15 febrero 1942

Japón conquista Singapur asestando una dura derrota a los aliados en Asia en el marco de la Segunda Guerra Mundial

Hechos

El 15 de febrero de 1942 Singapur quedó integrado en El Imperio del Sol.

Lecturas

Japón ya había ocupado Hong Kong. 

Este 15 de febrero de 1941 las tropas japonesas han entrado en Singapur donde recibieron la rendición incondicional de la guarnición británica al mismo tiempo que otras unidades niponas invadían Sumatra, evacuada en las primeras horas de la mañana por los británicos.

Para el presidente del Consejo japonés, general Hideki Tojo, la conquista de Singapur permitirá al ejército imperial apoderarse, sucesivamente, de Birmania, la parte de China aún no sometida, las Indias británicas y neerlandesas, Australia y Nueva Zelanda. Las autoridades japonesas anunciaron su intención de cambiar el nombre de Singapur que pasará a llamarse Shonun (la luz del Sur).

En el marco de la guerra relámpago que los japoneses llevan a cabo para extender su dominio por todo el sureste del Pacífico, las tropas niponas acaban de infligir una severa derrota a la flota aliada destacada en el mar de Java y que estaba compuesta por 6 cruceros, un pequeño portaaviones y 12 destructores. Esta flota fue hundida en su totalidad, lo que significa que Indonesia ha quedado abierta al avance japonés, sin que los aliados puedan ofrecer una resistencia seria.

En este episodio bélico, la aviación japonesa se ha mostrado como un arma decisiva. Sin embargo los aliados no parecen dispuestos a darse por vencidos, como muestra el ataque aéreo llevado a cabo por la aviación nortamericana contra la isla de Wake. A fin de reorganizar sus fuerzas y adoptar un mando unificado, Reino Unido, Francia (sector resistencia) y Estados Unidos resolvieron el pasado 10 de febrero crear un Consejo de Guerra aliado.

El siguiente paso para Japón será ir a por Filipinas.

El Análisis

Singapur cae, Asia cambia de manos

JF Lamata

La caída de Singapur y de la Malasia británica en manos del Ejército Imperial Japonés supone un hito simbólico y estratégico de primer orden en la guerra del Pacífico. Lo que hasta hace poco era presentado como el «Gibraltar del Este», bastión inexpugnable del Imperio Británico en Asia, ha sido tomado por las tropas de Tojo en una operación fulminante que ha desbordado las defensas británicas. Japón consolida así su avance hacia el sudeste asiático, una región que codicia por sus recursos y su valor geoestratégico, y que se encuentra ahora bajo el nuevo dominio de Tokio.

Japón justifica su expansión con el lema de “Asia para los asiáticos”, una consigna que presenta su ofensiva como una liberación de los pueblos colonizados por las potencias europeas. Pero en la práctica, las naciones ocupadas por el Imperio nipón —como Corea, Indochina o ahora Singapur y Malasia— descubren que su nuevo amo no es menos férreo que los anteriores, y en muchos casos, lo es aún más. Para el Reino Unido, la derrota marca un momento de profunda debilidad: sus tropas están repartidas en tres frentes —Europa, el norte de África y ahora el sudeste asiático—, mientras que Japón, con su ofensiva perfectamente coordinada y su brutal eficacia militar, se ha convertido en el segundo gran motor del Eje tras Alemania. El imperio británico, antaño incuestionable, se tambalea como nunca antes.

J. F. Lamata