fernández, el estrafalario líder de UGT de Banca, que a raíz del caso Banca Catalana le ha faltado tiempo para acudir a los medios de comunicación para criticar a los ‘ladrones de guante blanco’. Lo de este caballero, escudero no hace mucho de Ruiz Mateos, empieza a ser de juzgado de guardia.

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