7 septiembre 1873

Emilio Castelar Ripoll, cuarto presidente de la I República de una España incapaz de mantener estabilidad alguna

Hechos

El 7.09.1873 D. Emilio Castelar asumió la Jefatura del Estado en España.

Lecturas

El 7 de septiembre de 1873 D. Emilio Castelar Ripoll asume la jefatura del Estado de España como presidente del poder ejecutivo de la República española en sustitución de D. Nicolás Salmerón Alonso, que llevaba en el cargo desde julio de 1873.

Su gobierno durará hasta enero de 1874. 

El Análisis

Salmerón cae por conciencia, Castelar sube por necesidad

JF Lamata

España continúa su peculiar tradición de presidentes efímeros como si fueran modas de temporada. El señor don Nicolás Salmerón, hombre íntegro y de principios tan firmes como su carácter mesurado, ha presentado su dimisión tras negarse a firmar sentencias de muerte contra sublevados militares. Una decisión noble, sí, pero que en este país se interpreta casi como una invitación al caos. España, con más pólvora que paciencia, no da tregua a quienes creen que se puede gobernar con la ética por delante.

Le sustituye ahora don Emilio Castelar, tribuno elocuente y quizás el más realista entre los soñadores que ha producido esta Primera República. Castelar no viene con planes de utopía, sino con la voluntad de imponer orden —aunque tenga que hacerlo a bayoneta calada. Su república ya no es federal ni unitaria: es una improvisación armada de decretos de excepción, con un tono de dictadura que se presenta como «temporal». Como siempre.

Y sin embargo, hasta sus adversarios admiten que si alguien puede evitar el hundimiento inmediato, es él. Habla con elocuencia, actúa con decisión, y parece el único consciente de que la anarquía en curso acabará por hacer añorar no ya a los reyes, sino a los tiranos. España, hoy por hoy, no quiere libertad: quiere orden. Y Castelar lo sabe.

J. F. Lamata