26 marzo 1971

La URSS apoya a los partidarios de Mujibur-Rahman

Guerra en Pakistán por la independencia de Bangladesh con participación del ejército de la India

Hechos

El 26 de marzo de 1971 se proclamó la independencia de Bangladesh con territorios que hasta ese momento formaban parte de Pakistán.

Lecturas

Cuando Pakistán Oriental se separó en 1971 de la parte occidental del país estalló una sangrienta Guerra Civil en la que miles de personas perdieron la vida. La intervención de tropas indias condujo a la división de Pakistán y a la fundación del estado de Bangladesh. 

Con la retirada británica del subcontinente indio, la creación de la Unión India y la fundación del estado de Pakistán, se inició en 1947 el conflicto paquistaní. El nuevo estado estaba formado por Pakistán occidental, territorialmente mayor, y Pakistán Oriental, con mayor densidad de población. Los políticos de Pakistán oriental pronto se sintieron marginados por el gobierno de Islamabad.

Ya en 1954, el deseo de independencia de la parte oriental del país produjo los primeros disturbios sangrientos. El presidente paquistaní Iskander Mirza derogó cuatro años más tarde la Constitución e impuso el estado de excepción en todo el país. Aunque la nueva Constitución de 1968 tenía más en cuenta los intereses de Pakistán Oriental, el conflicto no se detuvo. En marzo de 1971 el líder de la liga Awami de Pakistán Oriental proclamó la República Popular Libre de Bangladesh, independiente de Pakistán. El gobierno central de Islamabad se apresuró a imponer la ley marcial sobre la zona sublevada y a prohibid la liga Awami.

La consecuencia fue el estallido de duros combates entre tropas rebeldes y gubernamentales. Miles de personas perdieron la vida y millones de paquistaníes huyeron a la India, que soportó una creciente presión económica a causa de la masiva afluencia de refugiados del país vecino. Por este motivo, a finales de 1971 la India entró en el conflicto, aunque había anunciado que pretendía resolver el problema de los refugiado por medios pacíficos. El Gobierno indio proclamó el estado de excepción mientras que Pakistán ordenaba la movilización de sus tropas. Finalmente ‘por razones de defensa’ las tropas indias entraron en Pakistán oriental.

Las acciones bélicas que se iniciaron en la zona oriental paquistaní, pronto afectaron también a la frontera común occidental. Las unidades indias no tardaron en controlar el Pakistán Oriental, y al cabo de dos semanas se produjo la capitulación incondicional del ejército paquistaní.

No fue hasta ese momento, una vez hubieron cesado las hostilidades, que el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) dictó una resolución sobre el conflicto entre la India y Pakistán. Esta tardía reacción debía achacarse a la postura de las grandes potencias frente a esa guerra. La Unión Soviética apoyaba a la India, con el suministro de tanques, mientras que Estados Unidos y la República Popular China se mostraron claramente pro-paquistaníes.

Tras la victoria india, Pakistán se hallaba al borde de la división. En enero de 1972 el dirigente bengalí, el jeque Mujibur-Rahman, que acababa de ser liberado por las tropas indias, proclamó la separación definitiva del Pakistán oriental y en noviembre se declaró un estado independiente con el nombre de Bangladesh. El nuevo Estado recibió ayuda de la URSS y de la India para su construcción.

Mujibur Rahman  morirá asesinado en agosto de 1975

El Análisis

La independencia de Bangladesh, la escisión de la escisión

JF Lamata

El 26 de marzo de 1971 se proclamó la independencia de Bangladesh, un territorio que hasta ese momento formaba parte de Pakistán bajo el nombre de Pakistán Oriental. Fue el inicio de una de las guerras más cruentas del final del siglo XX, y la confirmación de una paradoja histórica: Pakistán, nacido en 1947 de la partición de la India para reunir a los musulmanes bajo un mismo Estado, sufría apenas veinticuatro años después su propia partición, víctima de la imposibilidad de sostener bajo una misma bandera a dos pueblos separados por miles de kilómetros, lenguas, culturas y aspiraciones diferentes.

La figura central de aquel proceso fue Sheikh Mujibur Rahman, líder de la Liga Awami, que había arrasado en las elecciones generales de 1970 con un programa centrado en la autonomía de Pakistán Oriental. La negativa del Gobierno de Islamabad a reconocer su victoria desencadenó un movimiento independentista que pronto fue respondido con una represión brutal. El Ejército pakistaní lanzó en marzo de 1971 la llamada Operación Searchlight, una campaña de violencia sistemática contra la población bengalí que provocó una catástrofe humanitaria con cientos de miles de muertos y millones de refugiados huyendo a la vecina India.

La guerra de liberación de Bangladesh no tardó en internacionalizarse. India, gobernada por Indira Gandhi, apoyó de forma decidida a los independentistas, tanto por razones humanitarias como por el enorme peso que suponían los refugiados en su territorio. La Unión Soviética, en plena Guerra Fría, se alineó con Nueva Delhi y con los nacionalistas bengalíes, mientras que Estados Unidos y China ofrecieron un respaldo diplomático, aunque ambiguo, al régimen pakistaní de Yahya Khan. La entrada de las tropas indias en diciembre de 1971 resultó decisiva: en apenas dos semanas, el Ejército pakistaní se rindió en Dacca y Bangladesh emergió como nuevo Estado.

El nacimiento de Bangladesh, sin embargo, no trajo automáticamente libertad ni prosperidad. Mujibur Rahman, aclamado como padre de la patria, asumió el poder, pero pronto instauró un sistema de partido único, convirtiéndose en dictador y dejando tras de sí un legado ambivalente: símbolo de independencia, pero también de autoritarismo. El país iniciaba su andadura marcado por la pobreza extrema, la inestabilidad política y la memoria de una guerra devastadora.

La historia guarda aquí una ironía cruel: Pakistán había nacido en 1947 como consecuencia de una escisión traumática de la India; en 1971, fue el propio Pakistán el que se desgarró en dos, incapaz de articular una identidad común entre sus dos alas, la occidental y la oriental, separadas no sólo por kilómetros, sino por una visión distinta de lo que significaba la nación.

J. F. Lamata