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El diario EL PAÍS calificó el reportaje como ‘terrorismo televisivo’

Indignación en Alianza Popular por un reportaje de TVE contra Fraga en el telediario de Sopena, autorizado por Calviño

HECHOS

  • El 19 de junio de 1985 en el telediario de las 9:00 de La 1 de TVE incluyó un reportaje de 4 minutos sobre la etapa en que el líder de Alianza Popular, Manuel Fraga. fue ministro de la Gobernación durante seis meses en el periodo 1975-1976. Alianza Popular protestó por aquella misión.

Como presidente de Alianza Popular y líder de Coalición Popular, Manuel Fraga era el líder de la oposición al Gobierno de Felipe González (PSOE), Gobierno que al tener mayoría absoluta en el Congreso, tenía el control sobre Radio Televisión Española (RTVE) y los telediarios. Era al Gobierno de Felipe González y Alfonso Guerra, el que había nombrado director general de RTVE a José María Calviño y era José María Calviño el que había nombrado a Enric Sopena director de los Servicios Informativos de TVE.

En aquel momento el terrorismo atacaba brutalmente en toda España y era tristemente célebre el ‘comando Madrid’ (liderado por asesinos como Iñaki de Juana y Antón Troitiño a las órdenes de Santi Potros). Manuel Fraga culpó al Gobierno de ‘debilidad’ y afirmó que si él fuera presidente del Gobierno acabaría con el terrorismo en seis meses.

En respuesta de eso, el director de los Informativos, Enric Sopena, emitió en el telediario de las 21:00 del día 19 de junio de 1985 un reportaje recordando que Manuel Fraga había estado en el Gobierno durante seis meses en 1976 y no había conseguido acabar con el terrorismo, precisamente: en esta etapa se produjeron tragedias como las de Vitoria (huelguistas asesinados a tiros por la policía) o Montejurra (carlistas asesinados por ultras). La locución del reportaje decía literalmente: “En ese periodo fueron aplastadas sin contemplaciones las manifestaciones proamnistía y en favor de las libertades públicas”. El reportaje también recordó la frase que se atribuyó en aquella época a Fraga titulado ‘la calle es mía’. En resumen, que se daba la peculiar circunstancia de que el Telediario de la única televisión existente en aquel momento, TVE, se convertía en portavoz del Gobierno para replicar al líder de la oposición. Los dirigentes de Alianza Popular expresaron su protesta y sus representantes en el consejo de RTVE dimitieron en señal de protesta.

Pese a ello, Enric Sopena, en declaraciones a EL PAÍS dejó claro lo satisfecho que estaba de su reportaje:

‘El reportaje era periodísticamente oportuno e impecable, toda vez que Manuel Fraga, había dicho, en tres días consecutivos, que tenía la fórmula para acabar con el terrorismo en seis meses. Nosotros hemos contrastado esta afirmación con lo que Manuel Fraga realizó durante los casi siete meses en que fue ministro de Gobernación, en el ejercicio de su cargo. Entiendo que el Grupo Popular proteste y que se produzcan dimisiones porque el reportaje no sea de su agrado. (…) Es posible que estas informaciones sorprendan porque todavía estamos acostumbrados a un periodismo de estereotipos. Hemos de intentar hacer periodismo libre y creo que desde el punto de vista periodístico el reportaje era impecable”.

A pesar de que EL PAÍS estaba constantemente acusado de ser el diario ‘gubernamental’ (pro-PSOE), el diario – dirigido por Juan Luis Cebrián, cuyo editorialista era Javier Pradera, publicó un editorial contra el Gobierno socialista, al que acusó de estar detrás de la actitud de Enric Sopena.

21 Junio 1985

TERRORISMO TELEVISIVO

Editorial (Director: Juan Luis Cebrián)

La emisión en la noche del miércoles, en el telediario de más audiencia, de un reportaje retrospectivo sobre la actuación de Manuel Fraga en su época de ministro de la Gobernación del Gabinete Arias fue una demostración más de los niveles de manipulación, falta de profesionalidad, ausencia de respeto a los ciudadanos, sumisión al poder político e incapacidad de gestión que la televisión oficial ofrece a diario. Porque ese reportaje no conculcó sólo -ni principalmente- los derechos del líder de la oposición, sino también la dignidad de todos los ciudadanos. La declaración de Manuel Fraga de que acabaría con el terrorismo en seis meses si fuese presidente del Gobierno es tan absurda que ni siquiera resulta irresponsable: demuestra simplemente la incapacidad actual de este viejo corredor de fondo de la política española, que ya no sabe a qué recurrir para ocultar su falta de ideas. Por lo demás, la promesa de estados de excepción a gogó constituye la mejor garantía para los socialistas de que la derecha presidida por Fraga no es una alternativa de poder. Pero el líder de Alianza Popular tiene pleno derecho a decir estas cosas, por torpes, burdas y lamentables que resulten, sin sufrir la agresión unilateral de un medio que presumiblemente debe ser de todos.

No hemos visto todavía a los telediarios comparar las promesas realizadas hace tres años por Felipe González sobre la OTAN con sus actuales pronunciamientos sobre la Alianza Atlántica. No hemos visto a la televisión gubernamental recordar qué decía el programa electoral del PSOE sobre un problema concreto cada vez que el Gobierno hace exactamente lo contrario de lo prometido por los socialistas hace dos años y medio. Hay hemeroteca suficiente en TVE sobre los aspavientos pasados de los actuales gobernantes. Pero nadie recuerda en los telediarios que los mismos socialistas que convocaron en 1977 un pleno de las Cortes por un empujón dado por la policía de Santander a un diputado del PSOE callan ahora ante las denuncias de malos tratos o se niegan a investigar las acusaciones de espionaje policial sobre los partidos. No estamos solicitando el imposible de que lo hagan. Pedimos únicamente que la televisión pública no se convierta en un patio de monipodio; que los telediarios no se dirijan con el exclusivo ánimo de halagar a la Moncloa (por más que así sólo logren perjudicarla); que la información no se manipule; que Televisión Española no sea de un partido (ya lo fue de UCD, y menos que hoy lo es del PSOE, y recuérdese de qué les sirvió a los centristas), y que los profesionales de la información se respeten a sí mismos. Para conseguirlo deben empezar por aceptar que no es lo mismo un medio de propiedad estatal que un medio privado; que no es lo mismo un medio institucional que una radio libre; que no es lo mismo una televisión que un periódico o una revista, y que no se puede pretender ganar credibilidad informativa a base de hacer propaganda de partido y de poner chicas guapas a leer noticias que no comprenden.

Por lo demás, está claro que Fraga no acabaría con el terrorismo ni en seis meses, ni en seis años, ni en seis lustros. Pero si el Gobierno socialista no acaba con el terrorismo informativo en los medios públicos, habrá que suponer entonces que da órdenes para practicarlo. Muchos ciudadanos demócratas, progresistas y liberales, que consideran justificadamente a Manuel Fraga como el emblema de la reacción, se sintieron la otra noche, sin embargo, tan agredidos en su dignidad por Televisión Española como el líder de Alianza Popular. Ocho años después de las primeras elecciones democráticas, en la fecha de incorporación a la Europa de Occidente, Televisión Española ha vuelto a rendir homenaje a las prácticas totalitarias de una propaganda que no desprestigia al adversario al que directamente ataca sino al gobernante al que indirectamente adula.

21 Junio 1985

FRAGA, ETA y TVE

Federico Jiménez Losantos

La próxima vez que Felipe González pida responsabilidad y restricciones a los medios de comunicación habrá que responderle que controle él primero su televisión privada – la que pagamos todos -. Porque cosas como la campaña emprendida por TVE contra Fraga tras su desafortunada, aunque legítima proclama electoral de los ‘seis meses y un día’ para acabar con ETA, convierten un servicio público en una empresa de publicidad partidista. La representante de AP en el consejo de administración de TVE ha dimitido con toda la razón, porque la peliculita informe del telediario del 19 fue de antología.

La imagen de Fraga siendo ministro de Gobernación consistió en tres bloques: policías golpeando a manifestantes que pedían libertad, fotos de asesinados por ETA, sucesos de Vitoria y Montejurra y expresivas imágenes de grupos fascistas por la calle. El toque genial fue sacar a Cherid en Montejurra, vinculando así, subliminalmente, a Fraga con el GAL. Todo fue muy sutil, pero la impresión que creaba – al menos en mí – era que la fórmula de Fraga contra ETA sería una mezcla de brutalidad policial y terrorismo parapolicial

Los esforzados Calviños se han pasado para satisfacer a su jefe Guerra. Olvidan que en el debate sobre las fuerzas de seguridad en el País Vasco, fraguistas y socialistas votaron juntos pero, lo más importante, aun así quedaron en minoría. En la lucha contra ETA tanto Gobierno como oposición deben actuar juntos, y sin felonías que sólo benefician a los terroristas y a su estrategia. Los propagandistas de TVE deben saber que para Herri Batasuna, Fraga y Barrionuevo son perfectamente intercambiables. Pero si TVE nos convence de que el enemigo de la democracia es Fraga y no ETA, no hay más que hablar.

Federico Jiménez Losantos

El Análisis

¿DEBE TVE REPLICAR AL JEFE DE LA OPOSICIÓN?

JF Lamata

¿Era verdad que el Sr. Fraga había sido ministro e Interior, cuando este ministerio se llamaba Gobernación? Lo era. ¿Y que en ese momento no había sido capaz de acabar con el terrorismo? También. Montejurra y Vitoria también dos tristes realidades que el político gallego tuvo que arrastrar para el resto de su vida.

Por tanto TVE no dijo ninguna mentira. Lo original es que TVE estaba replicando al Sr. Fraga. El líder de la oposición había dicho que si él estuviera en el Gobierno acabaría con el terrorismo y en vez de salir D. Alfonso Guerra a recordarle que ya había estado en el Gobierno sin conseguirlo, quien replicó fue TVE, los informativos del Sr. Sopena con el visto bueno del Sr. Calviño. Aquel día ambos hicieron un gran favor a aquellos que les presentaban como propagandistas del Gobierno socialista.

J. F. Lamata

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