19 junio 1983
La familia Garrigues implora ayuda al Gobierno socialista para que no vaya a prisión
Estalla el escándalo del Banco de Levante: se estudian cargos contra José Miguel Garrigues Walker
Hechos
En junio de 1983 los medios del Grupo Zeta hicieron público que se estudiaban cargos contra el ex Presidente del Banco de Levante, D. José Miguel Garrigues Walker.
Lecturas

D. José Miguel Garrigues Walker, ex Presidente del Banco de Levante, accionista y miembro del consejo de administración de la Cadena SER. Él era el principal señalado por el hundimiento del Banco de Levante.
D. Antonio Garrigues Díaz Cañavate, ex ministro, ex embajador y Presidente de la Cadena SER, realizó gestiones ante el Vicepresidente del Gobierno, D. Alfonso Guerra, para evitar el procesamiento de su hijo José Miguel.
A D. Antonio Garrigues Walker, presidente del Partido Demócrata Liberal, el escándalo del banco de su hermano le pilló en el momento en que intentaba montar la ‘Operación Roca’ junto a D. Miquel Roca (lo que luego sería el Partido Reformista Democrático).
02 Junio 1983
Un Garrigues puede ir a la cárcel
José Miguel Garrigues Walker, expresidente del Banco de Levante y hermano del líder liberal Antonio Garrigues Walker, puede ser procesado e ingresar en prisión en base a una querella criminal que le acusa de falsedad mercantil, estafa y apropiación indebida. Esta primicia que publica TIEMPO esta semana, se basa en una denuncia presentada por el actual Consejo de Administración del Banco de Levante, nombrado en su día por el Fondo de Garantía de Depósitos.
La denuncia ha sido trasladada por el Juzgado de Instrucción número 5d de Madrid, en trámite de consulta, a la Fiscalía General del Estado, y afecta no sólo a Garrigues, sino a los ex administradores del banco José Antonio Madruga, Ildefonso Santos, Alfredo Matias, Antonio Reneses, Alberto Echaverri y la empresa Liga Financiera S. A., representada por Manuel Núñez Ferradal.
Garrigues reconocer errores
El futuro de las acciones judiciales depende de lo que decidan los tribunales y de la postura que adopte ante este affaire el fiscal general del Estado, Luis Burón Barba, seún encuentre o no indicios racionales de criminalidad. Por su parte, José Miguel Garrigues reconoce que pudo cometer errores en la gestión del Banco de Levante, pero piensa que no existen motivos para el procesamiento.
El semanario TIEMPO ha accedido también a un informe elaborado para el citado Fondo sobre la situación real del banco. A pesar de que aún no ha concluido la realización del citado expediente. TIEMPO ha reunido datos que permiten comparar alguna de las actuaciones de los ex administradores y a las del grupo Rumasa, las cuales fueron puestas de manifiesto tras la expropiación del holding. La diferencia estaría únicamente en las cantidades. Mientras en Rumasa se barajaban cifras de hasta 500.000 millones de pesetas, en el caso del Banco de Levante serían de unos 30.000 millones.
Irregularidades
En ambos casos el problema es el criterio de valoración de activos de empresas cuyas acciones adquiría el banco a un precio muy superior a su valor real.
Entre el paquete de irregularidades con que se encontró el Fondo de Garantía de Depósitos al hacerse cargo de la entidad se encontraban 821,7 millones de pesetas en intereses que el banco contabilizó cuando aún estaban pendientes de vencimiento. Otros diez millones fueron contabilizados en concepto de comisiones basadas en operaciones inexistentes. Varios ajustes relativos a costes y gastos de diversos conceptos tuvieron que ser realizados por el Fondo, ya que se observó una disminución en el patrimonio de 4.364,6 millones de pesetas. A 30 de septiembre de 1982 había que añadir 680,7 millones de saldo deudor con lo que el total de pérdidas subían a 5045,3 millones de pesetas.
Fusión en 1981
El actual Banco de Levante surgió de la fusión de la antigua entidad con el Nuevo Banco en 1981, mediante la absorción de este último. El control de Levante estaba en manos de siete empresas, que poseían cerca del 60% de las acciones. Estas empresa están vinculadas, en su mayor parte, a la familia Garrigues. Desarrollo Industrial de Levante, Liga Financiera, Grupo Alcalá, Financiera de Inversión Mobiliaria, Extremeña de Promociones, Panorama de Desarrollo Industrial y Empresas Reunidas Aragonesas.
Los rumores sobre la mala situación bancaria del banco planearon sobre los círculos económicos del país durante los primeros meses de 1982. En agosto se habló de una probable unión de los bancos Zaragozano y Levante, que no cristalizó. Tras la suspensión de las acciones en su cotización de Bolsa, en octubre del pasado año se hizo cargo al Fondo de Garantía de Depósitos del control y gestión de la entidad.
El Análisis
Cuando Antonio Garrigues Walker lucha por convertir su opción política, en el Partido Reformista Democrático (PRD) en la heredera de la UCD, su familia salía a la palestra y no precisamente por algo positivo. Tanto los negocios Juan Garrigues Walker como ahora los de José Miguel Garrigues Walker estaban envueltos en polémicas.
Pero no era en el terreno político donde más sacudía el escándalo del Banco de Levante, era en el mediático. José Miguel Garrigues era el factotum de la composición accionarial de la Cadena SER, la primera cadena de emisoras de radio privada de España. Un escándalo hacía que la familia Garrigues quedará en las manos del Gobierno para evitar un final carcelario. Una situación excepcional para que un empresario que contara con el visto bueno del Gobierno se hiciera con el control de la SER. Y ese alguien sería Jesús Polanco.
J. F. Lamata